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Podría decir que aquella era sólo una salida más de las muchas que tenía con Ricky, pero había algo que cambiaba todo, y es que no era una simple tarde compartida, era una cita; Gyuvin saboreaba la palabra, sintiendo su corazón latir con fuerza al ver como su mano estaba junto a la del mayor.

No recordaba cuándo fue la última vez que pudieron salir de esa forma, sin sus amigos, con un destino fijo, sólo ellos dos, tomados de la mano, y... Bueno, eso nunca había sucedido.

Miró al más alto con curiosidad y mordió su labio nervioso. ¿Sería el momento indicado? Gyuvin sabía que ellos no eran novios, cosa que le ponía cada vez más ansioso. ¿Cuándo podrían dejar de dudar al responder esa tonta pregunta? ¿Cuándo pasarían esa línea entre amistad y noviazgo? ¿Acaso Ricky no quería? ¿Era eso? ¿O tal vez lo veía muy pequeño para él? Negó con la cabeza, no era eso, él sabía.

¿Entonces qué era?

—Has estado muy pensativo últimamente, ¿no era que lo de tu hermano se arregló? — Ricky se interpuso en su pequeño debate mental, dando un ligero apretón a su mano y le sonrió.

—Sí, eso sólo que... Supongo que sobrepensar las cosas viene de familia. — río sin mirarlo a los ojos. Gyuvin sintió como Ricky detenía sus pasos, por fin pudiendo observar a su alrededor. Nunca había visto ese lugar. —¿Dónde estamos? — preguntó con curiosidad, era una vista muy linda.

—Dijiste que yo prepararía para esta cita, así que... — el mayor colocó sus manos sobre los ojos cerrados del menor, llevándolo por un pequeño camino. Cuando retiro sus manos, Gyuvin abrió los ojos, viendo una manta en el suelo y algo de comida encima de esta. ¿Ricky preparó todo eso? —¿Te gusta?

—Es hermoso. — susurró atónito. No sabía que Shen Ricky, el mismo que siempre parecía ser muy torpe con sus manos al hacer alguna manualidad, había arreglado todo aquel lugar sólo para ellos dos. —¿Cuánto tardaste...?

—Mmm, unas horas. No quería decirlo, pero Hanbin me ayudó. — Gyuvin se giró sorprendido hacia su mayor, quien lo observaba con una sonrisa.

—Es broma, ¿cierto?

Ricky negó al tomar asiento en la manta. —No sabía realmente qué hacer, así que le pedí algo de apoyo. Él fue quien arregló todo esto, supongo que con Matthew.

—¿Por eso dinos dos vueltas al parque? — Ricky río a la vez que asentía. Gyuvin abulto sus labios, cruzándose de brazos frente al más alto.

Comieron, y entre muchas otras palabras más, Gyuvin se olvidó de lo que estaba pensando anteriormente. Tras pasar unos cuantos minutos, Gyuvin sintió como Ricky parecía querer decirle algo, pero sólo presionaba sus labios y seguía con su comida.

—¿Qué pasa? — pregunta con una sonrisa nerviosa, llamando la atención de Shen.

—¿De qué hablas?

—Has estado muy callado, no dejabas de hablar hace un rato. — dice con confusión, pero sin borrar su sonrisa.

Ricky lo miró en silencio.

[ ¡ stop ! ]

—Por fin estás solo. — Matthew empujó por el pecho al más alto, este dándole una pequeña sonrisa antes de acercarse y abrazarlo aún cuando el menor se quejara. —Sabes a qué me refiero.

—Hanbin necesitaba mi ayuda, idiota. — Matthew se cruzó de brazos, aún siendo rodeado por Jiwoong.

—Yo también necesito tu atención. — el más bajo de giró, viendo a Jiwoong abultar sus labios.

Matthew se puso frente al mayor, rodeando el torso ajeno en un abrazo, inclinándose un poco para alcanzar el rostro del más alto y dejar un corto beso en sus labios, lo cual tomó a Jiwoong por sorpresa.

—¿Vas a seguir quejándote o ya podemos poner la película? — susurró Seok con una sonrisa, la cual fue borrada por Kim al este darle un segundo beso, esta vez más largo.

[ ¡ stop ! ]

Ricky no había dicho nada, era extraño que se mantuviera tan serio, más cuando estaban en una cita. Gyuvin no podía dejar de pensar en cosas negativas, creyendo que había hecho algo malo o el mayor estaba pensando cómo decirle que quería terminar todo aquello. Comenzaba a sentir sus manos temblar, incluso dejó caer una de las uvas que había tomado.

—Sé lo que vas a decir... — habló sin mirar al más alto. Ricky se giró sorprendido. —Está bien, entiendo que... Que quieras a alguien que sea más parecido a ti, que no se comporte como un niño cada que sales con él, es comprensible. — Gyuvin se puso de pie, tomando la pequeña mochila que había llevado y mirando con una vaga sonrisa al contrario, quien no se había movido de su lugar. —Gracias por todo igual...

Dio media vuelta, dispuesto a irse de ahí y probablemente llorar en casa. Sin embargo, una mano tomó su brazo y lo detuvo, pero sin voltearlo realmente. —Espera, ¿de qué estás hablando? Yo- No es eso lo que quiero decirte. — Gyuvin preguntó con la mirada qué era, Ricky quedándose con las palabras en la punta de la lengua. En la mente de Shen había un caos, no sabía cómo explicarle a Gyuvin lo que tanto tiempo había pensado, no encontraba una forma de hacerle saber lo que sentía.

—¿Qué vas a decir? — soltó con clara molestia, más que nada por el silencio que el mayor había formado. —Si sólo vas a quedarte así, mejor me voy-

Gyuvin sintió aquella sensación que por tanto tiempo espero, ese remolino en su estómago volviéndose cada vez más grande, ¿Era real? ¿No estaba soñando?; la mano que sujetaba su brazo tomó la suya, así entrelazando sus dedos. Había cerrado los ojos ya hacía unos segundos, pero la sorpresa seguía presente, así como los labios de Ricky sobre los suyos.

Al separarse, aún podía sentir ese sabor dulce en sus labios, probablemente por el jugo que Ricky había estado bebiendo. Ninguno dijo una sola palabra, Gyuvin aún en shock por lo que había sucedido no podía siquiera mirar a los ojos al mayor.

—¿Eso deja claro las cosas? — Kim asintió no muy seguro. — Me gustas, Gyuvin. O más que eso... Perdón por hacerte esperar tanto, pero no estaba muy seguro de lo que sentía por si. Tu... ¿Sientes lo mismo?

El menor lo miró unos segundos, antes de rodear su cuello con sus brazos y abrazarlo, asintiendo con una gran sonrisa en su rostro.

[ ¡ stop ! ]

viva el amor

𝘀𝘁𝗼𝗽 - 𝗵𝗮𝗼𝗯𝗶𝗻Donde viven las historias. Descúbrelo ahora