La pequeña cafetería estaba envuelta en una atmósfera cálida, con la luz suave de las lámparas que colgaban del techo, filtrando la luz del sol de la tarde que caía tímidamente a través de los grandes ventanales. La decoración era sencilla, con madera envejecida y paredes decoradas con fotos antiguas. El aroma del café recién hecho flotaba en el aire, pero nada de eso podía calmar el ambiente cargado de tensión en una de las mesas cercanas a la ventana.
Token estaba sentado en silencio, mirando el café enfrente de él, aunque su mente estaba lejos de la taza humeante. Había una palpable desconexión en su mirada, como si no estuviera realmente allí, como si su cuerpo estuviera presente pero su mente estuviera atrapada en un remolino de pensamientos. Sus dedos jugueteaban con la cucharita de su café, dando vueltas lentamente, sin un propósito. Su rostro, normalmente impasible, mostraba algo más sutil: una mezcla de incomodidad y culpa que intentaba ocultar a toda costa.
Nichole, frente a él, no estaba en la misma quietud. Sus ojos estaban hinchados por el llanto, y una lágrima más caía lentamente por su mejilla, sin que pareciera que podía detenerla. Había algo tan vulnerable en su expresión, tan diferente de la chica despreocupada que siempre era, que eso hizo que la situación se volviera aún más pesada para Token. A pesar de su aparente frialdad, su mirada la seguía, notando cada gesto, cada movimiento de su rostro.
—¿Por qué, Token?.— su voz quebrada cortó el silencio de la cafetería, un dolor palpable en cada palabra que pronunció. Ella levantó la vista, buscando respuestas en los ojos de él, pero solo encontró una pared que parecía cada vez más imposible de atravesar.
Token no respondió de inmediato. La pregunta, simple pero desgarradora, lo atravesó. En su mente se agolpaban las explicaciones que sabía que no serían suficientes.No sabía cómo decirle la verdad sin romperla aún más.
Él quería decirle, decírselo todo. Pero las palabras no salían. Las palabras que había guardado durante tanto tiempo se atoraron en su garganta, y en lugar de eso, solo se quedó allí, en silencio, con un dolor que era tan suyo como de ella.
El espacio entre ellos parecía crecer con cada segundo, como si las palabras no pudieran salvarlo. Y todo lo que él quería era escapar de esa conversación. Pero, al mismo tiempo, no podía dejarla así.
—Lo siento.—fue todo lo que dijo, y las palabras le quemaron en los labios, sabiendo que eran tan inútiles.
Nichole bajó la mirada, incapaz de mirarlo más. Se sentía desbordada, incapaz de procesar la avalancha de emociones que la inundaban.
Nichole levantó lentamente la vista, sus ojos rojos y hinchados fijos en Token, mientras las palabras salían de su boca con un tono cortante, como si cada sílaba estuviera impregnada de la herida profunda que él le había causado. La tristeza se había transformado en una mezcla de furia contenida.
—Es por ella, ¿verdad?.— La pregunta salió como un suspiro entrecortado, pero cargada de la acusación implícita.—Es por esa otra chica. Ya lo sé.
Token se tensó de inmediato, el rostro perdiendo cualquier rastro de indiferencia. ¿Cómo podía ser tan directo? No estaba preparado para enfrentar eso.
—¿Qué...? No, no es eso...—comenzó, pero su voz tembló, y sus ojos se desviaron. No tenía fuerzas para mentirle.— No es por nadie, Nichole.—Pero al mismo tiempo, las palabras no eran convincentes. Él mismo sabía que no podía escapar de lo que realmente estaba pasando, aunque intentara justificarlo.
Nichole lo observaba con una mezcla de incredulidad y desilusión. Se inclinó hacia adelante, casi acercándose demasiado, como si quisiera desmoronar la pared que Token había levantado entre ambos.
—No me mientas.—Su voz tembló, pero su mirada era de acero. —¿¡Crees que no lo sé!? Ella cambio en ti, en todo lo que haces, en cómo me miras ahora. No soy tonta,pero...¿Qué me faltó ?"
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«𝕷𝖔𝖛𝖊 𝖎𝖓 𝖙𝖍𝖊 𝖉𝖆𝖗𝖐»
Fanfiction¿𝙐𝙣 𝙥𝙧𝙤𝙮𝙚𝙘𝙩𝙤 𝙥𝙪𝙚𝙙𝙚 𝙘𝙖𝙢𝙗𝙞𝙖𝙧 𝙡𝙖 𝙫𝙞𝙙𝙖 𝙙𝙚 𝙪𝙣 𝙚𝙨𝙩𝙪𝙙𝙞𝙖𝙣𝙩𝙚... ? 𝙿𝙳: 𝑪𝒓𝒆𝒅𝒊𝒕𝒐𝒔 𝒂 𝒍𝒐𝒔 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒅𝒐𝒓𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒋𝒆𝒔 𝑻𝒓𝒆𝒚 𝑷𝒂𝒓𝒌𝒆𝒓 𝒚 𝑴𝒂𝒕𝒕 𝑺𝒕𝒐𝒏𝒆 . ℙ𝕠𝕣𝕥𝕒𝕕𝕒 𝕙𝕖...
