Mase
Los primeros rayos del sol aparecen, inclino el vaso terminando así como la cuarta botella de licor, "era necesario para que ella retroceda". Todo el día anterior sentí la boca amarga, sabía que mi tío iba a usar a Melina como chantaje para que Alexandra quitara a sus hombres de los puertos de aquí.
Por lo que supe, debido a su intervención, se perdió el acuerdo comercial con el nuevo líder de la maffiya, habiendo perdido otra vez la entrada fácil al territorio turco, "los chinos no van a permitir fallas al momento de entregar las pieles". Encontrarlas en Turquía se tomará tiempo, más ahora que han impedido el paso de nuevos comerciantes a sus tierras, "hubo 5 muertos al momento en que intentó venderlas en minorías". Los 5 terminaron con sus cabezas cercenadas y la piel de su tatuaje enviada directo a uno de los jefes chinos, "la líder de Alemania es alguien de temer".
—¿Qué mierda pasó aquí? —escucho la voz de mi padre más lo ignoro y me levanto para ir por otra botella —hice una pregunta Mase.
—Sino sabes qué pasó con solo verlo, entonces tienes que ir a revisarte tu único ojo bueno —al momento de agarrar la botella y enderezarme siento su mano en mi nuca donde me estrella contra el mármol rompiéndome la nariz.
Intento irme contra él, pero en un instante tengo el cañón de su arma en mi boca —recuerda a quien mierda le estás hablando —respiro lento. David Pierelli no es hombre con quien se deba joder, aun ya teniendo sus años sigue siendo alguien de temer, y aunque me pese, mi alcance está aún lejos del suyo. Son minutos los que pasan, el aleja lentamente su arma y yo me limpio la saliva del labio —¿Qué pasó?
—Dan —es lo único que digo cuando me encamino hacia mi cuarto y cierro fuerte mi puerta. La noche anterior aparte de recibir una paliza por parte de Dan, me embriagué con la intención de adormecer el dolor que me causaron las palabras de Alexandra, "se arrepiente, ella se arrepiente de haberme amado".
Si antes ya había odio en sus ojos, ahora solo veo muerte en ellos. La desesperación, la rabia y el dolor se combinan dentro mío que así Dan no me haya molido a golpes, el haber traído a esa puta para poder perderme en mis memorias y recordar esos momentos en que fue totalmente mía, no sirvió para adormecer mi dolor.
Todo porque ahora solo puedo ver esa cara sonriente y llena de vida siendo mostrada a otros, esas mejillas sonrojadas, la mirada de devoción y amor ya no son mías, "ella no puede darles a otros lo que me pertenece". Enciendo la ducha fría en un intento de calmar mi cuerpo y que mi cabeza quede vacía.
Pero creo que en estos 5 años he desarrollado una tendencia masoquista, una que me impide no dejar de recordar a mia piccola. "Esa vez también fue en la ducha", cuando ella me vio torturando a ese hombre que se atrevió a ir en contra de ella, estaba envuelto en sangre y sudor y aun así ella se aferró a mí, dejándome poseerla, estar dentro, marcarla. Mi mano bombea rápido, la imagen es gloriosa, sus gemidos, su cuerpo suave y cálido, "ella es mi luz, no puedo perderla". La eyaculación llega, pero como es típico, la satisfacción es efímera, porque cuando abro los ojos me enfrento a la realidad, una en donde ella me quiere muerto y yo voy a matar a todos para recuperarla.
Alexandra
Siento algo duro debajo de mi e intento girarme, más algo o más bien alguien me empuja hacia atrás evitando que me mueva —si sigues moviendo tu culo en mi polla mosqueterita, voy a follarte —la voz ronca de Osman me espabila, lo veo al mirar sobre mi hombro con los ojos cerrados. Giro despacio para no volver a despertarlo y un pecho esta debajo de mí, al ver hacia arriba el rostro dormido de Salek me recibe, "entonces a quien siento en mis piernas...", veo hacia abajo encontrándome solo una cabellera negra despeinada.
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REYES
RomanceLIBRO 2: SAGA REENCUENTROS Y SECRETOS Carreras, diversión y estudios, en eso consistían nuestros días y estábamos bien con eso, hasta la noche en que volvimos a verla. En nuestras mentes vivía su imagen de infancia; frágil, gentil, hermosa y con uno...
