#O64: sesenta y cuatro.

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𝐚 𝐠𝐨𝐨𝐝 𝐦𝐨𝐫𝐧𝐢𝐧𝐠 𝐢𝐬 𝐚 𝐦𝐨𝐫𝐧𝐢𝐧𝐠 𝐰𝐢𝐭𝐡 𝐲𝐨𝐮. 𝐤𝐨𝐠𝐚 𝐲𝐮𝐝𝐚𝐢.

(🌸)

Te removiste entre sueños, girándote hasta quedar frente a tu novio, Kei

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Te removiste entre sueños, girándote hasta quedar frente a tu novio, Kei. Todavía demasiado adormilada para comprender del todo lo que ocurría, apenas alcanzaste a sentir cómo él acercaba tu cuerpo al suyo, rodeando tu cintura con un brazo mientras con la otra mano acariciaba suavemente tu cabello.

Te acomodaste contra él, apoyando la frente sobre su pecho y dejándote envolver por su calor. Casi por instinto, pasaste un brazo alrededor de su cintura, mientras tu otra mano buscaba su rostro para acariciarle distraídamente la mejilla.

"Buenos días..." murmuraste, con la voz todavía cargada de sueño.

Kei dejó escapar una pequeña risa antes de responder:
"Buenos días, amor."

Continuó acariciándote el cabello, mirándote en silencio durante unos segundos. Tú apenas mantenías los ojos abiertos, demasiado cómoda para hacer el esfuerzo de despertarte por completo.

Entonces, de la nada, lo escuchaste decir: "Te amo."

Abriste un poco más los ojos y levantaste la mirada hacia él, con una expresión confundida. "Yo... también ¿te amo?", respondiste, todavía procesando sus palabras. "Pero... eso fue muy repentino."

Kei sonrió. "¿Por qué? ¿No puedo decirle "te amo" a la mujer de mis sueños?" Soltaste una risita, negando con la cabeza. "Eso fue tan cursi."

"Vamos, lo digo en serio", se defendió, aunque la sonrisa en su rostro delataba que estaba disfrutando tu reacción. "Mmm..." Sin añadir nada más, te diste la vuelta, quedando de espaldas a él.

"¡Hey!" protestó inmediatamente. Sentiste cómo se acercaba otra vez hasta rodearte con los brazos y atraerte hacia su pecho.

"¿No tienes frío?" preguntó, notando cómo encogías un poco los hombros.

"Un poco... pero estoy bien."

Kei bajó la mirada hacia ti. "Solo llevas una polera de manga corta. Toma mi polerón." Antes de que pudieras responder, comenzó a quitárselo.

Lo miraste por un segundo, completamente sorprendida, y enseguida te volteaste hacia el otro lado, cubriéndote los ojos entre risas. "¡Oh! ¿Qué haces?"

Kei soltó una carcajada. "¿Qué? No es nada que no hayas visto antes."

"...Está bien, sí, pero son las ocho de la mañana, por favor, amor" protestaste, todavía sin mirarlo. "Prefiero congelarme antes que verte sin ropa a esta hora."

Entre risas, finalmente aceptaste el polerón cuando él te lo tendió. Te lo pusiste rápidamente, hundiendo las manos en las mangas demasiado largas y acomodándote otra vez entre sus brazos.

Después de unos segundos, miraste por encima de tu hombro. "¿Vas a... quedarte así, Kei?"

"Yep."

Lo miraste un instante antes de encogerte de hombros.
Ya no te importaba demasiado.

Su polerón estaba calentito, él también, y la cama seguía siendo demasiado cómoda como para levantarse.

Así que simplemente volviste a acomodarte contra su pecho.

Kei te rodeó con los brazos una vez más, apoyando la barbilla sobre tu cabeza.

Y, sin decir nada más, ambos volvieron a quedarse dormidos abrazados.




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⏰ Última actualización: Sep 21 ⏰

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