Había pasado la última semana haciendo los trabajos que Koko le conseguía. Hasta ahí todo bien, logró conseguir lo suficiente para comprarle un regalo decente a su madre y eso era un buen progreso. El único problema fue que entre los trabajos, el grupo, estudiar, ayudar a sus amigos y con las labores de la casa, sus niveles de energía estaban por el subsuelo.
Ese día Ai le pidió a Takemichi que llevara unos papeles a sala de maestros antes de irse, así que tomó la pila de carpetas de colores que reposaba junto a la computadora del mostrador, se colgó la mochila en el el hombro y empujó la gran puerta de madera.
Al salir de la biblioteca soltó un bostezo y respiró hondo antes de iniciar su recorrido con pasos lentos.
A pesar de las colillas de cigarro esparcidas por el suelo o de los grafitis que adornaban algunas de las paredes esa área de la escuela era relativamente tranquila. Además, el tiempo estaba a su favor ya que a esa hora los pasillos de las instalaciones permanecían en su mayoría desiertos.
Mantuvo la vista en el pasillo que se extendía frente a él hasta que la ventana de una de las aulas se captó su atención. El cristal que en algún punto de la vida formó parte de ella seguía ahí tirado, esperando a que alguien se dignara a levantarlo. La idea de que esmerarse en dejar todo aquello presentable no tenía ningún sentido si al final iba a terminar en el mismo estado cruzó su mente por un instante y durante ese mismo instante, se odió a si mismo.
No era justo pensar en Shujin como un hoyo sin salvación.
Un suspiro escapó de sus labios y con una patada, quitó de su camino una lata de cerveza vacía que se le atravesó.
La lata rodó hasta que alguien Interrumpió su trayecto.
Takemichi no pudo evitar abrir los ojos con sorpresa.
Desde estudiantes con nulo interés por aprender, maestros desobligados a pandilleros rectificados, en el tiempo que había estado estudiando ahí, creyó haber visto todo tipo de persona.
No se había dado cuenta de que nunca había visto chicas de su edad caminando por ahí hasta que vio a una. La falda azul y la camisa bien planchada que portaba le dieron a entender una cosa: "No estudia aquí".
Por un segundo, los ojos color menta de la chica se encontraron con los suyos. Ella guardó las manos en sus bolsillos antes de avanzar hacia Takemichi y por instinto dió un paso hacia atrás.
Era bajita y su cabello rosado que combinaba con su blanca piel debería de hacerla parecer linda a ojos de Takemichi, pero el aura aterradora que emitía opacaba todo lo demás.
—¿Dónde está la jaula? —preguntó ella una vez que estuvo cerca.
—¿Eh? ¿La jaula? N-no creo que sea un lugar al que debas ir. —Rió nervioso.
La expresión de la chica cambió de desdén a molestia.
—¿Por qué no debería? ¿Tienes algún problema con eso?
—Ah, no y-yo solo-... No entiendo por qué querrías ir ahí a esta hora.
—Que molesto eres.
—¡¿Molesto?! —se quejó— ¡¿Por qué molesto?!
—¿Qué? ¿Quieres pelear? —Ella se cruzó de brazos volviendo a su expresión de desinterés.
—¿Qué? Nunca dije eso.
—¿Con quién estás?
—¿Ahora de que hablas?
—¿Por qué no dejas de contestarme con preguntas? —Frunció el ceño.
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¿Study Group?
FanfictionPortada por: @NotcatOO La preparatoria Shujin, clasificada por algunos como la peor de todas o simplemente referida como un nido de delincuentes por otros. Hanagaki Takemichi tiene solo dos objetivos al entrar ahí. Sobrevivir y mejorar sus notas, pa...
