Capitulo 10

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Capitulo 10

Hipo y Astrid se despidieron, la rubia aun pensaba en como poder quedarse en la tierra sin que su padre llegara a enterarse y molestarse. Luego de tanto pensar, una idea le llego a la cabeza. Ya en el palacio del gran dios Odín puso su plan en marcha. Se acercó al trono del gran dios eh hizo una reverencia, pero al elevar el rostro pudo ver que su padre no se encontraba. –Pero que!?...donde es...

-Alisten mi carruaje! Debo averiguar que está ocurriendo en Jötunheim –Se pudo escuchar de Odín a unos metros de donde Astrid se encontraba. Esta corrió hacia su padre y pregunto qué ocurría. –Astrid, algo muy extraño ocurrió en el reino de los gigantes de hielo. Alguien ha estado robando toda su magia, toda su energía. Su pueblo piensa que es mi culpa, debo arreglar las cosas y saber que ocurre. –Le contesto firmemente el dios.

-Cua...cuando volverás? –Le pregunto Astrid, tal vez no sería necesario utilizar su idea.

-Es un viaje de meses, el reino de Jötunheim es uno de los más alejados. Tal vez regrese en unos 4 o 5 meses, debo irme, mi carruaje me espera. Mi hijo Thor estará a cargo en mi ausencia. –El dios salió del palacio y Astrid vio como desaparecía en un carruaje dorado, tirado por cuatro caballos blancos en dirección al horizonte. La rubia salió del palacio emocionada, si su padre salía no se enteraría que fue al mundo de los mortales. Fue en busca de su amiga Lena y al llegar toco la puerta incontables veces hasta que su amiga le abrió. –Tranquila, casi tiras a bajo la puerta –Le reclamo Lena algo molesta.

-Perdón, pero quiero pedirte un grandísimo favor. –Le dijo Astrid a su amiga pelirroja.

-No te prestare otra vez mi espada –Le dijo Lena seriamente.

-Qué?... no, no...no es eso.

-Entonces que es? –Le pregunto la valkiria.

-Quiero que me acompañes a Midgard, me quedare algunos días y...

-Espera...DIAS!!?? –Le dijo su amiga asombrada.

-Bueno...en realidad unas semanas...tal vez uno o dos meses cuando mucho. –Le contesto Astrid tranquilamente.

-Aaa...pero porque tanto tiempo? –Le pregunto su amiga.

-Es... quisiera pasar tiempo con Hipo, además podría entrenar mi propio dragón y...

-Entrenar...un dragón? –Le pregunto su amiga incrédula. Astrid asintió. –Está bien, me convenciste. Siempre eh querido entrenar un dragón, son como tener una mascota escamosa gigante –Astrid sonrió ante el comentario de su amiga –Te acompañare con una condición.

-Cual?

-Quisiera que me mostraras a ese tal...Hipo. Que nombre tan extraño jajaja –Astrid sonrió y tronando sus dedos el espejo apareció frente a ellas –Muéstrame a Hipo –Le dijo Astrid al espejo. Este brillo y la rubia le dio el espejo a su amiga. –Wow...ahora entiendo porque te quedas mirando este espejo todo el tiempo! –Exclamo Lena –Porque dices eso? –La pelirroja le entrego el espejo a su amiga y esta se sonrojo por completo. –Hi...po!? –Exclamo la rubia sin creer lo que veía. Frente a ella se encontraba la imagen de Hipo en la herrería, estaba sin su remera trabajando en una nueva hacha. El calor que emanaba del horno y del fuego hacia que pequeñas gotas de sudor se escurrieran por la frente del castaño al igual que en su abdomen, tenía el cabello empapado y los músculos que desarrollo por años de trabajar en la herrería se hacían notar. Astrid se había quedado mirando aquella imagen completamente sonrojada. –Ahora entiendo porque quieres quedarte en Midgard con él –Dijo Lena guiñándole el ojo a su amiga.

-Aaaa...yo...yo...él....no... yo no... -Astrid no sabía que decir al respecto, no pensaba ver a Hipo de esa manera, siempre lo había visto como un chico dulce, amable, atento, valiente y completando era atractivo, guapo y si se atrevía a decirlo (y claro que se atrevía), era sexy. Si lo admitía, lo era y también admitía que estaba perdidamente enamorada de el. –As!?...Holaaa? sigues allí? –Le decía Lena cansada de agitar su mano frente a los ojos de la rubia.

Un sueño InalcanzableHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora