Epílogo

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Naruto

Abrí la puerta de nuestra casa, emocionado de ver a mi esposo después de haberme ido tres días a un viaje de negocios.

Pasé a la sala, deteniéndome para apreciar nuestra foto que abarcaba todo el espacio arriba de la chimenea.
Siempre me haría feliz llegar a casa y que lo primero que vea sea a nosotros dos el día de nuestra boda.
Mi precioso esposo estaba riendo, mientras yo besaba su mejilla y lo abrazaba de la cintura.

Teníamos muchas fotos de ese día en toda la casa, pero esa foto siempre sería mi favorita.

Sonreí inmediatamente, y me dispuse a buscar a mi bonito, cuando ví sobre la chimenea una pequeña hoja de color azul doblada.

"Hola, esposo mío.
No tienes idea de lo mucho que te extrañé en estos tres interminables días, aunque a decir verdad; sí tuve algo que abrazar durante las noches.
Supongo que la respuesta es obvia, sigue las pistas y encontrarás un regalo.
Suerte, cielo. Te amo ♡"

Sonreí guardando la nota en mi bolsillo, y yendo a nuestra habitación.

No era la primera vez que hacíamos este tipo de cosas, a veces nos gustaba jugar y hacer todo tipo de actividades sin sentido que siempre nos sacaban una sonrisa.
La última vez que habíamos hecho algo parecido habíamos jugado con pistolas de agua; corriendo y ocultándonos por toda la casa, hasta que lo atrapé cuando trataba de dispararme y lo cargué hasta la piscina, donde ambos caímos, y después de superar el ataque de risa, hicimos el amor.

En nuestra cama estaban los peluches que obtuvimos en nuestra primera cita, y en medio de ellos había una pieza de rompecabezas.

"Solías regalarme ramos de flores desde que empezamos a salir, y siempre deseé poder conservar más tiempo las flores que me dabas. Aunque no pensé que te tomarías tan en serio ese comentario, no tienes idea de lo mucho que amo las flores que me diste después.♡"

A los pocos meses de casarnos había soltado ese pensamiento en voz alta, así que cuando Sasuke viajó debido a su trabajo, al regresar encontró un jardín lleno de sus flores favoritas, el cual Sasu adoraba, a veces solíamos almorzar ahí, o él leía mientras yo lo observaba, (algunas cosas nunca cambiaban).

Salí al jardín, y sobre una canasta con flores estaba mi siguiente pista.

"¿Sabes? Cuando conocí a mis suegros estaba muy nervioso; pero escuché a un dobe hablándole de mí a su madre como si fuera lo más maravilloso del mundo. Y me dí cuenta de que no había nada que temer si tenía a mi lado a alguien que pensaba así de mí♡"

Sonreí, recordando que estando algo ebrio me confesó haber escuchado esa conversación, y después me besó por todo el rostro, murmurando sobre lo adorable que era y lo mucho que me amaba.

Fuí a uno de los pasillos principales, donde estaban varias fotos de nosotros en muebles y colgadas.

Y sobre una mesita estaba la foto que nos tomamos la vez en que conoció a mis papás.

"He leído muchos libros e historias en toda mi vida, y en el fondo siempre pensaba en lo lindo que sería que algo así fuera real. Pero al final me hiciste vivir algo incluso mejor, me regalaste nuestra propia historia y la convertiste en mi libro favorito. ♡"

Mi adorable esposo tenía el libro que la había hecho cuando nos hicimos novios resguardado en una hermosa vitrina de cristal en su biblioteca.

El Amor No Existe                    Donde viven las historias. Descúbrelo ahora