Era una noche helada en South Park, y Kenny caminaba de regreso al departamento con las manos enterradas en los bolsillos de su chaqueta. Estaba agotado, harto del trabajo y aún más harto de la estafa que lo había dejado viviendo con Stoch.
Suspiró con frustración mientras sacaba las llaves y entraba al edificio. Pero en cuanto abrió la puerta del departamento, algo no le cuadró.
El lugar estaba en completo silencio. Demasiado silencio.
El interior estaba en penumbra, pero la luz de la habitación de Butters estaba encendida. Desde ahí, se escuchaban murmullos suaves, casi como un susurro.
Frunció el ceño y avanzó con cautela.
—¿Butters?
No hubo respuesta inmediata. En su lugar, escuchó un carraspeo seguido de una tos débil.
Cuando llegó a la puerta entreabierta, la escena lo hizo detenerse en seco.
Butters estaba arrodillado junto a la cama, con una toallita húmeda en la mano. Acostada entre las sábanas, Karen, su hermanita, tenía el rostro pálido y los ojos entrecerrados. Se veía débil, enferma.
—Tranquila, ¿sí? —susurró Butters, pasándole la toalla por la frente con sumo cuidado—. Pronto te sentirás mejor, te lo prometo.
Karen murmuró algo ininteligible y Butters le sonrió con ternura, dándole un beso en la cabeza.
Kenny sintió un nudo en la garganta.
Por un momento, no supo qué hacer. Estaba acostumbrado a ver a Butters como un niño mimado e inútil.
Había preocupación genuina en su mirada. Cariño sincero en sus gestos.
Y se sintió un completo imbécil.
Inspiró hondo y finalmente entró en la habitación.
—¿Por qué no me dijiste que estaba enferma?
Butters se sobresaltó al escucharlo y giró la cabeza.
—Oh… Kenny. No quise molestarte. Yo puedo cuidarla, no te preocupes.
McCormick rodó los ojos, pero en el fondo sintió algo que no supo identificar.
—Déjate de tonterías. ¿Ya comió algo?
Butters parpadeó, sorprendido por la pregunta.
—Eh… no ha querido, pero…
—Voy a hacerle sopa —dijo Kenny sin dejarlo terminar.
Sin decir más, salió de la habitación rumbo a la cocina.
Tal vez era un fastidio. Tal vez no lo veía como más que un problema en su vida.
Pero en ese momento agradecía profundamente que cuidara de Karen.
La cocina del departamento estaba en silencio, solo interrumpida por el sonido del agua hirviendo en la olla. Kenny removía la sopa con lentitud, aún tratando de procesar lo que acababa de ver, Butters había estado cuidando a Karen con un nivel de ternura y paciencia que nunca habría imaginado.
Suspiró y sirvió la sopa en un tazón, llevándola con cuidado de vuelta a la habitación.
Cuando entró, encontró a Stoch sentado en la cama de la niña, hablándole en voz baja. Ella parecía un poco más despierta, aunque seguía débil.
—Traje sopa —anunció, acercándose.
Karen sonrió débilmente.
—Gracias.
Butters le ayudó a incorporarse con suavidad, colocando un par de almohadas detrás de su espalda. Luego tomó el tazón con ambas manos y lo sopló un poco antes de acercárselo a los labios.
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«𝕷𝖔𝖛𝖊 𝖎𝖓 𝖙𝖍𝖊 𝖉𝖆𝖗𝖐»
Fanfiction¿𝙐𝙣 𝙥𝙧𝙤𝙮𝙚𝙘𝙩𝙤 𝙥𝙪𝙚𝙙𝙚 𝙘𝙖𝙢𝙗𝙞𝙖𝙧 𝙡𝙖 𝙫𝙞𝙙𝙖 𝙙𝙚 𝙪𝙣 𝙚𝙨𝙩𝙪𝙙𝙞𝙖𝙣𝙩𝙚... ? 𝙿𝙳: 𝑪𝒓𝒆𝒅𝒊𝒕𝒐𝒔 𝒂 𝒍𝒐𝒔 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒅𝒐𝒓𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒋𝒆𝒔 𝑻𝒓𝒆𝒚 𝑷𝒂𝒓𝒌𝒆𝒓 𝒚 𝑴𝒂𝒕𝒕 𝑺𝒕𝒐𝒏𝒆 . ℙ𝕠𝕣𝕥𝕒𝕕𝕒 𝕙𝕖...
