59

105 15 1
                                        

El silencio que inundaba la habitación se tapaba algunas veces con la voz de Gyuvin, quien probablemente hablara con Ricky, o los pequeños grillos que estaban afuera de su ventana.

Hanbin escuchaba la respiración del tatuado a su lado, quien se removía algunas veces pero siempre terminaba en la misma posición. Suspiró, girando su cuerpo para así observar a Zhanghao con facilidad; Notaba que el más alto no estaba dormido, incluso le veía de reojo.

Río por lo bajo. —¿Qué es tan gracioso? — pregunta en un susurro el moreno, Hanbin sintiendo un escalofrío recorrer su cuerpo al oír su voz un poco más gruesa. Zhanghao se giró de igual forma, mirando al contrario.

Se miraron durante algunos segundos, observando cada detalle que pudieran captar bajo la tenue luz que entraba por las ventanas. Sentían tranquilidad, había esa sensación de comodidad en su pecho, algo que ninguno de los dos había sentido en mucho tiempo.

Era agradable. Les gustaba.

—Tu cama es muy grande... — susurró Zhang observando el espacio que había entre sus cuerpos. Aclaro su garganta antes de acercarse más a Sung, quien lo miraba con una pequeña sonrisa y algo de confusión. —Mejor.

Hanbin soltó una risa baja, apenas audible para Zhanghao que estaba a centímetros de él. —Nunca fue un problema. — se movió cerca, quedando mucho más cerca de lo que estaba inicialmente, pudiendo sentir la respiración del tatuado encima de sus labios. —¿Mejor?

—Mucho mejor. — el pelinegro apoyo su codo en la almohada, sujetando así su propia cabeza, mientras su otra mano tomaba el rostro del de piel pálida, así finalmente acercándose para juntar sus labios nuevamente e iniciar un beso en medio de toda esa oscuridad.

Aunque lo hayan hecho hace poco, ambos extrañaban ese sentimiento de felicidad cada que besaban los labios ajenos. Hanbin elevaba un poco su cabeza, Zhanghao ahora apoyándose en el colchón a un lado de la cabeza del rubio.

Cuando sintieron necesitar oxígeno, se separaron, aún mirándose con una sonrisa, no gastando más que unos segundos para volver a unirse.

[ ¡ stop ! ]

La luna rápidamente había cambiado por el sol, ahora este siendo quien se metía entre las cortinas e iluminaba ambos cuerpos que dormían en la cama.

Zhanghao abrió sus ojos de a poco, algo molesto por el como la luz chocaba en su rostro. Bajo la vista al sentir algo pesado encima suyo, notando la cabellera rubia que yacía en su pecho; Sonrió al ver el pequeño puchero que Hanbin mantenía, aferrándose a su cuerpo aún perdido entre sus sueños.

No recordaba mucho más allá de unos cuantos besos que tuvo con el más bajo, probablemente por el sueño que tenía y que esta sea la razón por la cual ambos chicos cayeron rendidos en algún momento de la noche.

Se movió un poco, sintiendo como Hanbin también se removía en su lugar. El rubio estiró sus brazos, tallando sus ojos después. Zhanghao observaba los movimientos del contrario, quien se sentó en la cama aún algo adormilado.

—¿Dormiste bien? — el más bajo dio un pequeño salto del susto, rápido viendo que se trataba de Zhang. —¿Te asusté? — se sentó a su lado, pasando su brazo por debajo de los del rubio, así abrazándolo por la cintura.

—Sólo me sorprendí. — susurró, apoyándose en el hombro del moreno. —¿Qué hora es?

—¿Temprano? — estaba por mirar el reloj en la mesita de noche, pero la puerta se abrió de golpe haciendo que Hanbin empujara a Zhang casi logrando que se caiga.

—Espero que hayan dormido bien, pervertidos. — Gyuvin los miraba con ojos filosos.

—¿Puedes tocar? — se quejó el rubio, saliendo de la cama para ponerse sus pantuflas. —¿Qué quieres ahora?

—Estuvieron besuqueandose toda la noche, gracias a Dios no paso de eso, pero ¡estoy literalmente a lado! — maldecía por lo bajo, Hanbin mirándolo sin poder abrir realmente sus ojos.

—Perdón. — susurró. —No volverá a pasar.

Gyuvin viró los ojos y salió de la habitación, dejándolos solos nuevamente. Zhanghao se puso de pie y se acercó al rubio, quien seguía tallando sus ojos, por fin despertando por completo.

El pelinegro estaba por hablar, pero Sung se giró rápidamente. Zhanghao creyó que iba a reprocharle por lo de Gyuvin, pero sólo envolvió sus brazos alrededor de su cintura y lo abrazo, apoyándose en su pecho.

—¿Pasa algo? — pregunta, abrazándolo por igual a la vez que dejaba leves caricias en su espalda.

—Tengo sueño... — su voz se distorsiona por lo cerca que está del otro.

—Perdón, te mantuve despierto. — susurra. —Puedo irme ahora por la ventana y tu... Puedes dormir más, o, no lo sé...

—No. — abraza más fuerte al más alto. —No te vayas. — eleva su vista, conectando con la del tatuado. —Y... Me gusto, no fue un desperdicio de sueño.

Zhanghao sentía su corazón latir rápido, aún sin despegar su mirada de la del rubio.

—Claro... ¿Quieres dormir un poco más? Seguro que a cambio de un poco de dinero, Gyuvin te cubrirá. — Hanbin ríe bajo, asintiendo con la cabeza. Se aleja del moreno, dirigiéndose a la cama.

El amor realmente lo volvía loco.

[ ¡ stop ! ]

holi actualice u.u

𝘀𝘁𝗼𝗽 - 𝗵𝗮𝗼𝗯𝗶𝗻Donde viven las historias. Descúbrelo ahora