Corrí a abrir la puerta aun algo sorprendida.
-Si? - dije levantado la vista.
-Hola... - dijo alguien misteriosamente.
Escuchaba a alguien hablar pero sin embargo, no había nadie delante mía. Esto me hizo buscar alrededor con la mirada para ver si realmente había alguien y buscando, al final vi a alguien apoyado sobre la pared, al lado de la puerta.
-Ups, lo siento, no te había visto. - dije un poco avergonzada.
-No importa. - dijo sonriendo amablemente.
-Perdona, te conozco? - dije al no reconocer su rostro.
Era un chico de cabello rojo y unos ojos brillantes y verdes que me miraban tranquilamente.
-Me llamo, Haru, y no, no me conoces. - dijo suspirando y sonriente.
-Am... y querías algo? - dije desconcertada.
-Me gustaría hablar con tigo, es bastante importante. - dijo cambiando radicalmente de feliz a serio.
-Ah... pues pasa, estas en tu casa. - dije abriendo más la puerta.
Haru entro como si nada y enseguida cerré la puerta para que el aire cálido de la chimenea no se escapara. Los dos nos sentamos en el sofá tranquilamente. El se giro hacia mi y me miró fijamente.
-Conoces a... Yukiko, no? - dijo suspirando.
-S...i, porque me preguntas sobre ese idiota? - dije algo molesta.
-Y te ha hecho daño? - dijo algo preocupada.
-No... pero, no entiendo porque me preguntas eso... - dije sin entender nada.
-Uff... menos mal. - dijo aliviado.
-Me puedes decir a que has venido aquí? - dije algo extrañada.
-Bueno, haber... como hago que esto sea creíble... - dijo pensativo.
-Creíble? - dije desconcertada.
-Tu... Yukiko... Estando con el... has notado algo raro? - dijo seriamente.
-A parte de notar que es un inútil, no... porque? - dije intentando entender lo que me decía.
-Enserio...? - dijo algo sorprendido.
-Hombre... algo si que me ha parecido raro... pero seguramente fuera mi imaginación. - dije pensantivamente.
-Qué viste? - dijo ansioso.
-Bueno... fue una vez... que me cojio la mano y comenzó a ponerse pálida y a teñirse de un color blanco azulado como el de un hielo y... También la sentía muy fría. - dije acordándome de ese momento.
-Y no te hizo daño? - dijo muy preocupado y sorprendido.
-Ya te he dicho, que no... - dije suspirando.
-Es imposible... si comenzó a congelar tu mano, deberías haber muerto... - dijo bastante desconcertado.
-M... muerto! Que dices?! - dije un poco asustada.
-Haber... Te explico. Yukiko nació con un especie de don, el don de poder controlar el hielo. Si el quiere, puede comenzar a congelar a alguien y una vez que empieza, no se puede parar. Lo bueno es que si toca a alguien puede decidir por si mismo, congelar o no congelar, lo malo es eso... que si decide si congelar, en menos de 10 segundos esa persona muere... se le congela completamente el corazón y fallece... Por eso me extraña una vez que halla decidido congelarte, no te matara ya que es imposible, como ya he dicho, pararlo. - dijo seriamente.
-Qué? Me estas tomando el pelo o que? Poderes de controlar el hielo? Tu flipas. - dije algo molesta.
-Se que es difícil de entender pero... es la verdad... - dijo suspirando.
-Ya claro... - dije sarcástica mente.
-No me cres? - dijo sonriendo.
-Pues claro que no. - dije moviendo la cabeza de lado a lado.
-Mira. - dijo seriamente.
Haru se levantó del sofá y apunto con su mano a una de las ventanas. El cerro los ojos y comenzó a concentrarse en eso. De pronto de su mano salio una pequeña onda que rompió el cristal el miles y miles de trozitos. Sorprendida y algo asustada me aleje un poco de el.
-Yo nací con el poder de controlar el sonido... - dijo volviendo a mirarme fijamente a los ojos.
-Es... es imposible... - dije muy desconcertada.
-No es imposible... cada 100 años, nacen 50 niños con este tipo de poderes, es extraño pero no te estoy mintiendo. - dijo sentándose de nuevo en el sofá.
-Qué... no... no entiendo nada... - dije un poco asustada.
-La razón por la que he venido aquí... es porque nuestro equipo a detectado a otro humano con estos poderes en este pueblo, Fhusi. Por eso Yukiko esta aquí... para encontrarlo y vigilarlo. El salio en su búsqueda hace 2 días, por la noche en medio de la ventisca de nieve, lo malo es que perdimos su localización cera de tu casa, por eso estoy yo aquí... para ayudarlo a encontrar a el humano con poderes... - dijo sin casi respirar.
-A si que... no fue porque su casa se había enterrado en una montaña de nieve... si no porque estaba buscando a esa persona... - dije recordando lo.
-Si... - dijo suspirando.
-Y porque vigilias a las personas que han nacido con estos extraños poderes? - dije intentando ordenar en mi mente la información que me acababan de dar.
-Los Shikus, que es como llamamos nosotros a los humanos con poderes, pueden llegar a se una amenaza si descubren que tienen poderes y deciden utilizarlo para el "mal". - dijo seriamente.
-Peligrosos... - dije pensantiva.
-Además... queremos reunir a todos los Shikus, para poder tenerlos bajo vigilancia y utilizarlos en caso de amenaza... - dijo sin apartar los ojos de los míos.
-Ah... - dije intentando creérmelo.
-Los Shikus no descubren sus poderes hasta que están en una situación de vida y muerte, por eso los localizamos antes de que despierten sus poderes... - dijo suspirando.
-Y... que necesitas de mi? - dije intentado obtener respuestas.
-Miyuki... creo que... eres un Shiku. - dijo serio.
-Qué? Pero que dices! - dije extrañada.
-Después de que me contaras que Yukiko intento congelarte pero no te mató... se confirmó del todo. - dijo levantándose de nuevo del sofá.
-Qué... no puede ser... todo esto tiene que ser un simple sueño... - dije sin entender nada.
-Miyuki... no estas soñando...
CONTINUARÁ EN EL CAPÍTULO 6.
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Cuerpo Helado...
FantasyEn una tormentosa noche de nieve, una persona aparecerá a los pies de nuestra protagonista. Podría ser alguien que solamente se había perdido, pero al rescatar a dicha persona comienzan a surgir cosas muy extrañas que asombran a la chica. Una intrep...
