Capitulo 32

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Capítulo 32

-Hipo cuidado!! -Exclampo Nila ya que una de las valkirias malvadas se abalanzaba sobre Hipo con una espada. Pero Nila se encontraba demasiado lejos, de modo que no pudo llegar a tiempo. Por fortuna, un extraño resplandor formo un campo de energía alrededor del castaño, repelando de inmediato el ataque de la valkiria y volviéndola a la normalidad, cayendo inconsciente al suelo. Las puertas se cerraron al mismo tiempo en el que el campo mágico desaparecía.

-Que fue eso!? -Preguntaron todos asombrados.

-No...no lo sé. -Contesto Hipo asombrado igualmente.

-Hipo, tu bolso está brillando. -Dijo Lena acercándose a Hipo y sacando de su bolso un hermoso collar de plata, con una bella piedra de opalo turqueza.

-Es hermoso...de donde lo sacaste?

-Mi padre me lo dio...le pertenecía a mi madre.

*FLASH BACK*

Estoico se llevaba a Hipo del gran salón casi a rastras, lo llevo hacia su cabaña y le obligo a sentarse en la gran sala de su hogar.

-Papá! Te dije que debo irme con Lena para ayudar a Astrid.

-Ya lo se! Solo escúchame.

-Cómo quieres que te escuche luego de que tú no me hayas escuchado. -Gruño Hipo con rabia.

Estoico ignorando la respuesta de su hijo, subió a su alcoba y rebuscando entre sus cosas, bajo la escalera sosteniendo un pequeño cofre de madera, este muy bello de madera suave y adornos de piedras semipreciosas. Estoico abrió el cofre con sumo cuidado, y revelando su contenido, tomo suavemente tres plumas blancas suaves cual algodón entre sus manos y entregándoselas a Hipo sin decir nada sobre ellas.

-Papá... que es esto?

-Hijo...tu madre... también era una valkiria -Dijo el hombre con cuidado, tomando entre sus manos, un bello dibujo de la valkiria de largas trensas y bellas facciones.

-Qué!? Papá...es...es esto cierto? -Pregunto Hipo tomando en sus manos las suaves plumas de cisne.

-Si...- Contesto Estoico tragando en seco -Este...es un dibujo de ella, antes de que...se fuera. -Dijo Estoico entregándole a Hipo el dibujo de su esposa.

-Wow... mamá era muy...

-Hermosa, sí. -Dijo Estoico completando la frase de Hipo.

-Papá...porque nunca me lo dijiste? -Pregunto Hipo revisando con sumo cuidado el interior del pequeño cofre que se encontraba frente a él.

-No sabía cómo decírtelo. Hijo, es un gran privilegio el poder casarte con una hija del gran Odín! -Exclamo Estoico estrujando a Hipo contra su pecho.

-Si... -Contesto Hipo a duras penas y podía respirar después del estrujón que le brindo su padre. -Lástima que pueda morir en cualquier momento. -Hipo bajo la cabeza.

-Hijo...

-No voy a dejar que eso pase, debo salvar a Astrid papá.

-Lo sé, lamento haberte hecho pasar por todo esto, sobre...las princesas y...tu compromiso. -Se disculpó Estoico avergonzado.

-No te preocupes papá.

-Es solo, que creí que no podrías conseguir una esposa digna para el futuro jefe de Berk...bueno, siendo tu tan...tan...Hipo...y... Astrid, siendo tan mala en cuanto a las...labores del hogar y la cocina y....

-Papá... -Exclamo Hipo seriamente.

-Si...si...perdón.

-Sé que querías lo mejor para mí, pero aun así...yo amo a Astrid así como ella es... aunque allá sido la chica dentro de un naufragio la hubiera amado de igual modo.

Un sueño InalcanzableHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora