14.

3.9K 207 3
                                        

Justin's Point Of View.

Abrí los ojos perezosamente y gruñí. Aún estaba muy cansado.

Miré a mi costado, y noté que Bethany aún dormía. Y creo que ya era bastante tarde. Me estiré en la cama hasta tomar mi celular, el cual marcaba que eran las 13:15 p.m.

Había dormido bastante y muy bien, ya que dormí al lado de Bethany.

Me levanté de la cama y tomé mi ropa para comenzar a ponérmela. Le quería preparar el almuerzo a Beth.

Salí silenciosamente de la habitación y me dirigí a la cocina donde prendí las luces. Coloqué un poco de música desde mi celular y lo apoyé en la mesa.

Abrí el refrigerador y tomé unos huevos que había allí junto a unos tomates. Dejé todo en la encimera y tomé una sartén del mueble. Prendí la hornalla y puse la sartén a calentar.

Lavé los tomates y comencé a cortarlos en pedacitos chicos. Luego rompí los huevos y los metí a la sartén para comenzar a revolverlos hasta que se hagan huevos revueltos.

Veinte minutos después, tenía dos platos de huevos revueltos con tomate en la bandeja junto a dos vasos de jugo de naranja. Sería un almuerzo sano.

Quité la música de mi celular y tomé la bandeja en mis manos para comenzar a caminar hacia la habitación de Bethany. Con cuidado de no tirar nada y no hacer mucho ruido entré a la habitación, pero Bethany ya estaba despierta mirando algo en su celular.

-Buenas tardes. -Saludé y apoyé la bandeja en la cama.

-Justin. -Sonrió. -Pensé que te habías ido.

-Pensaste mal. -Respondí y besé su mejilla. -¿Quieres comer? -Pregunté y señalé la comida.

-Sí. -Sobó su estómago y tomó el plato de comida. -¿Tú lo hiciste? -Preguntó.

-Sí. -Respondí mientras tomaba mi plato y me sentaba a su lado. -¿Dormiste bien? -Pregunté.

-Sí, muy bien. ¿Tú? -Preguntó.

-Bien, ya que dormí contigo. -Respondí riendo.

-Que chistoso. -Rodó sus ojos.

-Que mal humorada. -Gruñí. -¿Te gusta la comida?

-Sí, mucho. -Se metió un bocado en la boca y masticó lentamente. Era hermosa hasta comiendo.

{...}

-Se ha largado a llover. -Dijo Bethany mirando por la ventana.

-Cuando desperté estaba nublado, pero no creí que llovería. -Dijo encogiéndome de hombros.

Nos encontrábamos en la sala mirando una película a la cual no le estábamos prestando atención ya que estábamos muy concentrados besándonos. Sabía que Bethany me había perdonado pero por su orgullo no me lo quería decir.

-Me gusta la lluvia y los truenos. -Dijo.

-Mentira. -Reí.

-Me gustan cuando estás conmigo, sino me darían mucho miedo. -Me miró fijamente y sonreí. Me acerqué a su rostro y le di un beso.

-Aw. -Hice cara tierna y ella soltó una carcajada.

-¿Sabes que tengo ganas de hacer? -Preguntó y yo negué con la cabeza. -Jugar en la lluvia.

-¿En serio quieres hacer eso? -Pregunté y asintió. -¿A caso tienes cinco años?

-No, pero quiero sentirme de esa edad. ¿Vienes a jugar conmigo?

-¿Tengo opción?

-No. -Rió y yo negué con la cabeza.

-No me puedo negar a ti pequeña.

-Bien, entonces ya que no te puedes negar y quieres jugar... ¡Atrápame! -Gritó y comenzó a correr por la cara. Reaccione rápidamente y comencé a seguirla.

Por desgracia, era rápida, pero a Justin nadie le gana. Noté como apresuradamente abrió la puerta del patio trasero y salió al exterior, donde llovía a cántaros.

Salí al patio y entrecerré los ojos, ya que la lluvia y el viento fuerte no me dejaban ver bien. Era imposible encontrarla aquí.

-¡Me rindo! -Grité.

-¡Eres un marica! -Oí que gritó y recuperé mi postura. A mi nadie me decía marica.

Oí como soltó una carcajada y abrí más los ojos, localizando a Bethany a unos metros míos.

-No tienes mucha escapatoria. -Hablé.

-Sí que la tengo. -Rió y comenzó a correr nuevamente.

Maldición, no quería que nos agarre alguna enfermedad por el frío. Maldita inmadurez de Bethany.

-Ya me he aburrido. -Dije y ella paró mientras bufaba.

-Maldito viejo aburrido. -Gruñó y comenzó a correr hacia el interior de la casa.

-¡Cuidado princesa! -Grité cuando noté que había pisado un charco de barro.

Pero ya era tarde, ya se había resbalado y había caído de trasero al pasto, o mejor dicho barro. Solté una carcajada y pensé en el grito que le pegué. Ese 'Cuidado princesa', tenía mucha significación para mí, y creo que para ella también.

Aunque ahora no importa eso, ahora importa su trasero, el que no podrá mover mucho por el golpe.

Rain ➵ j.bHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora