● ● ● ● ● ●
Extra 1:
-¿Comenzar de nuevo?-
Y aquí estaba.
Observé a mi alrededor mientras las escaleras eléctricas me llevaban hacia el último piso del aeropuerto.
De pronto, estando solo en un lugar completamente nuevo, sentí el peso de mis decisiones.
Suspiré, nervioso.
¿Qué cojones hacía yo en México?
Apenas llegué al primer piso, encontré mi respuesta.
-¡Lusu, aquí!
Quackity me saludaba desde la distancia.
Me acerqué tan rápido como mi maleta me permitía. Todavía no entendía cómo había terminado tomando aquella decisión. Hacía apenas unos años ni siquiera sabía si volveríamos a hablar y ahora estaba allí, cruzando medio mundo para verlo.
Él también se acercó a mí.
Y, apenas estuvimos frente a frente, se lanzó a abrazarme.
Me avergoncé un poco al notar algunas miradas sobre nosotros, pero mis mejillas se calentaron todavía más cuando Quackity se separó apenas para agarrarme del rostro y mirarme de arriba abajo.
-¡Hace un vergo que no te veo! -La sonrisa no desaparecía de su rostro.
No se lo señalé.
Yo tampoco podía dejar de sonreír.
-¿Estás más viejito?
-Solo han pasado unos meses. -Puse los ojos en blanco, divertido.
-Eso es mucho tiempo.
Finalmente me soltó las mejillas.
-Nunca pensé que vendrías a México así. Hubo un tiempo en el que pensé que nunca lo harías.
Rió un poco, con un tono ligeramente melancólico, pero enseguida volvió a llenarse de energía.
Me agarró de la mano y tiró de mí hacia la salida.
-¡Te voy a presentar a todos!
[...]
Me senté sobre la cama y me acomodé el cabello. Mis manos todavía temblaban un poco.
Quackity me observaba desde el umbral de la puerta, con una sonrisa divertida.
-Creo que les caíste bien a todos.
-No me dijiste que tu tía estaba de cumpleaños... Y que toda tu familia iba a estar aquí.
-¡Era una sorpresa! -Hizo un ademán con las manos, emocionado.- Además, te conozco lo suficiente para saber que, si te decía lo de la fiesta, no vendrías. Te haces el frío y misterioso.
-Se llama ser introvertido...
Suspiré, agobiado.
Me habían hecho demasiadas preguntas. Ni siquiera sabía qué había respondido a la mitad de ellas.
Escapé en cuanto pude, diciendo que estaba demasiado cansado por el viaje y pidiéndole a Quackity que me enseñara dónde me iba a quedar.
-Lo siento. -Se encogió de hombros.- De verdad quería verte y, cuando me enteré de que iban a celebrar el cumpleaños aquí, no me atreví a decírtelo. No quería esperar hasta las próximas vacaciones.
Lo miré sorprendido por su honestidad.
Era una de las cosas que más habían cambiado en él.
Ahora sabía comunicarse incluso mejor que yo.
ESTÁS LEYENDO
¿𝘠𝘢 𝘯𝘰 𝘴𝘰𝘺 𝘵𝘶 𝘤𝘩𝘪𝘤𝘰 𝘧𝘢𝘷𝘰𝘳𝘪𝘵𝘰? #𝙡𝙪𝙘𝙠𝙞𝙩𝙮
FanfictionLuzu y Quackity han terminado, toda la escuela lo sabe. ¿Quién diría que con su separación vendrían miles de otros problemas y oscuros secretos serían sacados a la luz? ¿Podrán reocnciliarse y seguir adelante? O ¿Estarán condenados a estar separad...
