⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️ ATENCIÓN: Hice una nueva historia independiente de los fanfics de Damian Wayne x TN Prince (hija de Wonder Woman) si os interesa se llama Sangre Divina: La Nueva Trinidad. (El primer capítulo ya está subido).⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️
Edad: Early 20's
Tipo: Super +18 (hice mi mejor intento escribiéndolo,creo que mejoré)
Título: Eres mía está noche. Y voy a follarte hasta que no puedas caminar.
El zumbido eléctrico de la supercomputadora era el único sonido que alteraba la quietud de la Batcueva. En las pantallas gigantes, decenas de mapas satelitales, frecuencias de radio de la policía de Gotham y transmisiones de video en vivo parpadeaban en tonos azules y verdes.
Bruce, Dick y Tim estaban en el centro de la ciudad conteniendo un motín en Blackgate. Estarían fuera al menos tres horas.Tú estabas sentada en la silla principal de la consola de comandos, con los dedos volando sobre el teclado, simulando una concentración absoluta. Pero no estabas concentrada. Tus ojos se desviaban constantemente hacia el reflejo del cristal de las pantallas.
Detrás de ti, a unos metros, en el área de entrenamiento técnico, Damian Wayne limpiaba sus katanas. El sonido del paño frotando el acero pulido era rítmico, casi una tortura. Vestía únicamente sus pantalones de entrenamiento negros y una camiseta de tirantes del mismo color que se pegaba a su torso, dejando al descubierto los músculos de sus hombros y las cicatrices que cruzaban su espalda.Bruce había sido muy claro el día que te integró al equipo técnico y estratégico de la cueva: «Profesionalidad absoluta. No quiero distracciones, y menos entre ustedes. Esto es un trabajo de vida o muerte».
Una regla directa. Una regla que ambos habían decidido triturar hacía meses.
-Estás cometiendo errores en la triangulación del sector cuatro -la voz profunda y arrastrada de Damian rompió el silencio. No se había movido, pero te estaba observando.
-No hay ningún error, Wayne. Reviso las rutas de escape de tu padre -respondiste sin girarte, manteniendo la fachada.Escuchaste el metal de la espada entrar en su funda. Sus pasos, entrenados para ser invisibles, resonaron deliberadamente sobre la plataforma de metal.
Se detuvo justo detrás de tu silla. Pudiste sentir el calor que emanaba de su cuerpo tras el entrenamiento y el olor a sudor limpio, cuero y metal.-Mientes -susurró cerca de tu oído, haciendo que un escalofrío te recorriera la espina dorsal-. Tu ritmo cardíaco se ha elevado un veinte por ciento desde que el Batmóvil abandonó los túneles. Y sé perfectamente que no es por el motín de Blackgate.
Se inclinó sobre ti, apoyando ambas manos en los brazos de tu silla giratoria, acorralándote. Sus ojos verdes, intensos y calculadores, se clavaron en los tuyos.
-Bruce no volverá en horas -dijiste en un susurro, desafiándolo con la mirada, adoptando esa mentalidad que tanto te gustaba de la imagen que habías visto antes: el destino no se espera, se provoca.
-No me importa mi padre -respondió él, con una sonrisa apenas perceptible, peligrosa y posesiva-. Te quiero a ti. Ahora.
Me acerqué sin dudar, y en cuanto estuve a su alcance, sus manos fuertes me agarraron por la cintura y me empujaron contra la fría superficie de metal de la mesa de monitores. Su boca chocó contra la mía en un beso brutal, mordiendo mi labio inferior mientras su lengua invadía sin piedad. Gemí contra él, sintiendo cómo sus dedos se clavaban en mi piel por debajo de la camiseta.
-Eres mía esta noche -gruñó contra mi cuello, bajando la boca para chupar y morder con fuerza, dejando marcas que sabía que luciría orgullosa después-. Y voy a follarte hasta que no puedas caminar.
