Alexandra
"No ha cambiado mucho", Dan aún es alto como lo recordaba, sus ojos ambarinos son igual de llamativos, pero su físico puedo decir que es más definido y ancho, como siempre está de camisa y pantalón de vestir, blanco y negro, no encaja mucho en un lugar donde todos visten demasiado informales, incluyéndome —has cambiado.
—Al igual que tu —respondo y volvemos a caer en un silencio que es denso, uno que ninguno sabe cómo, pero quiere romper.
No sé hasta donde sabe Dan de mi vida o que carajos le habrá dicho Mase sobre ese día, pero debo estar atenta por si también él se encuentra cerca —Melina tuvo razón, ella esperaba encontrarte aquí.
—¿Para qué? —cuestiono —¿Por qué tanto intereses en encontrarme? —su mandíbula se aprieta.
—Ella quiere hablar contigo, aclarar las cosas.
—No hay nada que aclarar —lo corto —vi lo que vi y después supe los detalles —este entrecierra los ojos —sé que ella no sabía nada sobre la boda de Mase con la hija del sottocapo español —parte de su tensión desaparece —pero tu si lo sabias —la culpabilidad llega a su mirada y baja la cabeza para pasar la mano por su cabello.
—No era algo que tu tendrías que haberte enterado —habla —ella moriría y Mase estaría viudo o ni siquiera eso, porque el matrimonio no se habría consumado.
—Que no se consumiera una vez firmaran los papeles no quiere decir que él no se haya acostado con ella —Dan se queda callado —o que la haya besado y demostrado cariño, cuando también me daba palabras de amor —las motos comienzan a llegar y apunto hacia la multitud —dile que no tengo resentimiento alguno con ella, que atesoro los momentos vividos, pero que no se vuelva a acercar a mí.
—Ella insistirá en que se los diga en la cara —dice Dan,
—Pues detenla, porque te juro Dan que le hare daño si se mete en mi camino.
—¿Dañarías a alguien que solo desea verte? —su reclamo me cala —acepto tu desprecio y odio hacia mí y Mase.
—No. Digas. Su. Nombre —recalco cada palabra con odio.
—Solo quiere verte Alex —respiro profundo y los gritos aumentan, Lenard anuncia a Roja como la ganadora —él no sabe que estas aquí —bufo.
—Para llevar mucho tiempo a su lado, me sorprende que aun te quieras engañar que él no los rastrea —camino hacia la multitud pasando por su lado, Dan me agarra del brazo y se coloca a mi espalda.
—No ha sido el mismo desde ese día —dice y puedo percibir la preocupación —nadie de nosotros. No sabes todos los malditos problemas que pasamos para...
—No fueron los únicos a los que la vida les cambio por completo —me zafo para encararlo —aparte de sobrellevar una traición que me destrozó por completo, tuve que enterarme que viví por 19 años en una maldita mentira —este cierra sus manos en puños —enterarme que me enamoré del hijo de uno de los asesinos de mis padres.
—Eso es mentira —afirma.
—Es verdad —contradigo —David Pierelli y Danilo Bernardi son los asesinos no solo de mis padres, sino de mi familia entera —este niega.
—Esa no es la verdadera historia —sonrío ladinamente sin ánimos.
—Averigua bien que ha pasado en Florencia, Dan y veras que la historia que manejas tiene demasiados huecos que no encajan.
—Rastreador colocado —escucho a Richard por el auricular —si quieres podemos reunirnos todos en mi departamento, solo que Dan tendrá que ponerse el mismo rastreador para anular el que de seguro hay en su auto —saco de mi bolsillo un pequeño botón y se lo extiendo.
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REYES
RomanceLIBRO 2: SAGA REENCUENTROS Y SECRETOS Carreras, diversión y estudios, en eso consistían nuestros días y estábamos bien con eso, hasta la noche en que volvimos a verla. En nuestras mentes vivía su imagen de infancia; frágil, gentil, hermosa y con uno...
