(Perspectiva de Calisto)
Guardé la foto en el interior de mi chaqueta, justo sobre el corazón. El papel viejo me quemaba la piel como si supiera que escondía algo que no estábamos preparados para descubrir.
—Apolo —llamé, saliendo al jardín trasero donde mi hermano afilaba una katana contra el sol del mediodía—. Necesito que veas esto.
Me miró con atención, tomó la imagen y frunció el ceño.
—Papá... Carlos... y... ¿quién es este?
Negué con la cabeza.
—No tengo idea. Pero mírale el anillo.
Apolo acercó la foto a la luz y lo vio. Zafiro. El mismo diseño que el brazalete, que la carta, que todo.
—Esto ya no es una misión. Esto es personal —murmuró.
Asentí. Mis ojos se encontraron con los suyos y no hizo falta decir nada más. Éramos Scott. Nacidos para esto.
—Es hora —dije, girándome hacia la entrada.
⸻
La puerta del garaje se alzó lentamente como si estuviera presentando al público un espectáculo exclusivo.
Ahí estaba.
Mi bebé.
Un Dodge Challenger negro mate con detalles dorados, modificado por mí misma. Nitro doble, escape reforzado, luces inteligentes y motor que rugía como una bestia salvaje. Me acerqué pasando los dedos por la carrocería, sintiendo el pulso de la máquina.
Mina me esperaba apoyada al costado del coche, con gafas de sol y chaqueta de cuero.
—¿Lista para brillar, estrella de la noche? —bromeó con una sonrisa traviesa.
—Más que lista —respondí mientras me subía al asiento del conductor.
Encendí el motor y el rugido sacudió el garaje. Como un aviso. Como un desafío.
Del otro lado, Apolo subió a su propio auto —un Nissan GT-R rojo intenso, pura velocidad con diseño aerodinámico de combate— acompañado de Bakugou de la nada eran mejores amigos .
—¡Nos vemos en la línea! —gritó él, guiñándome un ojo.
La carretera frente a nosotros se abría como un campo de guerra. Estábamos en camino a la Mansión Miller's, pero no íbamos a llegar tranquilos. Nos observaban. Lo sentía. Y en este mundo, las cosas nunca son lineales.
Cuando salimos a la autopista, el viento golpeó nuestros rostros. Las luces de la ciudad destellaban a lo lejos, mezcladas con el sonido de los motores. Mina encendió la radio. Música de batalla. La banda sonora perfecta para lo que venía.
—¿Sabes lo que me gusta de ti, Calisto? —dijo de repente—. Que aunque el mundo se esté cayendo a pedazos, sigues conduciendo como si te perteneciera.
Solté una carcajada. No era falsa. Era real. Cruda. Libre.
—El mundo me pertenece, Mina.
Pisé el acelerador. El Challenger respondió como si tuviera alma. El velocímetro subió a 180... 200... 230. Las luces se volvieron borrosas. El asfalto temblaba.
A la derecha, vi un coche negro aparecer de la nada. No tenía matrícula.
—Tenemos compañía.
—¿Amigable?
—¿Desde cuándo lo es algo en nuestra vida?
Giré el volante y nos deslicé por el costado, esquivando una bala que impactó contra el vidrio trasero. Mina gritó, pero no de miedo. De emoción.
—¡Santo cielo, esto sí es una misión! ¡Vamos, reina!
Cambié a sexta y activé el nitro. La explosión de velocidad me pegó al asiento. Como una estrella fugaz en medio del caos, pasamos al coche enemigo, y con una maniobra de 180º, lo hice volcar contra el guardarraíl.
—Uno menos —murmuré.
Apolo se nos unió desde la izquierda, rodeando a otro de los autos negros como si bailara con él. En un segundo, lo encerró entre nosotros dos.
—¡Ahora! —grité.
Él lo empujó contra una señal de metal. Fuego. Caos. Silencio.
Solo los motores seguían rugiendo.
⸻
Cuando por fin el camino se abrió y la mansión apareció en el horizonte, supe que ya no había vuelta atrás. El pasado de mi padre, el secreto de Carlos, el hombre de la foto... todo nos esperaba tras esos muros.
Y mientras la adrenalina bajaba poco a poco, sentí la mano de Mina sobre la mía.
—¿Calisto?
—¿Sí?
—Sea lo que sea lo que encontremos allá dentro... no estás sola.
Giré hacia ella, el corazón latiendo aún como loco por la carrera.
—Lo sé, Mina. Pero si algo sale mal, corre. No mires atrás.
Ella sonrió con los ojos llenos de fuego.
—¿Y dejar que te roben la gloria? Jamás.
Apreté el volante.
Mansión Miller's... venimos por ti.
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Noches En Brasil
Fanfictionla clase 1A fue seleccionada para una misión en río de Janeiro Brasil..en busca de un "diamante"..los que ellos no saben es que vivirán experiencia magníficas y emocionantes...la clase 1A fue acogida en una familia multimillonaria y mano derecha de...
