EPÍLOGO (MINI NARUINO)

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— Sasuke!...

El tiempo corría.

— ¿mmm?

— Ya basta.

Sasuke se alejó de ella, y la miró a los ojos, reprochando, una queja silenciosa y manipuladora — vale — fue lo que atinó a decir, antes de salir de su esposa.

Hinata aún respiraba con dificultad, en su entrepierna un latido ansioso la torturaba. Lo vio ponerse de pie, cada músculo, cada vena, el brillo en la piel a causa del sudor, y el bello corporal que con los años se hizo ligeramente más visible. Su marido era perfecto desde cualquier punto en que se viera.

Se sentó en la cama apretando las piernas, quería más, no había terminado, pero si esperaba a que Sasuke terminara no saldría de la cama en varios minutos.

Sasuke mientras se abotonaba la camisa no perdía ni un detalle, la miraba a través del espejo. Hinata era tan blanca que siempre terminaba con marcas rojas en la piel. La vio agacharse para recojer su ropa y una sonrisa escapó de sus labios, una mano grande marcada en una de sus hermosas nalgas, su boca salivó y su pene se endureció aún más. Esa mujer era cruel, cómo podía dejarlos a la mitad.

Al levantar la vista lo primero que vió fue el pene erecto de Sasuke. Él había caminado lo suficientemente cerca de ella como para sentirse un poco intimidada.

— Sasuke, pero, Naruto casi llega.

— Puede esperar.

Hinata se lo llevó a la boca, pero Sasuke tenía algo más en mente. La cargo solo para recostarse en la cama con ella en cima. Hinata no esperó a escuchar lo que debía a hacer. Gimió al meterse el pene de Sasuke. Aunque creía imposible, en realidad Sasuke había crecido mucho desde la primera vez.

Se empezó a mover de atrás a delante, era como montar a caballo, pero mucho mejor.

Terminaron justo cuando escucharon a lo lejos que Naruto se acercaba.

Al abrir la puerta Naruto los saludaba con una gran sonrisa. Feliz de su labor.

— Se durmieron en el camino — dijo orgulloso de si mismo. Traía a Neji acurrucado en su brazo izquierdo y a Itachi en la espalda. Ya no eran la pareja Uchiha, por fin los llamaban la familia Uchiha.

— Dios mío Naruto, lo siento mucho — dijo Hinata un tanto apenada antes de tomar a Neji y Sasuke le quitó de la espalda a Itachi, ambos dejaron a los niños en su cuarto y salieron para agradecer a Naruto quien se había ofrecido a pasar por Itachi al preescolar y por Neji a la mansión Hyuga.

La comida estaba lista y los tres se sentaron en la mesa.

— Y entonces que paso con Ino — Sasuke acaba de llegar de una misión en la aldea de la arena,  había estado dos meses fuera y no sabía que tanto había avanzado ese tema.

— ¿Que pasa con Ino? — pregunto Hinata más curiosa de lo que cualquiera podría imaginar.

— Naruto ha decidido empezar una relación con Ino — dijo Sasuke tan tranquilo como si estuviera preguntando por el clima

— ¡Teme, yo no he decidido nada!

— Pero, Ino está saliendo con sai — Hinata estaba confundida.

— Un traidor.

— No soy ningún traidor — Naruto se sintío atacado — Hinata chan, no estoy saliendo con Ino, pero... — Hizo una pausa, sin saber precisamente que era eso que tenía con Ino.

— ¿Pero? — solo Hinata lo dijo, pero Sasuke también quería saber.

— Bien te voy a contar desde el inicio. El teme ya sabe un poco. El año pasado Ino empezó a formar parte del consejo de la aldea en representación del hospital, nos toca trabajar mucho tiempo juntos y... — no sabía cómo expresarse. Nunca creyó que algo así le pasaría.

ARREPENTIMIENTO II-BDonde viven las historias. Descúbrelo ahora