EL GRAN MOMENTO
Sofía y David caminaron hacia la entrada del salón. La música comenzó a sonar suavemente, anunciando que la ceremonia estaba por comenzar. El salón estaba elegantemente decorado, con flores blancas y rosas que adornaban las columnas y las mesas. Las luces tenues daban una atmósfera cálida y romántica, y el olor a rosas frescas llenaba el aire.
David tomó la mano de Sofía con suavidad, mirándola con una sonrisa de apoyo. Aunque su hermana se veía hermosa, podía notar en su rostro una mezcla de emoción y nerviosismo. Ella estaba nerviosa, pero al mismo tiempo, su mirada reflejaba determinación. Este era el momento que había esperado durante tanto tiempo.
Al final del pasillo, al frente del altar, Ángel la esperaba. Él estaba de pie, vestido con su elegante traje oscuro, los ojos brillando con amor y nervios. Sofía lo miró y, aunque las dudas del pasado aún la rondaban, una calidez en su pecho la reconfortó. Sabía que Ángel no era Sebastián, y con él sentía que las cicatrices del pasado podrían empezar a sanar.
David, al ver la mirada de su hermana hacia Ángel, apretó su mano y le susurró al oído:
—Todo va a estar bien, Sofi. Lo que importa es que tú eres feliz, y él te hace feliz.
Sofía asintió, su respiración más calmada. Miró al altar una vez más y empezó a caminar hacia Ángel, su paso firme y decidido.
Los invitados se pusieron de pie y todos los ojos estaban puestos en ella. Sofía caminó lentamente, con una sonrisa tímida en los labios, mientras los murmullos de admiración llenaban el salón. Aunque en su mente todavía estaban los recuerdos, ahora se sentía lista para seguir adelante, para escribir su nueva historia, para construir un futuro con alguien que la valorara y respetara.
Ángel observó a Sofía mientras se acercaba, sus ojos brillaban con emoción y amor. No podía esperar a que ella llegara a su lado.
Al llegar al altar, David le dio un suave beso en la mejilla a Sofía y la entregó a Ángel.
—Cuídate mucho, por favor —le susurró su hermano antes de tomar su lugar entre los invitados.
Sofía sonrió y asintió, agradecida por tener a alguien tan especial en su vida.
Ángel la miró profundamente a los ojos, una mirada llena de ternura y amor. Cuando el sacerdote comenzó la ceremonia, Sofía ya no pensaba en nada más que en el presente, en ese momento tan importante de su vida.
"Hoy es un nuevo comienzo", pensó Sofía mientras escuchaba las palabras del sacerdote y veía cómo Ángel, con una sonrisa nerviosa, le tomaba las manos. Esta vez, no estaba sola. Tenía a alguien a su lado que la apoyaba, alguien que no la haría sentir miedo, alguien que la hacía sentir segura.
La ceremonia continuó, y Sofía comenzó a sentir que todo lo que había vivido la había llevado hasta este momento, a este altar, a esta oportunidad de encontrar la felicidad. Se concentró en las palabras del sacerdote y en la promesa que estaba a punto de hacer. Ángel le sonrió, su amor incondicional era evidente en su mirada.
El sí llegó, el primero de Ángel, seguido por el de Sofía. En ese momento, las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos. No eran lágrimas de tristeza, sino de alivio y de esperanza. Sabía que, a pesar de todo lo que había pasado, este sería su nuevo comienzo.
El sacerdote pronunció las palabras que todos esperaban.
—Puedo pronunciarlos marido y mujer.
Ángel la besó suavemente en los labios, un beso lleno de amor y de promesas. La ceremonia había terminado, pero el viaje juntos acababa de empezar. Sofía sintió que su vida estaba a punto de cambiar para siempre, y por primera vez en mucho tiempo, se sintió en paz.
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ᴇʟʟᴀ ɴᴏ ᴇꜱ ᴛᴜʏᴀ - 𝘓𝘶𝘪𝘴 Á𝘯𝘨𝘦𝘭 𝘔𝘢𝘭𝘢𝘨ó𝘯
FanfictionSofía Castañeda González, exnovia de Sebastián Córdova y mejor amiga de Igor ¿qué podría suceder si Sofía solamente acompaña a su mejor amigo a la fiesta de iniciación de el América? Lee para saberlo.
