Antes de partir, el fragmento me llevó hasta el extremo noroccidental de Volaris, a Elaine: capital y principal isla agroindustrial del archipiélago del mismo nombre.
Mi objetivo —porque detesto llamarlos "sujetos"— era un chico más o menos de la edad de mi hijo. Estaba, sin duda, en plena sesión de entrenamiento. La actitud de su instructor y del público que lo rodeaba dejaba claro que se trataba del combate final reglamentario que todos los aspirantes deben superar antes de presentarse a las pruebas de ingreso a la Academia.
Llevaban un año entero sometidos a distintas pruebas diseñadas específicamente para incrementar el aura y perfeccionar las técnicas de combate con espada y cuerpo a cuerpo. A ese ciclo le llaman la Trinidad: cuerpo, mente y espíritu.
El cuerpo se forja en el manejo de la espada y las artes marciales;
la mente, con técnicas de sellado que te vuelven inmune a las llaves que abren las puertas básicas del mentalismo;
y el espíritu, con ejercicios brutales —un verdadero infierno— que te enseñan a ocultar tu aura, controlarla mejor y, sobre todo, a incrementarla.
Aumentar el aura era lo esencial: de nada servía ese infierno de entrenamiento si el Imperio no te elegía. Había que alcanzar una cantidad mínima para siquiera tener la opción de pasar.
En ese momento pensé en Liam y en Cheryl, en lo que les habíamos hecho, y consideré abandonarlo todo, pero... no pude. Tenía que continuar. Tenía que llegar hasta aquí, contigo, señora Myrelia.
Mi reputación es conocida en todo Eiralith, así que no me costó acercarme a él cuando terminó la sesión. Pedí permiso a su instructor, que se mostró visiblemente emocionado de que una guardiana hubiera viajado hasta un lugar tan remoto solo para presenciar la ascensión de, según él, los mejores aspirantes que habían tenido en siglos.
El chico se acercó sin reparos, acompañado de su compañero. Le pregunté su nombre.
—Azkary —respondió—. Próximo rey de todo Eiralith.
Lo dijo con una sonrisa tierna. Azkary era un marcado, como yo. Y, seguramente, al igual que todos los de su clase, intentaba comprar su libertad: convertirse en guardián era la única forma de lograrlo, pero, a excepción de mí, ningún marcado lo había conseguido en más de cien años.
Le tomé la mano y, en ese instante, lo supe... No podía llevarlo conmigo.
Fragmento de memoria
Avelina Harrison
Fecha desconocida
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LIAM LUNA Y LA BRÚJULA DEL REY CUERVO
FantasyObligado a continuar con el legado de la orden secreta a la que su familia ha pertenecido por generaciones, Liam cruza el portal a Eirialis junto a Cheryl, su amiga de la infancia, y Leo, su mentor, para realizar las pruebas de ingreso a la Academia...
