Capítulo 23

191 21 37
                                        

Los personajes de Naruto, no me pertenecen, yo solo los uso para escribir esta historia sin fines de lucro.

Hiashi se sentó sobre el sofá y agradeció la taza de té que le ofreció la empleada. El Hyuga se volvió a sentir ansioso e inseguro. Últimamente, esos sentimientos lo habían acompañado a diario y fuera de molestarlo, lo asimiló como una forma de redención, después de todo, la mayor parte de su vida, había hecho cuanto quiso sin pensar en las consecuencias de sus acciones.

—MALDITA SEA, HASHIRAMA ¿CÓMO ME PIDES QUE GUARDÉ LA COMPOSTURA? ¿ACASO NO SABES LO QUE ESE DEMENTE PLANEA?—ambos hermanos entraron repentinamente y dejaron sorprendido al castaño que había estado esperando.

—En este momento, no podemos hacer nada, pero en cuanto...—sus explicaciones se detuvieron de golpe, al notar que había una visita.

—Señor, él lleva más de media hora esperando por usted—aún con temor a la reacción de su jefe, la empleada tuvo que avisarle sobre la presencia de Hiashi. Tobirama se veía furioso y viendo a ese hombre sentado en la sala de su casa, su ira volvió a estallar.

—¿QUÉ DEMONIOS DESEA? ¿NI SIQUIERA EN UN MOMENTO COMO ESTE PUEDE DEJAR DE PENSAR EN GANAR DINERO?—reprochó con desagrado.

—¡TOBIRAMA!—lo reprendió su hermano, ya que no se podía ventilar nada sobre la delicada situación de Hinata.

—Se que mi presencia no será adecuada en ningún momento, por lo tanto, acepto su molestia, después de todo, usted no se equivoca... el único interés que he tenido desde la muerte de mi esposa, ha sido aumentar mi fortuna—la ira del albino no se disipó, pero no lo interrumpió—Sin embargo, esta vez, mi presencia aquí no tiene nada que ver con el dinero, en esta ocasión, he venido a disculparme, me he dado cuenta de lo mucho que dañe a mi hija y quiero obtener su perdón, no obstante, ella no es la única persona a quien dañe—Hashirama se llevó la mano a la boca, eso era algo que jamás hubiera esperado—Gracias a mi egoísmo, usted se vio involucrado y si quiero que la persona a quien más he dañado me perdone, necesito que también lo haga usted—Tobirama se quedó pasmado, había esperado cualquier cosa de esa visita, pero nunca se imaginó que estuviera allí para disculparse. Sabía que quería el perdón de Hinata, pero a decir verdad, no creía que fuera cierto, así que viéndolo frente a él, sin mostrar ni una pizca de orgullo, lo dejó muy sorprendido y sin palabras.

—Siéntese—Hashirama le dio un codazo a su hermano y se dispuso a aligerar el pesado ambiente.

—Y dígame ¿qué lo hizo tomar esa decisión? Porque, hasta donde se sabe, usted ha sido un pésimo padre, mismo que ni siquiera cuando su hija estuvo en estado crítico en un hospital, se rebajó a visitarla—Hashirama fingió atragantarse con su propio té, ya que las acusaciones de su hermano lo hicieron sentir pena ajena.

—Entendí demasiado tarde que esa niña es lo único que me quedó de su madre—fuera de sentirse molesto por los reproches del Senju, respondió con honestidad—El dolor de perder a su madre me segó por completo y en vez de proteger a la persona que ella más amaba, me volví un cobarde y la culpe a ella de su muerte—dos lágrimas rodaron de los ojos perlados, era muy doloroso y a la vez, reconfortante poder hablar de sus errores frente a las personas que no lo consolarían—Cuanto mas ella crecía, su apariencia se asemejaba más a la de mi esposa, incluso, su carácter y gustos fueron similares, lo que me llevó a rechazarla más y fue entonces que opté por alejarla permanentemente de mi—Tobirama recordó el día que le informaron sobre el matrimonio y lanzó un suspiro lleno de melancolía.

—Es claro que han pasado muchos años de desamor, desinterés y sumando al distanciamiento de los últimos tres años entre ustedes, no será fácil obtener su perdón—la conocía y sabía que ese tipo tenía más posibilidades de ser perdonado que él y asimilar esa verdad, lo desanimó por completo. Aún podía vislumbrar su mirada que antes siempre era gentil y amorosa, volviéndose fría, distante, incluso, se asemejaba a la que antes tenía Hiashi y toda esa frialdad, era dirigida a él. La traición era algo para lo que nadie está preparado y ella se sintió traicionada por las personas en las que confiaba, era como si le estuviera haciendo lo mismo que le hizo Obito Uchiha, cuando la involucró en sus bajezas y la engañó descaradamente con Rin.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: 7 days ago ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Acorralada Donde viven las historias. Descúbrelo ahora