Capítulo 31

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Mis pasos resuenan en el estrecho pasillo con paredes completamente rojas y muchas puertas de color negro en cada lado. Puedo sentir la mirada de Karl a mis espaldas y puedo sentir cada una de sus pisadas detrás de cada una de las mías.

No quiero morir...

Esas tres palabras no han dejado de rondar en mi cabeza.

No sé a donde me lleva o qué hará conmigo.

Nico... Él no tiene nada que ver en esto , solo quiero que lo deje ir.

— Detente – la voz de Karl hace que me detenga rápidamente.

Llegamos al final del pasillo el cuál se limita por otra puerta Pero a diferencia de las demás esta es de color blanco y con muchas cerraduras y cadenas.

No pasan ni 30 segundos cuando empiezo a sentí pasos a mis espaldas , me giro despacio y me encuentro con la mirada de Nico , el cuál al verme muestra una expresión de preocupación y alivio. A su lado se encuentra Vero con un vestido corto de color rojo que marca su figura.

— Bry...– empieza a decir Nico en un susurro — Pensé que te habían hecho algo...– da un paso hacia mí y al ver que ni Karl ni Vero se lo impiden se acerca más y me abraza— Estaba preocupado. ¿Estás bien?– se separa un poco del abrazo y me mira a los ajos.

— Estoy bien. ¿Te hicieron daño?– le pregunto preocupada mientras lo examinó con la mirada.

— No.

— Me repugnan  – dice Karl que nos mira con cara de asco — Tendrán tiempo para estar juntos en la oscuridad del bosque– dice y sus palabras me confunden.

— ¿A qué te refieres?– digo con la esperanza de que nos deje ir.

— No te ilusiones florecita , no es lo que estás pensando– dice y Vero pasa por nuestro lado para luego empezar a abrir las cerraduras de la puerta blanca— Creo de saben perfectamente las reglas , un solo movimiento y estan muertos– dice cob una sonrisa.

Siento el chirrido de la puerta a mis espaldas y se me eriza la piel cuando el frío aire choca contra mi espalda. Me giro y veo los grandes árboles frondosos sumergidos en la oscuridad de la noche.

— Salgan – dice Vero con una voz fría que nunca le había oído.

Ambos salimos y nos miramos al no entender los que está pasando. Solo está iluminada la sonda frente a la casa , lo demás está sumergido en la oscuridad. Me giro para detallar el lugar donde estábamos.

Es una cabaña , por fuera se ve normal , nunca podría pensar que adentro hay millones de habitaciones que quizás sean para torturar y matar personas o mantenerlas encerradas como a mi y a Nico.

— Ahora escucharán atentamente– escucho la voz de Karl y dirijo mi mirada hacia él— Tendrán 3 minutos para correr , esconderse o hacer lo que les apetezca– lo miro sin entender nada , pero antes de poder preguntar el continúa hablando— Después de esos 3 minutos yo iré por ustedes , como un cazador a por su presa. Sí los encuentro los mataré en ese mismo momento y sino es así tienen la oportunidad de huir.

Vero entra nuevamente a la casa y sale uno minuto después con arma de caza entre sus manos y se la extiende a Karl.

— No quiero alardear pero tengo muy buena puntería , así que les deseo suerte. Su tiempo comienza ahora.

Antes de que pueda mover algún músculo del cuerpo siento como una mano me jala e instintivamente empiezo a correr.

Nico...

Hay mucho frío acá afuera , y siento mis pies muy cansados a pesar de que solo debemos haber corrido unos metros.
Alrededor solo se escucha el viento golpeando las olas de los grandes árboles , eso hasta que Nico habló.

— Prometo que no dejaré que te pase nada– dice con la respiración agitada mientras seguimos corriendo— No pude proteger a mi hermana , pero te voy a proteger a ti.

— Nico...debes irte , yo te arrastré hasta esto...– digo con la respiración entrecortada.

— Bry...no digas tonterías en estos momentos por favor...–en ese momento sentimos y nos disparo y nos detuvimos— Ya viene por nosotros.

Empezamos a correr nuevamente adentrándonos cada vez más en la oscuridad del bosque , con un asesino detrás que nos cazaba.

El dolor en mis piernas cada vez es mas intento , ya no puedo soportarlo...

Disminuyo el ritmo y Nico lo nota.

— ¿Estás bien?– me pregunta con preocupación notoria en su voz.

— Me..duelen..mucho..mis...pies– digo con la respiración entrecortada por el cansancio y el dolor — No sé por qué duelen tanto...

Nico se defiende y nos ocultamos detrás del tronco de un árbol. El cansancio me hace recostarme en el tronco , Nico me observa preocupado.

— Lo lamento , no sé que me pasa – digo agitada — No sé por qué me siento tan mal.

— Me siento igual– dice mientras acomoda su pelo y se limpia el sudor en su frente— Deben habernos dado algo , pero debemos seguir– asiento y miro hacia los lados.

— Creo que si vamos por la izquierda llegaremos al pueblo– le digo y muero hacia mí derecha.

— Vayamos. ¿Puedes seguir?– me pregunta y asiento.

Entonces me da la mano y después de salir detrás del tronco para empezar a correr escucho una voz a lo lejos.

— Los encontré.

Luego de eso siento dos disparos y entonces mi cuerpo se queda inmóvil.

Nico...



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