Capitulo 37

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Capítulo 37

-Ya voy... -Dijo Astrid comenzando a llorar, nada agradable le esperaba en aquella habitación.

La noche pasó, y dio paso al día. Pero debido a la gran oscuridad que se apoderaba del lugar, los rayos del sol no podían penetrar el castillo, y mucho menos la habitación en la que Astrid reposaba.

-Despierta mi amada Astrid. –Dijo Loki al lado de la rubia.

-Hi...Hipo? –Pregunto Astrid en sueño. La rubia se encontraba bajo las sabanas, tenía algunos moretones, cortadas y sus muñecas estaban rojas debido a los impactos de los brazaletes.

-Maldita, como te atreves a llamarme así!!?? –Exclamo Loki tomando a Astrid de los hombros y agitándola de atrás hacia adelante para que despertara.

-Hay...Hay...Ya... ya suéltame. –Decía Astrid abriendo los ojos. Al ver a Loki frente a ella no pudo evitar que sus ojos se pusieran llorosos.

-Buenos días. –Dijo Loki con sarcasmo.

-Mmm... -Contesto Astrid con la mirada baja tratando de no llorar. Loki salio de las sabanas y se colocó sus pantalones.

-Te preparare un baño, luego te esperare para desayunar. –Dijo Loki saliendo de la habitación. Astrid se quedó sobre la cama, con la mirada perdida y lágrimas bajando por sus mejillas. Ya no quería sufrir de aquel modo, no quería que Loki siguiera abusando de ella como aquella noche, donde prefirió morir, antes de seguir.

-Ya...ya no puedo... no quiero seguir con esto... -Decía Astrid soltando las sabanas y abrazándose a si misma, llorando y tratando de consolarse, cosa que le fue en vano. Escucho los pasos de Loki nuevamente, se limpió las lágrimas rápidamente y se sentó al borde de la cama.

-Ya puedes pasar a ducharte. –Le dijo Loki inexpresivo, con la mirada puesta en el cuerpo desnudo y maltratado de la valkiria.

-Está bien... -Contesto Astrid sin dirigirle la mirada. Al cerrar la puerta, Astrid se dirigió al cuarto de baño, donde le esperaba una bañera con agua caliente, jabones perfumados y una suave bata de terciopelo celeste y detalles en color plateado, además de su inicial gravada en la parte superior izquierda.

-Cuando termines debes pasar a desayunar, tengo todo el día programado ya que nuestra boda será esta noche. Además, seguramente no querrás perderte nuestra Luna de Miel. –Le dijo el dios acercándose a la rubia y besándola salvajemente. Al separarse de la chica, se retiró del cuarto dejando a la rubia algo de privacidad. Astrid al ver que Loki se había ido, se limpió la boca asqueada y se adentró en la cálida agua de la bañera.

-"Nuestra boda será esta noche" –Se repetía Astrid mentalmente. Como desearía que esas palabras fueran dichas por Hipo y no por Loki, desearía poder volver a ver esa dulce sonrisa y perderse en sus orbes verdes y profundos, llenos de alegría y que le transmitían un sentimiento de paz. Como deseaba, ver a Hipo una vez más.

-Hipo... -Se dijo Astrid en voz baja –Te necesito... -Se dijo comenzando a llorar.

-Astrid! Mi amor, date prisa. No tengo todo el día. –Se escuchó detrás de la puerta de la boca del dios Loki, se escuchaba algo molesto por lo que Astrid decidió darse prisa y salir de la bañera al terminar de bañarse. Se envolvió en la bata de terciopelo y camino hacia la habitación donde había despertado esa mañana, una habitación que le traía horribles recuerdos de la noche anterior.

-Hay un vestido sobre la cama, póntelo. Luego baja para desayunar. –Dijo Loki observando a Astrid seriamente mientras esta trataba de no hacer contacto visual con los orbes verdes y traicioneros de Loki, que la veía con lujuría.

Un sueño InalcanzableHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora