Creo que ya no hay verdaderamente nada más de qué preocuparme. Los oficiales de policía ya no sospechan de mí, nadie sospecha de mí directamente, Argie y yo nos volvimos más cercanos, y mi perro Washi es una exelente compañia, creo que una de las mejores decisiones que tomé fue adoptarlo.
Me levanté como cada mañana, con más energía de lo normal, tal vez es una simple muestra de lo contento que estoy ahora. Me levanté de lo más feliz, me dirigí a ducharme y cumplir con mi rutina de siempre, ¡me siento fantástico!
Estoy tan feliz que hasta me puse a jugar con Washi por horas en el suelo con los juguetitos del canino, hasta mi perro está contento. Le dejé agua, comida y me fuí de casa. Como nunca antes llegué a hacer, saludé a todos los vecinos sonriendo en grande y hasta abrazándolos y palmeandoles la espalda, hasta se sorprendieron de verme tan feliz por la costumbre de que generalmente casi ni sonrío frente a ellos, incluso pensaban que yo era depresivo, lo sé porque oí murmurar a algunos y supe que antes pensaban aquello de mí.
Conducí hasta el trabajo con una gran sonrisa, no podía dejar de sonreír. Ingresé al ascensor para subir al piso 11 como siempre y como de costumbre, Argentina estaba allí, eso hasta elevó mi nivel de felicidad, menos mal que tenía una rosa en el bolsillo superior del saco.
---¡Buenos días, Solecito!---lo saludé con cariño, para posterior darle un buen beso en la mejilla para saludarlo y entregarle la rosa---. Una flor para otra más bella.
Argie se mostró sorprendido, tal vez porque nunca me vió tan energético, se notaba en su expresión lo sorprendido que estaba, tardó unos segundos en reaccionar, me miró y agarró la flor que le extendía con una linda sonrisa, se veía tan adorable y tierno.
---Creo que consumiste mucha azúcar en el desayuno, ¿eh?---bromeó con eso, como siempre tan ambiente para las situaciones---. ¿Por qué tan enérgetico hoy? ¿Me perdí de algo? Estás más feliz de lo normal, y eso es bueno.
Se puso la flor entre medio del cabello, eso hasta me alegró muchísisimo más todavía, verlo con la flor que le acababa de dar, en el cabello simplemente hizo que mi corazón estallara de la alegría, incluso puedo decir que me enamoré más de él.
---En efecto, estoy de increíble humor hoy, ¿se nota demasiado?---hablé aún manteniendo esa fuerte emoción que llenó ese ascensor en donde solo estabamos nosotros.
---Sí, se nota mucho. Es lindo verte tan alegre---sus palabras llenaron mi corazón de ternura, era como un tarroncito de azúcar que me endulzaba por completo---. ¿Y cual es la causa de tal felicidad?---preguntó un tanto curioso, se notaba en su linda carita.
---No lo sé, pero sin dudas el verte a tí fue una de las causas---respondí acomodandome justo al lado suyo en el ascensor---, de eso no dudes.
Miré al argentino con mi gran sonrisa, él hasta se sonrrojó por lo que dije, debo decirlo, ¡se veía adorable y hermoso!
---Gracias---se acomodó un mechón de pelo mientras corría la mirada hacia otro lado con ese rubor en las mejillas, se veia precioso---, es bueno saber que genero felicidad en alguien.
Miré bien su rostro por el reflejo del espejo del ascensor, su expresión era sumamente tierna, ¡si pudiera lo devoraría a besos! El ascensor llegó al piso 11, por lo que era momento de separarnos. Le dí un fuerte abrazo y un beso en la frente, mi emoción me hacía hacer esas cosas.
---¡Te veo luego, honey!---luego de decir aquello, mi sonrisa se borró instántaneamente. Acababa de arruinarlo, lo arruiné en grande, me voltée a verlo esperando que no pensara nada malo, pero para mi fortuna, no escuchó ese último llamado de milagro---. Idiota---pensé insultandome a mí mismo por la estúpidez que acababa de cometer.
Pasé de largo el asunto, regañandome mentalmente a mí mismo, debía ser más cuidadoso al hablar, no podía arruinarlo ahora.
Los demás empleados del lugar me miraban extrañados, todos estaban tan acostumbrados a verme sin animos ni de respirar que el verme tan sonriente y energético les sorprendía. Me dirigí a mi puesto de trabajo y comenzé a hacer lo mío, no pasó mucho hasta que algunos llegaran a preguntarme porque estaba tan 'extraño' hoy, solo les respondí:"Estoy de buen humor" y nada más, puesto a que tampoco quería conversar mucho con ellos, mis compañeros de trabajo nunca me cayeron bien.
Las horas pasaron, todo el día esa sonrisa quedó plasmada en mi rostro, no pude borrarla ni con voluntad, hasta a mí me incomodó estar tan feliz.
Mi horrible horario laboral de 12 malditas horas acabó finalmente a las 06:30 de la tarde. Guardé mis pertenencias y me dirigí hacia el ascensor, topandome con mi adorado Argie.
---Solecito---le llamé---, ¿estás libre ahora?---le pregunté mientras tocaba el botón para ir a la planta baja---. Pensaba en invitarte a salir a algún lado aprovechando que aún es temprano---le ofrecí mientras me paraba a su lado.
Argie me miró un momento.
---Te agradezco la invitación, Usa, pero quedé con Perú y Venezuela de salir los tres a comer algo---me respondió, solo oír esos dos nombres me hirvió la sangre---, otro día será.
---Oh.., lo entiendo. Bueno, otro día será, luego deberías ver que día estás libre, para poder invitarte a hacer algo---le seguí diciendo, haciendo mi mayor esfuerzo por ocultar mi enorme frustración y enojo, era impresionante como una sola cosa logró arruinar mi día.
Argentina me miró de manera extraña, incluso diría que parecía preocupado puesto a que la cara que puso me lo decía, tal vez mi sonrisa empezaba a verse falseada después de un día entero de una sonrisa constánte.
---¿Estás bien? Te ves... Enojado por algo...
---¡No! Claro que no, querido---esa última palabra por alguna razón la dije en un tóno más bajo que el resto de la oración---. No estoy molesto por nada, ¿por qué lo estaría? Tienes una vida social, yo lo entiendo, ¿por qué piensas que estoy molesto?---logré disimularlo mejor.
---Si vos decís..---se notaba en su rostro que no me creía demasiado, pero no lo admitía---. Bueno, cualquier cosa te estoy avisando, ¿bueno?
Asentí con la cabeza e impulsivamente le dí una caricia en la mejilla.
---Está bien, Argie, me parece bien.
Curiosamente, eso pareció calmarlo, no se veía tan tenso como hace un momento, eso era un punto bueno.
Creo que mi día no fue tan bueno después de todo, hay dos ratas sueltas... ¿Qué haré con esos dos para que no estorben?
Continuara
Preguntas, dudas y quejas:
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Obsessed With You // Usarg
Teen FictionEl amor... un sentimiento tan fuerte y díficil de esconder o aceptar. Algo tan complejo, algo tan... debilitante. Todos somos testigos del desastre que este hace. No es algo bello como se suele decir o ver, puede ser el inicio de una pesadilla y has...
