Sobrevivir no es suficiente, yo quería vivir
Nunca pensé que llegaría a este punto de mi vida. Hubo un tiempo en el que me convencí de que mi destino estaba sellado, de que mi historia ya había sido escrita con violencia, dolor y miedo. Pero aquí estoy. Casada, amada, protegida y, lo más importante, en paz.
No fue fácil. Sobrevivir nunca es fácil. Pero un día entendí que no solo quería sobrevivir... yo quería vivir.
Mi pasado con Sebastián no es algo que se borre de la noche a la mañana. A veces, me despierto en la madrugada con la sensación de su mano apretando mi muñeca, con el eco de sus gritos aún resonando en mi cabeza. Hay días en los que mi reflejo en el espejo me recuerda a la mujer que fui: la que caminaba con miedo, la que bajaba la mirada, la que justificaba lo injustificable. Pero luego me veo bien, realmente bien, y me doy cuenta de lo lejos que he llegado.
Pero no lo hice sola.
IGOR: MI PRIMER ESCUDO
Flashback 1: La vez que Igor me defendió en los vestidores
Estaba en la sala de masajes del club, terminando con un jugador cuando Sebastián entró con el ceño fruncido. Desde que lo vi, supe que algo andaba mal.
—¿Por qué chingados estabas hablando con Diego? —espetó en cuanto el otro jugador salió.
Suspiré, sintiendo el miedo trepar por mi espalda.
—Solo le di indicaciones sobre su recuperación, Sebas.
—No me veas la cara de pendejo, Sofía. Te vi riéndote con él.
Sabía que discutir solo lo enfurecería más, así que bajé la mirada y me giré para recoger las vendas. No vi venir el jalón hasta que mi muñeca ardió bajo su agarre.
—Sebastián, me lastimas...
Antes de que pudiera decir algo más, la puerta se abrió de golpe. Igor entró como un vendaval y en cuanto vio la escena, su expresión se endureció.
—Suéltala.
—No te metas, Igor —respondió Sebastián con la mandíbula tensa.
Pero Igor no se andaba con rodeos. Dio un par de pasos y sin dudarlo, le apartó la mano de mi muñeca.
—Si te vuelvo a ver tocándola así, te rompo la madre —dijo con una calma peligrosa.
Sebastián resopló y salió furioso, empujando la puerta con fuerza. Cuando me quedé sola con Igor, no pude evitar que las lágrimas rodaran por mis mejillas.
—No tienes que aguantar esto, Sofí. —susurró.
Fue la primera vez que alguien lo dijo en voz alta.
Flashback 2: La noche que me sacó de casa
Una noche, Sebastián llegó más borracho de lo normal. Su enojo era peor cuando bebía, sus palabras más crueles, sus movimientos más erráticos. Aquella vez, su ira se convirtió en un empujón que me hizo caer al suelo.
No recuerdo en qué momento llamé a Igor, pero minutos después, él estaba tocando la puerta con insistencia. Sebastián abrió con cara de pocos amigos.
—Lárgate, no es tu problema.
Igor lo ignoró y me miró por encima de su hombro. Yo aún estaba en el suelo, temblando.
—Sofía, vámonos.
—No va a ningún lado —espetó Sebastián.
Pero Igor ya no le hablaba a él. Se abrió paso, me tomó de la mano y me ayudó a levantarme.
—No voy a dejar que te quedes aquí otra noche, flaca.
Esa noche dormí en su casa, y aunque no dije mucho, él tampoco me presionó. Solo me dejó estar. Y eso fue suficiente.
CARO: MI REFUGIO EMOCIONAL
Flashback 5: La vez que me abrazó hasta que dejé de llorar
Había tenido una pesadilla. Sebastián me atrapaba de nuevo, me gritaba, me lastimaba. Desperté jadeando y sin pensarlo llamé a Caro.
No preguntó nada. Solo me dijo:
—Voy para allá.
Minutos después, estaba en mi casa con una bolsa de dulces y una cobija. Me abrazó mientras sollozaba.
—Llora todo lo que necesites, flaca. Yo estoy aquí.
Nunca me había sentido tan comprendida.
Flashback 6: El día que me llevó a terapia
Después de meses de negación, Caro me llevó casi a rastras a mi primera sesión de terapia.
—No puedes sanar sola, Sofía —me dijo.
Entré con miedo, pero salí con esperanza.
Y todo gracias a ella.
SANAR ES UN PROCESO, NO UN DESTINO
No voy a mentir y decir que fue fácil. No lo fue. Pero cada paso que di valió la pena.
Tuve que reaprender muchas cosas. Aprender a no pedir permiso para existir. Aprender a no justificar las malas acciones de los demás. Aprender a poner límites y a no sentirme culpable por ello.
No soy la mujer que Sebastián intentó destruir.
Soy Sofía. Una mujer fuerte, valiente y, sobre todo, feliz.
Porque sobrevivir no es suficiente. Yo quería vivir. Y lo logré.
❤️🖇️
Ahora si este es el último capítulo nenas, me falta subir los extras pero por capítulos finalmente doy por acabada esta historia.
En el siguiente serán los agradecimientos a las más leales que desde el inicio estaban apoyando, ellas saben perfectamente quiénes son. ❤️
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- Tomen agüita y cuídense mucho nenas. ❤️
NOTA: Mis niñas hermosas, les pido de todo corazón que no sean lectoras fantasma, por favor apóyenme dando votos y comentando los capítulos, a mi me encantaría leer sus opiniones o lo que les gustaría que pasara, espero que lo tomen en cuenta, estare leyendo sus comentarios y respondiéndolos. Nada les cuesta apoyar con un voto y un comentario, las amo 🙏
Y gracias de todo corazón a las que si lo hacen, se les aprecia. ❣️
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ᴇʟʟᴀ ɴᴏ ᴇꜱ ᴛᴜʏᴀ - 𝘓𝘶𝘪𝘴 Á𝘯𝘨𝘦𝘭 𝘔𝘢𝘭𝘢𝘨ó𝘯
FanfictionSofía Castañeda González, exnovia de Sebastián Córdova y mejor amiga de Igor ¿qué podría suceder si Sofía solamente acompaña a su mejor amigo a la fiesta de iniciación de el América? Lee para saberlo.
