Capítulo 7: Averigüemoslo.

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Yukiko abrió la puerta bruscamente y se me quedó mirando muy sorprendido.

-Miyu... ki - dijo mientras sus pupilas se encogian.

-Ne... necesito hablar con tigo... - dije con algo de vergüenza.

En ese instante, Yukiko cerró la puerta fuertemente, impidiéndome la entrada.

-Olle! - dije molesta.

-Ya te dije que no te metieras en mi vida. - dijo molesto.

-Entonces, porque te entrometes en la mía? - dije gritando.

-Qu... que dices? - dijo extrañado, intentando disimular.

-Porque no me has dicho desde el principio la verdad...? - dije molesta.

-... - se le escucho tragar saliva preocupado.

-Porque no me has dicho que era un Shiku? - dije con determinación.

-S... Shiku... - dijo suspirando.

De pronto Yukiko abrió la puerta rápidamente y me metió en su casa sin decirme nada.

-Veo que ya has conocido a Haru... - dijo cerrando la puerta.

-Si... y me lo ha explicado todo, algo que me tendrías que haber explicado tu. - dije algo cabreada.

-Si... pero no sabíamos si eras tu... - dijo pensativo.

-Y... porque todo esto me ocurre a mi... - dije algo desanimada.

-Cosas de la vida. - dijo sinceramente.

-Olle no lo digas como si fuera normal. - dije moleta.

-Mm... - dijo mirándome de arriba a abajo varias veces.

-Q... que? - dije algo sonrojada.

-Según la organización, tenemos que averiguar tu poder... pero... No se como! - dijo algo frustrado.

-Y si probamos...? - dije amablemente.

-De... deacuerdo... supongo que no pierdo nada. - dijo suspirando.

-Y... como lo hago? - dije extrañada.

-Pues, apunta a algún lugar, como el sofa, con tu mano y... concéntrate. - dijo mirándome fijamente a los ojos.

Segundo después, extendí el brazo y cerré los ojos cuidadosamente. "Concentrarse..." pensé durante unos segundos.
De pronto, comencé a sentir una extraña sensación. Yukiko se puso detrás mía y me rodeo la cintura con un brazo, con el otro lo extendió al lado del mio y me cojio de la mano sin parar de apuntar al sitio que me había dicho.

-Qué leche haces... - le susurre con vergüenza.

-No abras los ojos... concéntrate. - dijo sin soltarme la mano.

La sensación de antes comencé a sentirla nuevamente pero esta vez era más intensa. Note como si algo recorriera mi cuerpo y después terminara en la punta de mis dedos. En ese instante, sentí un calor sofocante que me hizo comenzar a hadear un poco. Notaba la respiración tranquila de Yukiko que iba directa a mi cuello débilmente.
En mi mano comencé a sentir más calor y cada vez la temperatura de esta se elevaba más.

-Qu... quema... - dije algo dolorida.

-Aguanta... - dijo susurrando relajadamente.

Mis dedos comenzaron a calentarse aun más lo que me hizo gritar un poco de dolor. Yukiko me apretó con más fuerza la mano y de pronto, mi mano comenzó a enfriarse poco a poco.
A volver a su temperatura normal, Yukiko me soltó la mano cuidadosamente y se puso al lado mía soltando también la mano de mi cintura.

-Puedes abrir los ojos... - dijo tranquilamente.

-Qu... - dije extrañada.

Al abrir los ojos, Yukiko me miraba con una mirada seria y algo preocupante. Me mire la mano enseguida, pero esta estaba bien, no se había quemado, pero sin embargo, en unos de mis dedos, había un trocito de hielo que enseguida se derritio.

-Tu... "poder"... -dijo suspirando.

-Si? - dije entusiasmada por dentro.

-Uff... es difícil de sacar... - dijo pensativo.

-Ah... - dije desanimada.

-Va a ser bastante complicado. - dijo mirándome de nuevo a los ojos.

-Bueno... pues entonces aremos todo los posible para averigüarlo. -dije seriamente.

-Vas mal si te crees que te voy a ayudar... - dijo riéndose vaciladamente.

-Pues... Lo haré yo sola! - dije enfadada.

Salí de su casa y de un portazo cerré la puerta. "Estúpido tonto, me propone ayudarme y me trata fatal, paso de el... " pensé muy molesta mientras caminaba por el sendero.

-Si, ha veces puede ser muy molesto. - dijo una voz femenina desde atrás mía.

-Q...que? - dije muy extrañada.

Me di la vuelta y delante mía, había de pie una chica de pelo largo y marrón. Su flequillo le tapaba uno de sus ojos que eran de un color marrón miel.

-Como... como has dicho? - dije sorprendida.

-Qué tienes razón sobre Yukiko, es molesto. - dijo suspirando.

-Como? Quien eres? - dije anonadada.

-Me llamo Hikary y soy una Shiku. - dijo alegremente.

-Un... Shiku? - dije sorprendida.

-Si, la organización me ha dicho que venga para ayudar a esos dos tonto. - dijo con una gran superioridad.

-Ah... - dije sin entender nada.

-Ya te han dado la charla sobre los Shikus, no? - dijo mirándome fijamente a los ojos.

-Si... pero es poco creíble todo esto... - dije suspirando.

-Y ya has averiguado tu poder? - dijo mirándome de arriba a abajo.

-No... - dije algo desanimada.

-Pues yo tengo el poder de controlar la mente y a las personas, aparte de también leer los pensamientos de los demás. -dijo alegremente.

-Ah... por eso sabias lo que pensaba... - dije intentando ordenar toda la información en mi mente.

-Vale, Haru me ha dicho que te estaba esperando en tu casa, tiene algo importante que decirnos. - dijo suspirando.

-Vamos, pues. - dije comenzando a caminar...

CONTINUARÁ EN EL CAPÍTULO 8.




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