UNA GUERRA SILENCIOSA
(Itachi x Hinata)
"La verdadera fuerza no consiste en destruir al enemigo, sino en proteger aquello que amas cuando el mundo intenta arrebatártelo."
Capítulo
♚24♚
"La Princesa de la Luna"
La guerra continuaba consumiendo el desierto, el rugido de las explosiones estremecía la arena mientras los cuerpos caían uno tras otro. Los shinobis de las cinco naciones luchaban hasta el límite de sus fuerzas, intentando contener el avance de Madara y su ejército.
Sin embargo... En medio de aquel infierno, había algo que comenzaba a llamar la atención de todos, no era Madara, no eran los Edo Tensei y ni siquiera el regreso de Itachi Uchiha, era Hinata.
Gaara lo notó primero desde lo alto de una plataforma de arena observó el campo de batalla mientras bloqueaba una lluvia de jutsus enemigos, sus ojos turquesa siguieron los movimientos de los gemelos, Raiden avanzaba por la izquierda, Sayuri por la derecha y ambos eran formidables, pero cuando Hinata apareció entre ellos todo cambió ya que los movimientos comenzaron a encadenarse, los espacios desaparecieron, las aperturas dejaron de existir, era como observar una sola entidad dividida en tres cuerpos.
Raiden cerraba un flanco, Sayuri cubría el otro y Hinata aparecía exactamente donde la necesitaban sin órdenes, sin palabras, sin vacilaciones.
Naruto aterrizó cerca de Gaara después de derribar a varios enemigos.
-¿Qué ocurre?
Gaara continuó observando.
-Ahora entiendo.
-¿Qué cosa?
-Por qué Madara los quiere tanto.
Naruto dirigió la vista hacia donde observaba el Kazekage y vio como los tres combatían rodeados de enemigos y aun así parecía que estuvieran bailando...
El Puño Suave golpeaba.
El Sharingan anticipaba.
Los ataques fluían unos con otros con una armonía imposible.
-No está viendo a tres shinobis... -murmuró Gaara.
-¿Entonces?
-Está viendo el futuro.
Naruto guardó silencio porque por primera vez entendió exactamente lo que Madara deseaba.
No era solamente el Byakugan.
No era solamente el Sharingan.
Era aquello que ocurría cuando ambos linajes dejaban de competir y comenzaban a complementarse, más atrás Shikamaru también observaba y por primera vez en toda la batalla sonrió.
-Siempre lo hizo.
Naruto giró hacia él.
-¿Qué?
-Sorprender a todos.
La mirada del estratega permaneció fija en Hinata.
-Solo que nadie en Konoha prestaba atención.
El comentario cayó como una verdad incómoda, una verdad que nadie podía refutar porque mientras todos observaban a los grandes prodigios, mientras admiraban a los héroes y perseguían a las leyendas, nadie había visto realmente a Hinata Hyūga, no hasta que desapareció, hasta que dejó Konoha y se convirtió en esto.
Una líder, una madre, una guerrera y una leyenda por derecho propio.
Gaara escuchó aquellas palabras y una pequeña sonrisa apareció en sus labios.
-Qué tontos fueron.
Naruto levantó una ceja.
-¿Quiénes?
-Los de Konoha.
Naruto volvió a mirar a Hinata y Gaara continuó hablando.
-Gracias a eso, Suna ganó una gran kunoichi.
Su mirada descendió hacia los gemelos.
-No.
-Tres.
Aquellas palabras golpearon a Naruto más de lo esperado porque eran ciertas.
Si sobrevivían a aquella guerra ¿Qué motivos tendría Hinata para regresar?...
Su hogar estaba en Suna.
Sus hijos estaban en Suna.
Su familia estaba en Suna.
Su vida estaba en Suna.
Por primera vez comprendió cuánto había perdido Konoha y cuánto había ganado la Arena.
Mientras tanto Itachi observaba en silencio ya que su cuerpo dolía, cada respiración era una batalla, cada movimiento exigía más esfuerzo del que estaba dispuesto a admitir pero aun así no apartaba la mirada y solo observaba a Hinata, observaba a sus hijos y observaba todo aquello que había sido capaz de construir sin él.
