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JASON TODD ❤️

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⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️ ATENCIÓN: Hice una nueva historia independiente de los fanfics de Damian Wayne x TN Prince (hija de Wonder Woman) si os interesa se llama Sangre Divina: La Nueva Trinidad. (El primer capítulo ya está subido).⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️

Edad: En la mitad de sus 20's.
Tipo: Hurt/comfort
Título: La noche que casi se lleva lo que más quiero.

Jason Todd no era de los que pedía ayuda.
Ni siquiera cuando la pierna izquierda se le abrió de la rodilla al tobillo y la sangre empapaba el asfalto de Crime Alley como si intentara pintar un mapa de todo lo que había perdido.

TN lo encontró de rodillas contra un contenedor oxidado, la pistola todavía en la mano y el casco de Red Hood tirado a un metro. El traje negro estaba roto en el muslo. La herida era profunda, irregular, hecha por algo que no fue una bala limpia. Quizá un cuchillo serrucho. Quizá un trozo de metal. No importaba. Importaba el color blanco de su cara bajo la luz sucia de la farola y la forma en que apretaba los dientes para no gritar.

- Jay...

Él levantó la cabeza. Los ojos verdes se le nublaron un segundo al reconocerla.

- Te dije que no vinieras -escupió, voz ronca-. Te dije que te quedaras en el piso.

TN no contestó. Se arrodilló a su lado, ignorando el charco de sangre que ya le manchaba los jeans. Sacó de la mochila de emergencia el torniquete improvisado que siempre llevaba desde que empezaron a vivir juntos. Las manos le temblaban, pero no tanto como la primera vez que lo vio herido. Habían pasado dos años desde que él le confesó quién era bajo el casco. Dos años de noches en vela, de costuras improvisadas, de besos con sabor a metal y a miedo. Había aprendido.

- Cállate y déjame ayudarte -murmuró.

Jason intentó apartar la mano, pero la pierna le traicionó. Un gemido bajo se le escapó cuando ella apretó el torniquete por encima de la rodilla.

- Mierda... TN...

- Sé que duele. Resiste un poco más.

Lo cargó casi a rastras hasta la moto que él había dejado escondida dos calles más allá. Jason pesaba demasiado, incluso para ella, que había pasado meses entrenando solo para poder arrastrarlo si algún día llegaba el momento. Esa noche el momento llegó.

El camino hasta el apartamento de Narrows fue un infierno de farolas borrosas y de Jason mordiendo el interior de la mejilla para no desmayarse. Cuando por fin cruzaron la puerta, él se desplomó en el sofá. TN cerró con doble llave, bajó las persianas y encendió solo la lámpara del rincón. La luz amarilla dibujó la devastación: el traje cortado, la pierna hinchada, la sangre que seguía goteando sobre la madera vieja.

- Voy a tener que coserte -dijo ella, ya con el kit médico abierto sobre la mesa baja-. Y no me digas que no. Si pierdes más sangre, te vas a morir aquí mismo y no pienso permitirlo.

Jason soltó una risa rota.

- Siempre tan dramática...

- Calla.

Le cortó el resto del pantalón con tijeras. La herida era peor de cerca: carne abierta, músculo visible, un corte profundo que casi llegaba al hueso. TN se mordió el labio inferior hasta saborear hierro. Preparó la anestesia local que Alfred le había enseñado a usar en una de aquellas visitas secretas a la Mansión. Jason no quiso ir al hospital. Nunca quería. Decía que los papeles lo delataban, que Bruce se enteraría, que todo se complicaría. Así que ella se convirtió en su enfermera, su refugio, su única constante.

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⏰ Última actualización: 3 days ago ⏰

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