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Había pasado prácticamente una hora, una hora donde Taerae marcaba sus pasos en el piso y miraba por segundos al chico en su sofá, pensando en todo lo que le dijo; quería enojarse, decirle que había hecho mal, pero no podía, entendía, de alguna forma, la razón detrás de ello, aún así no lo justificaba.

—¿Gyuvin lo sabe? — el más alto negó. —¿Quién lo sabe? — se detuvo y miró con los brazos cruzados al contrario.

—Nadie... Creo yo. — susurró. Kim mordió su labio pensativo, captando el cómo el menor jugaba con sus manos.

—¿Les dirás? — cuestionó. —Tienes que decirle, Gun.

Park suspiró pesado y elevo la vista hacia el techo, pensando más que nada en lo que había ocasionado. De alguna forma se sentía estúpido, pero no pudo detenerse en ese momento, simplemente creía que era una buena forma de hacer notar sus sentimientos. Pero ahora debía aceptar que a aquel chico alto no le atraía nadie más que no sea el hermano de su amigo, por más difícil que fuese.

—Le diré...

[ ¡ stop ! ]

Hanbin miraba incrédulo a Gyuvin, creyendo que lo hablado no había sido más que una tonta forma de hacerle caer nuevamente en sus mentiras.

—Deja de mentir. — no dejó contestar al menor. —¿Sabes? Puedes irte con tu novio, tus amigos o quién sea... Si es lo que tanto quieres. — murmuró lo último, dejando caer sus brazos a cada lado de su cuerpo. El menor tomó el brazo de su mayor cuando este estaba por irse.

—Todo lo que Gun te dijo es... ¡exagerado! — le miró con aquellos ojos de cachorro, los mismos que siempre funcionaban con Hanbin. —Yo le pedí a Zhanghao distraerte, sí. Pero él no me pidió nada a cambio, incluso dejé de pedirle ese favor porque él era quien quería estar contigo. — Gyuvin soltó al rubio y suspiró hondo. —Así que si vas a molestarte con alguien, hazlo conmigo. Yo fuí el que comenzó todo esto.

Esa noche, Hanbin no pudo dejar de pensar en las palabras de su hermano, no sabía si creerle o asumir que él y Zhanghao simplemente gustaban burlarse de él y su ingenuidad, pero tampoco podía sacar de su cabeza las salidas con el pelinegro, el como este le brindaba una compañía diferente a todas las que tuvo antes, y ese era un gran punto a su favor. Zhanghao no podría haber fingido todo aquello, ¿verdad?

[ ¡ stop ! ]

difícil situación eeeee

𝘀𝘁𝗼𝗽 - 𝗵𝗮𝗼𝗯𝗶𝗻Donde viven las historias. Descúbrelo ahora