Y por primera vez sintió algo que no esperaba, celos pero no de forma irracional ni de forma infantil sino de aquellos años que jamás podría recuperar.
Entonces escuchó una risa familiar.
-No me digas que estás celoso.
Itachi ni siquiera tuvo que girarse.
-Cállate.
-Eso es un sí.
-No lo es.
-Claro que sí.
Shisui apareció a su lado mientras derribaba a dos enemigos de una patada.
-La veo como una hermana, por cierto.
-Lo sé.
-No parece.
-Solo lo pensé.
-Pues deja de pensarlo.
La sonrisa del mayor se suavizó por qué por primera vez desde que comenzó la batalla.
-Hinata jamás tuvo ojos para nadie más.
Itachi permaneció en silencio y entonces Shisui habló ya sin bromas.
-La vi llegar a Suna.
El Uchiha levantó la mirada.
-Embarazada.
-Sola.
-Aterrada.
-Y aun así siguió adelante.
Itachi sintió el pecho tensarse.
-La vi aprender a vivir lejos de todo lo que conocía.
-La vi esperar noticias tuyas durante años.
-La vi llorar cuando nadie podía verla.
-Y aun así nunca dejó de creer que seguías vivo.
El ruido de la guerra parecía alejarse.
-Pero eso no es lo más impresionante.- Itachi lo observó.
-Jamás permitió que los niños te olvidaran.
La expresión del Uchiha cambió.
-¿Qué?
-Les hablaba de ti constantemente.
-Todos los días.
-Les contaba quién eras.
-Qué defendías.
-Qué soñabas.
-Qué amabas.
-Quién era realmente Itachi Uchiha.
La garganta de Itachi se cerró.
-Raiden prácticamente volvió loco a Gaara.
Una pequeña sonrisa apareció en los labios de Shisui.
-Le rogaba constantemente que lo dejara salir a buscarte.
-Quería encontrarte.
-Quería seguir tus pasos.
-Quería convertirse en ANBU.
-Quería ser líder.
-Quería ser el mejor de su generación.
-Quería parecerse a su padre y el enano lo está logrando.
Los ojos de Itachi buscaron automáticamente a su hijo y por primera vez comprendió muchas cosas.
-Y Sayuri tampoco era mejor, ja!, pobre Kankuro.
-Todavía debe arrepentirse de enseñarle algunas cosas.
Una pequeña risa escapó de los labios de Itachi, entonces Shisui sonrió de forma peligrosa.
-Aunque sinceramente...
-No.
-Sí.
-No.
-Sí.
-Shisui.
-Voy a decirlo.
La sonrisa se volvió enorme.
-Durante años vi a Hinata rechazar pretendientes.
El Sharingan apareció de inmediato.
-¿Qué?
-Muchísimos.
-Incluido Kankuro.
Silencio.
-Tres veces.
Más silencio.
-Y tengo la sospecha de que incluso Gaara lo intentó.
Itachi giró tan rápido que Shisui estalló en carcajadas.
-¡JAJAJAJAJA!
-Eres insoportable.
-Y tú estás celoso.
-No lo estoy.
-Claro que sí.
Todavía riendo, Shisui comenzó a alejarse hacia otra zona de combate pero antes de desaparecer se detuvo y sonrió.
-Tranquilo.
-Ella siempre fue tuya y lo es por elección suya.
Y desapareció e Itachi permaneció ahi inmóvil, observando, pensando y sintiendo todo hasta que Hinata levantó la mirada y ahí en plena batalla cubierta de sangre, arena, sudor, heridas y dolor le sonrió con aquella sonrisa.
La misma de siempre, la única capaz de atravesar todas sus defensas, esa sonrisa que desde el día uno siempre tuvo solo para él y en medio de la guerra Itachi comprendió algo.
No estaba luchando para morir por quienes amaba, estaba luchando para regresar con ellos.
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Una Guerra Silenciosa (Itachi x Hinata)
Fiksi PenggemarEsta historia o fanfic esta inspirado en la la pareja Itachi x Hinata. Akatsuki se mueve por todas las naciones ninjas en secreto intentando buscar traer un poder inmenso para la "paz" ¿Pero un amor inesperado podra derrotar a la organización mas g...
