Hipo es un joven vikingo que esta proximo a cumplir su mayoria de edad. El ha ayudado al avanza de su pueblo, una pequeña tribu en una isla llamada Berk que esta llena de dragones que viven con los vikingos. Han pasado 3 años desde que la vida de Hi...
Hipo salió de su casa pensativo en camino a ayudar a Bocón en la herrería, además que quería comenzar con los planos y bocetos de la nueva espada de fuego. Al llegar a su destino, el castaño saludo a Bocón con desgano.
-Hola,Bocón.
-Oh, Hola chico...supongo que tu padre ya te dio la noticia ¿no? –Le pregunto Bocón al castaño.
-¿Cuál noticia? –Le pregunto el castaño entrando al pequeño cuarto donde habían muchos bocetos y dibujos diferentes de los proyectos de Hipo y algunos dibujos de dragones.
–Sobre las candidatas para tu...
-¿¿¡¡LO SABIAS!!?? –Le pregunto el castaño asomando su cabeza por la cortina de tela con el ceño fruncido.
-Pues...si jeje, en realidad yo elegí a las candidatas –le dijo Bocón con un tono orgulloso.
-¡QUE TU QUE! –Pregunto el oji-verde sin creerlo.
-Tranquilo...sé que te agradara saber quiénes son –Le dijo Bocón animando a Hipo.
-Lo lamento pero no puedo decírtelo... ahora si me disculpas debo seguir con algunas sillas pendientes.
-¡¡Agh!!...como sea –dijo resignado el castaño entrando nuevamente a la pequeña habitación. Pasaron varias horas y luego de varios intentos fallidos logro conseguir el primer boceto de su nueva arma. Luego se dispuso a hacer un dibujo de la bella valkira en su pequeño cuaderno que llevaba siempre consigo. Hiso casa detalle con sumo cuidado, desde el reflejo en sus ojos, hasta la delicadeza y mínimo detalle de su vestido. Ya satisfecho con su dibujo, coloco su nombre en una esquina. –Espero te guste, My La...
-¡¡HIPO!! –Grito Bocón entrando al pequeño cuarto.
-¡¡Bocón...!! –Dijo Hipo casi cayéndose de la silla donde se encontraba sentado. –¿Que...que ocurre?
-El mercader Johan te está buscando, dice que tiene algo importante que decirte.
-Aaa...esta...esta bien, voy para allá –Dijo cerrando su cuaderno y guardándolo en su remera. Salió de la habitación y encontró a Johan parado en medio de la herrería, se le veía nervioso.
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-¿Que se te ofrece Johan?
-Aaa...maestro Hipo, quisiera hablar con usted en privado, ¿podría venir a mi barco?...es importante.
-Amm claro Johan, ¿cuando?
-Justo ahora, e...es...es muy importante. –Decía Johan cada vez más nervioso.
-Está bien. –Hipo y Johan se dirigieron al barco del ya mencionado mercader. Al llegar a bordo, Johan invito a Hipo a bajar a un pequeño cuarto donde se guardaba la mercancía.
–¿Qué es tan importante Johann? –le pregunto el castaño.
-Es...Es esto –dijo entregándole un pequeño cofre a Hipo- A...ábralo
Hipo abrió el cofre con cuidado, revelando varios dibujos de la Valkiria del libro.
-Es una larga historia...pero, debería saber que yo escribí las notas sobre...sobre Astrid...tenía más o menos tu edad cuando la vi.
Hipo no podía mencionar palabra alguna producto de su estupefacción.
**En el Valhalla***
Astrid se paseaba por los hermosos jardines llenos de flores, pensando en aquel chico de ojos verde bosque, tanto así que decidió ir en busca de Lena, su amiga, guardiana de un antiguo espejo capaz de ver a través varios mundos. Al llegar al lugar donde vivía Lena, una gran casa rodeada de bellas flores y construida con plata, la rubia toco a la puerta, luego de unos segundos esta se abrió, revelando a una chica de cabello pelirrojo corto y ojos azules, era unos centímetros más alta que Astrid.
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–Oh, hola As, ¿que te trae por aquí?
-Hola Lena, ¿aún tienes el espejo mágico?-dio entrando a la casa de su amiga.-Claro que si, lo quieres?
-Si, quisiera que me lo prestaras por un tiempo.
-Y...¿podría saber la razón? –Astrid se sonrojo levemente. -Es... bueno...Conocí a un chico en la tierra y...
-¿¿¡¡FUISTE A MIDGAR OTRA VEZ!!?? –Exclamo la valkiria sin creerlo. -Más importante... ¿¡Estas enamorada de un humano mortal!?
-¿Q-que? Noooo... y, baja la vos...no quiero que se enteren que fui a Midgar.
-Astrid...sabes que si bajas podrían robar tu plumaje y tendrías que casarte con...
-Lo sé...lo sé, pero él es diferente...el es una gran persona, tiene un gran corazón pude verlo en sus...sus hermosos orbes verdes...y en esa sonrisa que...
-Si....si señorita "no estoy enamorada" jaja –Dijo Lena burlándose de su amiga. Astrid no pudo evitar sonrojarse.
-Tranquila, no le diré a nadie.
-Gracias Lena. –Dijo abrazando a su amiga.
-Bien... -dijo tronando sus dedos y un espejo comenzó a flotar, este era de color bronce muy elaborado y antiguo. –Aquí está el espejo. –Dijo entregándoselo a la rubia.
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-Gracias!! Te lo agradezco. –dijo tomando el espejo entre sus manos.
-No hay de que...lo que sea por el amor –Le dijo guiñándole el ojo a su amiga. Astrid solo la ignoro y salió del lugar. Ahora podría ver a Hipo cuando ella quisiera a través del espejo.