Capítulo 5: Shikus.

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Corrí a abrir la puerta aun algo sorprendida.

-Si? - dije levantado la vista.

-Hola... - dijo alguien misteriosamente.

Escuchaba a alguien hablar pero sin embargo, no había nadie delante mía. Esto me hizo buscar alrededor con la mirada para ver si realmente había alguien y buscando, al final vi a alguien apoyado sobre la pared, al lado de la puerta.

-Ups, lo siento, no te había visto. - dije un poco avergonzada.

-No importa. - dijo sonriendo amablemente.

-Perdona, te conozco? - dije al no reconocer su rostro.

Era un chico de cabello rojo y unos ojos brillantes y verdes que me miraban tranquilamente.

-Me llamo, Haru, y no, no me conoces. - dijo suspirando y sonriente.

-Am... y querías algo? - dije desconcertada.

-Me gustaría hablar con tigo, es bastante importante. - dijo cambiando radicalmente de feliz a serio.

-Ah... pues pasa, estas en tu casa. - dije abriendo más la puerta.

Haru entro como si nada y enseguida cerré la puerta para que el aire cálido de la chimenea no se escapara. Los dos nos sentamos en el sofá tranquilamente. El se giro hacia mi y me miró fijamente.

-Conoces a... Yukiko, no? - dijo suspirando.

-S...i, porque me preguntas sobre ese idiota? - dije algo molesta.

-Y te ha hecho daño? - dijo algo preocupada.

-No... pero, no entiendo porque me preguntas eso... - dije sin entender nada.

-Uff... menos mal. - dijo aliviado.

-Me puedes decir a que has venido aquí? - dije algo extrañada.

-Bueno, haber... como hago que esto sea creíble... - dijo pensativo.

-Creíble? - dije desconcertada.

-Tu... Yukiko... Estando con el... has notado algo raro? - dijo seriamente.

-A parte de notar que es un inútil, no... porque? - dije intentando entender lo que me decía.

-Enserio...? - dijo algo sorprendido.

-Hombre... algo si que me ha parecido raro... pero seguramente fuera mi imaginación. - dije pensantivamente.

-Qué viste? - dijo ansioso.

-Bueno... fue una vez... que me cojio la mano y comenzó a ponerse pálida y a teñirse de un color blanco azulado como el de un hielo y... También la sentía muy fría. - dije acordándome de ese momento.

-Y no te hizo daño? - dijo muy preocupado y sorprendido.

-Ya te he dicho, que no... - dije suspirando.

-Es imposible... si comenzó a congelar tu mano, deberías haber muerto... - dijo bastante desconcertado.

-M... muerto! Que dices?! - dije un poco asustada.

-Haber... Te explico. Yukiko nació con un especie de don, el don de poder controlar el hielo. Si el quiere, puede comenzar a congelar a alguien y una vez que empieza, no se puede parar. Lo bueno es que si toca a alguien puede decidir por si mismo, congelar o no congelar, lo malo es eso... que si decide si congelar, en menos de 10 segundos esa persona muere... se le congela completamente el corazón y fallece... Por eso me extraña una vez que halla decidido congelarte, no te matara ya que es imposible, como ya he dicho, pararlo. - dijo seriamente.

-Qué? Me estas tomando el pelo o que? Poderes de controlar el hielo? Tu flipas. - dije algo molesta.

-Se que es difícil de entender pero... es la verdad... - dijo suspirando.

-Ya claro... - dije sarcástica mente.

-No me cres? - dijo sonriendo.

-Pues claro que no. - dije moviendo la cabeza de lado a lado.

-Mira. - dijo seriamente.

Haru se levantó del sofá y apunto con su mano a una de las ventanas. El cerro los ojos y comenzó a concentrarse en eso. De pronto de su mano salio una pequeña onda que rompió el cristal el miles y miles de trozitos. Sorprendida y algo asustada me aleje un poco de el.

-Yo nací con el poder de controlar el sonido... - dijo volviendo a mirarme fijamente a los ojos.

-Es... es imposible... - dije muy desconcertada.

-No es imposible... cada 100 años, nacen 50 niños con este tipo de poderes, es extraño pero no te estoy mintiendo. - dijo sentándose de nuevo en el sofá.

-Qué... no... no entiendo nada... - dije un poco asustada.

-La razón por la que he venido aquí... es porque nuestro equipo a detectado a otro humano con estos poderes en este pueblo, Fhusi. Por eso Yukiko esta aquí... para encontrarlo y vigilarlo. El salio en su búsqueda hace 2 días, por la noche en medio de la ventisca de nieve, lo malo es que perdimos su localización cera de tu casa, por eso estoy yo aquí... para ayudarlo a encontrar a el humano con poderes... - dijo sin casi respirar.

-A si que... no fue porque su casa se había enterrado en una montaña de nieve... si no porque estaba buscando a esa persona... - dije recordando lo.

-Si... - dijo suspirando.

-Y porque vigilias a las personas que han nacido con estos extraños poderes? - dije intentando ordenar en mi mente la información que me acababan de dar.

-Los Shikus, que es como llamamos nosotros a los humanos con poderes, pueden llegar a se una amenaza si descubren que tienen poderes y deciden utilizarlo para el "mal". - dijo seriamente.

-Peligrosos... - dije pensantiva.

-Además... queremos reunir a todos los Shikus, para poder tenerlos bajo vigilancia y utilizarlos en caso de amenaza... - dijo sin apartar los ojos de los míos.

-Ah... - dije intentando creérmelo.

-Los Shikus no descubren sus poderes hasta que están en una situación de vida y muerte, por eso los localizamos antes de que despierten sus poderes... - dijo suspirando.

-Y... que necesitas de mi? - dije intentado obtener respuestas.

-Miyuki... creo que... eres un Shiku. - dijo serio.

-Qué? Pero que dices! - dije extrañada.

-Después de que me contaras que Yukiko intento congelarte pero no te mató... se confirmó del todo. - dijo levantándose de nuevo del sofá.

-Qué... no puede ser... todo esto tiene que ser un simple sueño... - dije sin entender nada.

-Miyuki... no estas soñando...

CONTINUARÁ EN EL CAPÍTULO 6.

Cuerpo Helado...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora