Capitulo 8

259 9 1
                                        

Justin abrió los ojos. Con lentitud se incorporó en la cama y vió el reloj: 11:51am. «¡MIERDA ME QUEDÉ DORMIDO! ¡______!» Gritó. Si, se había olvidado de que habían quedado a las 8 de la mañana. Se puso las manos en la cara y gruñó. «¿Cómo puedes ser tan idiota, Justin? ¡No te perdonará!» Maldijo. Se levantó velozmente, se peinó un poco y tomó su chaqueta, no había tiempo para duchas largas. Salió de su departamento y corrió hasta su Ducati. «Aún puedo compensar esto».



-



Al fin la última clase terminó. ______ empezó a caminar hacia afuera de la universidad. Bajó con lentitud las escaleras y para su sorpresa, se encontró a Harry parado ahí. Éste se acercó a ella.


-¡Hey!- Dijo acercándose, sonriente.


-Hola... Harry- Dijo algo sorprendida. -¿Qué haces por acá?- Preguntó.


-Estudio aquí. Y por lo que veo tu también... nunca te había visto- Se dijo aún más sorprendido.


-Ni yo a ti, me supongo que estás en doctorado, ¿Cierto?-.


-Si, vengo casi siempre por las tardes a clase. Creo que por eso no te veo. Hoy vine temprano porque tenía que hablar con una maestra- Sonrió.


-Ah, pues qué bien...- Respondió ella. Harry se giró al escuchar que alguien gritaba su nombre. Era Justin, bajándose de su motocicleta con rapidez, estacionándola.


-Tengo que irme, cuídate- Sin esperar respuesta, ______ empezó a caminar por la banqueta hacia su casa. No quería hablar con Justin.


El aire le daba frío en la cara, revoloteándole el cabello. Sujetó su bolsa al hombro y se cruzó de brazos. Maldijo por no haber traído suéter. Segundos después, una figura masculina le impidió el paso.


-Hola- Dijo él. Ella intentó esquivarlo. Éste la tomó por los hombros, con algo de fuerza.


-¿Podemos hablar?- Le preguntó. Ella alzó la mirada no muy convencida.


-Tengo prisa Justin, será luego- Se quejó, tratando de zafarse de él.


-Debe ser ahora- Dijo sin dejar de soltarla.


-¿Podrías soltarme?- Dijo mirándolo fijamente a los ojos. Ambos se quedaron viéndose... pareció como si el mismísimo Cupido los hubiese flechado. Se perdieron por unos segundos en aquella posición, luego Justin le sonrió.


-¿Podrías dejar de mirarme?- Le guiñó un ojo y ésta se enojó, se zafó de él y apenas iba a dar un paso al frente, Justin la tomó por la cintura con un ágil movimiento y la atrajo completamente a su cuerpo, dejándola pegada a él, chocando su pecho. La respiración de ella se agitó, quedó a unos pocos centímetros de su rostro.


-Que me sueltes- Ordenó nerviosa. Sentía en su rostro la respiración de Justin. Estaban muy cerca.


-Sólo quiero pedirte perdón. No fue mi intención lo de hoy. Ayer tuve problemas y me quedé dormido, olvidé poner la alarma, ha sido eso. Perdóname por favor- Le imploró con sinceridad.


-No importa, ¿De acuerdo? No ha sido una cita ni nada de eso... así que no ha importado para mí- Mintió. -¿Ya podrías soltarme?-. Justin suspiró y apartó sus manos de ella. Después sacó de su bolsillo una pequeña tarjeta.


-Para mi sí importó, ______. Así que... ¿Puedo compensarte con una cita verdadera?- Le entregó la tarjeta.


-Esto es una recepción- Dijo.


-Losé ______. Es una recepción para entrar a la boda de mi hermana este sábado. Será en el jardín Morris Arboretum- Dijo Justin.


-¿Bromeas?-.


-No, en verdad quiero invitarte. ¿Aceptas?- Preguntó esperanzado. Ella volteó hacia la calle, esquivando totalmente la mirada de Justin. Necesitaba analizar la respuesta que le daría. «¿Le diré que sí después de que me plantó esta mañana?» no lo sabía.


-Nadie ahí me conoce... incluso tú no me conoces Justin...- Dijo frunciendo el ceño.


-Precisamente por eso lo hago, quiero conocerte, pero eres difícil por lo que veo- Dijo esbozando una sonrisa cautivadora. ______ sonrió.


-Lo soy- Aclaró. -Pero... esta bien. Iré- Dijo acomodando un mechón de cabello detrás de su oreja. Justin sonrió.


-¡Genial! Pasaré por ti el sábado a las...- Ella lo interrumpió.


-Ah, no no no. No pasarás por mí en motocicleta, lo siento. No pienso arruinar mi vestido-.


-Bien... tu pones las reglas, yo obedezco. Entonces, ¿Te veo allá? Será a las 7pm. Te estaré esperando afuera, en la fuente- Preguntó.


-Si- Asintió.


-De acuerdo- Volvió a sonreirle, esta vez mirando sus labios. Valla que era hermosa. Tenía inmensas ganas de besarla, pero no se lo perdonaría.


-Te veo el sábado Beiber, adiós- Lo esquivó para seguir caminando por la acera.


-¡No faltes o iré por tí!- Le gritó Justin. Ella lo vió por última vez y sonrió. Justin se dio media vuelta, caminó hasta su motocicleta y se fue a su departamento. Ahora esperaba con ansias el sábado... esta chica era difícil, pero tenía algo especial, algo que estaba volviéndolo loco.



KilometrosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora