TOM
Bien, domingo por la tarde, miré la pantalla de mi teléfono celular por enésima vez, con todo el odio y el dolor que eso me podía generar, ¿Cómo era posible que algo así estuviera sucediéndome precisamente a mí? ¿Como? ¡Siempre había sido cuidadoso en esos aspectos! ¡Siempre usaba condones! ¿Cómo podía ser cierto que Clare estuviera embarazada? Joder, ¿como? Se escapaba de mi comprensión. Había quedado en llamarla después de que ella me sorprendiera con la noticia, el sábado, de madrugada, pero ya habían pasado dos días y aun no tenia la mas remota idea de que debía de decirle, eso le había dado un giro estúpido e injustificado a mi existencia, ¿padre? ¿Yo? Pero, ¿que pudo fallar?
Mierda, maldije el día en el que me acosté con ella, me maldije a mi mismo por ser un completo idiota, ahora si, ¿con que cara iba a confesarle mi amor a Larisa? No, esos planes ahora si tendrían que irse derechito a la chingada, mierda. Una lagrima se escurrió por mi mejilla, la limpie con ira, con rabia, tanto maldito amor y todo tenia que morirse por una pendejada mía, por haberme follado a una estúpida…
-¿Tom?-me sobresalte y miré hacia el hueco de la puerta de mi habitación, mi madre asomaba el rostro-¿estas bien hijo? ¿Uh?
Tomé una bocanada de aire, para sentarme en la cama y mirarla, mientras mi teléfono celular caía de mi mano.
-supongo que si-respondí en un susurro, mientras me encogía de hombros.
Mamá suspiro ruidosamente
-no lo parece-abrió completamente la puerta de mi habitación y se encamino hasta quedar frente a mi, señalo con un movimiento de su cabeza un sitio en la cama, a mi lado-¿puedo?-asentí y ella se sentó cuidadosamente a mi lado, la mire y en sus ojos solamente encontré preocupación-¿Qué pasa contigo Tommy?-alce una ceja, ella no me llamaba “Tommy” desde los ocho años-no creas que porque ya eres un hombre no necesitas de mi, tu madre-extendió una de sus manos y acaricio mi mejilla, como lo hacia cuando yo era un niño-te conozco, hijo-fruncí los labios, apartando la mirada de ella-se que algo no anda bien-mamá tomo mi barbilla y me obligo a mirarla, lo hice a regañadientes-dime…
-nada, en serio-suspire y anhele la presencia de mi gemelo, con él las cosas eran un poco mas sencillas, peleábamos demasiado pero él sabia mi verdad y no hacia falta aparentar lo que en realidad no sentía, como tenia que hacerlo en casa de mamá-¿y Larisa?
Tragué saliva, a la espera de su respuesta, no había visto a la chica en esos dos días desde su confesión, parecía que ella se escondía por los rincones y yo ya no tenia cara para atraparla por una explicación.
-salio -respondió mi madre, como si fuera lo mas obvio y normal-también la noto extraña, distraída, en otro planeta.
Suspire y me dedique a sacarle pequeños hilos al cubrecama, de forma ociosa y completamente destructiva.
-¿de verdad?-cuestione, en un hilillo de voz, sintiendo como mi garganta se cerraba.
-si-murmuro mamá-¿tienes algo en mente para esta tarde?-cuestiono mi madre, como si de pronto se le hubiera ocurrido alguna buena idea-¿Cuándo empiezas en tu trabajo?
Me fue inevitable el no hacer una mueca, no había tenido noticias de Ina ni de nadie de “la familia”, no sabía que demonios pasaba con esa zorra hija de puta ni con el negocio ni con mi trabajo.
-supongo que mañana-recosté mis antebrazos en mis piernas y mordí mi labio inferior.
-¿supones?-cuestiono mamá, mordazmente
Puse los ojos en blanco
-si
-eres todo un caso hijo-mamá se puso de pie, alce la mirada justo cuando ella extendía su mano para acariciar mi coronilla-¿quieres tocar guitarra?-una pequeña sonrisa estiro la piel de sus rosados labios-todavía esta guardada la Gibson que te regalo Gordon.
ESTÁS LEYENDO
Tentación
FanfictionEncontrar el amor no es fácil, pero encontrarlo y que éste sea prohibido es todavía mas difícil... Tom Kaulitz tiene una vida todo menos ejemplar; vicioso, mujeriego y cargando un sentimiento que lo quema con cada día que pasa. AVISO: estas a punto...
