CAPITULO 26

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Selim

—¡TIENE QUE ESTAR BROMEANDO! —golpeo la mesa del jefe de la policía con ambas manos —4 meses —lo miro con la rabia saliéndome por los poros —4 malditos meses y sus ineptos oficiales no la han podido encontrar.

—Señor Mónaco, entienda, en casos de secuestros los tiempos son variados —explica —hemos investigado con las pistas que hemos tenido, pero ninguna es demasiado consistente, ni siquiera hay ADN para seguir una pista.

—Tienen un ADN —interviene Osman.

—David Pierelli aún no ha sido encontrado y créame que no somos los únicos que le estamos siguiendo la pista.

—Pues que conveniente que varias fuerzas del orden lo busquen, pero no puedan encontrarlo —las palabras de Salek molestan al hombre, que cuando intenta hablar mi teléfono suena y de forma rápida lo saco de mi bolsillo.

—¿Han encontrado algo? —pregunto a Dan.

—Mas o menos, vengan al departamento —cuelgo y sin decir nada me salgo de la oficina sabiendo que mis hermanos van detrás. Apenas estoy fuera una mano me detiene y veo hacia atrás.

—¿Quién era? —pregunta mi gemelo.

—Dan —es lo único que respondo antes de seguir hacia mi auto e irme hacia donde espero haya encontrado algo de mi mujer, "no me voy a rendir, no lo haré".

Hace 4 meses que no sabemos el paradero de Alex. Esa noche que fuimos a su casa para darle una sorpresa, "la sorpresa nos la llevamos nosotros", el lugar era un completo desastre. Recuerdo que todo dentro mío se paralizó al entrar, cada paso que daba era una confirmación de que se la habían llevado.

Había rastros de sangre en el piso, vidrios y adornos rotos. La entrada no había sido forzada por lo que intuimos que quien se la había llevado la tomó por sorpresa, "lo voy a matar, ese hijo de puta nos la va a pagar".

Apenas me detengo en el edificio de departamentos me adentro lo más rápido que puedo hasta llegar al ascensor. Mi cuerpo está en modo automático desde ese día, mi sueño es casi nulo, todo lo que puedo pensar es en encontrarla, "le prometimos estar para ella, protegerla, que ya no estaría sola".

—¿Qué fue lo que encontraste? —pregunto al abrir la puerta, pero mi caminar se detiene cuando veo a una mujer de cabello castaño vestida de traje en nuestra sala —¿Quién eres?

—¿Quién eres tú? —me devuelve la pregunta cuando siento a mis hermanos llegar.

—Ya llegaron —veo hacia un lado encontrando a Dan.

—¿Quién es ella? —este camina hacia la desconocida, poniéndose en su delante en un modo protector, cosa que me alerta ya que solo lo he visto tomar esa postura con su hermana.

—Ella es Raquel, la hermana de Mase —mi cuerpo reacciona y me abalanzo hacia ella. Dan me detiene, pero aun así yo me retuerzo queriendo alcanzarla.

—¡¿DONDE ESTA?!, ¡¿DONDE LA TIENE EL LOCO DE TU HERMANO?! —ella apenas ha retrocedido dos pasos mas su mirada es fría—¡¿DONDE MIERDA SE LA LLEVÓ?!

—¡SELIM! —Osman me agarra haciéndome retroceder, pero yo solo me sigo retorciendo enfurecido.

—¡SUELTAME OSMAN! —grito —¡ESA MUJER SABE DONDE ESTA EL IMBECIL QUE SE LA LELVÓ! —mi rostro es girado de un golpe que resuena en toda la habitación.

—Cálmate de una vez —Salek me agarra fuerte de las mejillas haciéndome mirarlo —no eres el único que quiere encontrarla —nuestra respiración es pesada —pero actuando sin pensar no vamos a lograr nada, así que enfría de una vez la puta cabeza —cierro los ojos y trato de respirar profundo, "es por ella, contrólate".

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