El día transcurría con mucha calma. La misión era pararle los pies a Yelena Belova. Valentina había ordenado, a una joven azabache que trabaja para ella, hacer limpieza de su último trabajo. No debían quedar cabos sueltos.
Tras llegar a la localización, un gran edificio donde se hallaban pruebas que borrar, entró sigilosamente.
- ¿Y estos quien cojones son? - pensó al ver a varias personas allí. ¿No se supone que solo debían ser su objetivo y ella?
Dejó los ojos en blanco al ver a John Walker, un hombre de cabello castaño que era la copia barata del gran Steve Rogers, un viejo amigo y, ¿por qué no?, el culo de América.
Ignorando a los presentes, se centró en la hermana de la difunta Natasha Romanoff, mientras esta tenía a otra en su punto de mira.
- ¿Que mierda está pasando aquí? - murmuró, continuó golpeando a la rubia. - ¿Quieres estarte quieta? - gruñó, molesta.
- Claro, ¿por qué no recreamos una escena en la que me vuelas la cabeza? ¡O mejor, me quedo quieta! ¡Será divertido! - bromeó, esquivando cada golpe y bala que pasaba cerca suyo.
Un joven de cabello rizado con vestimenta holgada observaba divertido y admirando la escena. No sabía ni cómo había aparecido ahí, ¿o quizás si?
- ¡Que graciosa la bufona!
- ¡Eh! Sin faltar. - la observa con detenimiento. - ¿Y se puede saber quién eres?
Se oían disparos y quejas de fondo, los demás seguían peleando entre ellos. Bueno, no todos. Taskmater había fallecido casi al instante de comenzar la batalla.
- Que más da eso, lo único que debes saber es que eres mi misión. Y yo siempre cumplo.
- Espera, espera, un momento. ¡Escuchadme! - se giraron a mirarla, estupefactos por lo extraño de la situación. - ¿Es que no os dais cuenta? Somos las pruebas a eliminar. Es una trampa.
Cayeron al instante excepto el Capitán América del chino.
- Eso es imposible.
- ¿Seguro, Walker?
Dejo los ojos en blanco mientras sujetaba con fuerza el escudo.
- Eres tan insignificante que ni me había percatado de tu presencia, muñeca.
- ¿Os conocéis? - preguntó Ghost, curiosa.
- Para mi desgracia, si.
De pronto, el chico misterioso salió tímidamente alarmando a todos.
- ¿Y este de donde ha salido?
- ¿Que cojones vamos a saber nosotros?
- Chica, eres muy borde, te pareces mucho a tu noviecito B-
Una mirada fulminante hizo callar al agente.
- Ahora no me dejéis con la intriga. - resopló la segunda Viuda Negra.
El momento se rompió bruscamente cuando un contador que especificaba que en unos minutos morirían calcinados se hizo presente. ¿Como lo lograrían? Allegra de la Fontaine se había esforzado mucho para que ninguno saliera con vida del lugar.
Debían trabajar en equipo y ponerse de acuerdo, lo cual no sería fácil teniendo en cuenta que momentos atrás casi se mataron entre sí, y que eran mercenarios. ¿Como confiar en ellos?
- Centrémonos en seguir respirando un día más. - la azabache habló para apaciguar la tensión forjada.
Lo lograron. No fue fácil pero lo lograron. Aunque ahora los amenazaban hombres armados que se acercaban cada vez más a su ubicación.
Idearon un plan y debían ir a sus puestos, fue ahí donde Robert, más conocido por todos como Bob, no se imaginarían cuántas veces fue mencionado el susodicho nombre... aprovechó para hablar con la chica de ojos miel. La cual a su vez observaba a su ex objetivo Belova, pensativa. Casi la mataba en vano, pensaba una y otra vez. Hasta que la sacaron de sus pensamientos.
- ¿Todo bien? Pareces distraída.
- Si, estoy bien. - respondió cortante.
Se hizo un silencio incómodo.
- Perdona que me entrometa pero... ¿a qué se refería antes el capullo de Walker? - Sonrió por provocar una media sonrisa en la mujer.
- Me gustaría no recordar eso, si no te importa.
- No, no, descuida. Lo entiendo perfectamente. - acarició su nuca. - No pretendía incomodarte ni nada, tampoco nos conocemos. - rió de forma nerviosa.
- No te preocupes. - le restó importancia.
Continuaron el plan para salir ilesos del lugar e irse cada uno por su lado. Claro, ellos no sabían lo muy unidas que iban a estar sus vidas a partir de este momento.
- Tiene que salir todo bien o moriremos.
- Nadie morirá hoy.
Pasaron unos minutos. Bob caminaba justo al lado de su nueva amiga, mientras charlaban un poco.
Este tocó su mano suavemente para llamar su atención cuando esta escuchaba a sus compañeros. Y de pronto el ambiente se volvió tenso, pesado, su respiración se agitaba...
- ¿Pero que...?
Observaba frente a ella a otra versión de si misma, un poco más joven. Viendo a un hombre atractivo caminar de un lado a otro, aparentemente tenso, con ambas manos a cada lado de su cintura.
- ¿Que es lo que quieres?
- A ti. - respondió sin pensar. - Solo te quiero a ti... Sophie. Te amo y no quiero perderte.
- Yo también te amo, soldier. Pero ya lo has hecho.
Sonido de los coches pasando por la avenida. Silencio. Personas charlando alto de fondo. Más silencio.
- Lo siento, de verdad, perdóname. Te prometo que está vez será diferente. Cambiaré por ti, por mí, por ambos. Yo...
- Ya no creo en tus promesas... Me has hecho daño, Bucky. Mucho. Sea con intenciones o no, el daño esta hecho.
Él hablaba sin parar, casi no hacía pausas para respirar. Su lengua se trababa y sus manos y cuerpo se movían temblorosos.
- Nada de lo que digas me hará cambiar de parecer. Te he dado un millón de oportunidades. Me has dejado muchas veces y cuando has vuelto a mí... he caído. Porque te amo, Buck, no te imaginas cuánto. - suspiró. - Pero el destino no nos lo pone fácil. No podemos estar...juntos. - Tomó asiento porque se sentía mareada. - Hemos pasado mucho tiempo juntos. Han sido los mejores años de mi vida a pesar de los pesares... Siempre te amaré, James. Pero es mejor así. Gracias por hacerme feliz mientras duró y por hacer que me sintiera muy amada y especial. - tragó saliva, su voz temblaba y sus lágrimas luchaban por salir mientras se le rasgaba la garganta. Su corazón latía con frenesí , parecía que se le iba a salir del pecho en cualquier momento. - Pero se acabó.
Esas últimas palabras resonaron en su mente. La Sophie real tenía los ojos llorosos mientras observaba a Bob. ¿Que había pasado?
- Lo siento. - susurró él.
- ¿Como narices hiciste eso?
Se lo explicó, de la mejor forma, sin tener mucha idea de lo que le ocurría.
- ¿Que es lo que sientes ahora? - preguntó con miedo.
Quedaba poco para que Ava apareciera con el vehículo y así poder salir de una maldita vez de allí.
- Me siento... vacía.
~ ⭐ ~
Fin 🖤
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Multi One-Shots Verse
أدب الهواة¡Hola! Mi nombre es Sheyla. Como el nombre de esta nueva historia indica serán capítulos sueltos, es decir, puede haber uno que trate de Jughead Jones y otro de Bucky Barnes. Algunos cortos y otros, tal vez, más largos. El género no siempre será a...
