Pasaron unas dos largas horas y llegamos impacientes a las puertas de la academia. Al bajar con cuidado del avión, me quede muy asombrada ya que aquello parecía un gran castillo rodeado de un hermoso bosque a los lados. Tenia un extenso jardín con unas flores relucientes y mojadas supuestamente por el rocío de la mañana. Haru y yo, entramos con los ojos puestos en todas partes ya que había un montón de cosas impresionantes. Unas grandes escaleras, llevaban a la puerta principal. Mientras las subíamos, divise a alguien sentado en estas y apoyado en una columna.
-Yukiko?! - dije al reconocer su rostro.
El se levantó con pocas ganas y cojio lo que parecía ser su maleta.
-Pero que haces aquí? - dije un aun un poco cabreada por lo que había dicho el otro día.
-La jefa me dijo que os acompañara. - dijo suspirando.
-También te alojarás en la academia? - dijo Haru un poco molesto.
-Si, tenemos que pasar de incógnito, como alumnos nuevos. - dijo mirando a Haru desafiante.
-Pues venga, entremos... - dije rompiendo la tensión que había en el ambiente.
Dos guardas de seguridad que estaban en la puerta, nos la abrieron dejándonos pasar con una cara muy seria. Al entrar, nos sorprendimos ya que todo aquello era hermoso. El recibidor estaba al fondo de la sala. Había una escalera a cada lado que luego posteriormente, se unían y se dirigían al piso de arriba. Una gran lámpara de cristales preciosos colgaba del techo dando muchísima luz. Aquella decoración me recordaba a la típica decoración de los castillos. Nos dirigimos al recibidor donde una chica que vestía de maid nos miraba sonriente.
-Muy buenas, bienvenidos a la academia principal de Dhiki. - dijo con una voz de un tono agudo.
-Hola, somos los nuevos estudiantes, venimos del sur de Dhiki. - dijo Haru seriamente.
-Deacuerdo, subir por las escaleras y seguir hasta el fondo del pasillo. Allí veréis una puerta que os llevará a la zona central exterior, desde allí, hay un edificio el cual son las habitaciones de los estudiantes, la vuestra es la 167. A las ocho de la noche tendréis que ir al comedor para la fiesta de bienvenida.
-Vale... - dijo Haru con un poco de inseguridad.
Yukiko cojio la llave y al pasar por mi lado, cojio mi maleta y se dirigió a subir las escaleras. Sorprendida mire a Haru y este parecía estar molesto. Después de subir aquellas largas escaleras y de pasar por el pasillo, llegamos a la zona central exterior. Aquello era como un jardín enorme incluso más grande que el de la entrada. Tenia una gran fuente en el centro, la cual tenía una estatua de una sirena y un tritón tirando agua por la boca. Se escuchaban los murmullos de los alumnos que al vernos pasar hacia el piso de alojamiento, se ponían a hablar en voz baja.
Esto me incomodaba un poco ya que me sentía muy observada. Entramos en el edificio y Haru y yo nos miramos. Nuestra habitación estaba en la tercera planta y pensando que allí no habría ascensores, me desanime un poco.
-Vamos al teletransportador. - dijo Haru como si nada.
-Teletransportador? - dije muy sorprendida.
-Si. Que te creías que había que subir todas esas escaleras? - dijo Yukiko vaciladamente.
-Uff... - dije molesta por su comentario.
Los tres subimos a lo que parecía una plataforma. Haru comenzó a escribir algo en la pantalla que había a un lado y de pronto, comenzamos a desaparecer poco a poco. Sentía una sensación extraña y antes de desaparecer por completo cerré los ojos. Al abrir los, estábamos en la sala principal de la tercera plana, la cual tenía un montón de puertas y estas eran las habitaciones. Un poco atontada por lo que había pasado, seguí a Haru y a Yukiko que se dirigían a la habitación. Yukiko abrió la puerta y de nuevo me quede muy sorprendida por la decoración de la habitación. Primero había una pequeña entrada y al seguir avanzando, había una cama de matrimonio. A los lados había dos cómodas, después, había un gran sillón con una televisión bastante grande y un escritorio. Del techo colgaba otra lámpara como la de la recepción principal pero más pequeña. La habitación estaba iluminada por dos grandes ventanas.
-Hermoso... - dije anonadada.
-Como! - dijo Yukiko cabreado.
-Qué? - dije extraña.
-Solo hay una cama de matrimonio?! - dijo molesto.
-Y un sofá. - dije para picarlo un poco.
-Bueno, pues ya está, nosotros dormiremos en el sofá y Miyuki en la cama. - dijo Haru amablemente.
-Pero... el sofá es muy pequeño. - dije preocupada.
-Quieres que duerma contigo? - pregunto Haru con una sonrisa.
-Eh... - dije un poco sonrojada.
Depronto, un afilado clavo de hielo, clavó a Haru en la pared por la manga del hombro pero sin llegar a atravesarle.
Supuse que todo el tiempo que estuviéramos aquí, iba a ser de peleas continuas...
CONTINUARÁ EN EL CAPÍTULO 18.
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Cuerpo Helado...
FantasiEn una tormentosa noche de nieve, una persona aparecerá a los pies de nuestra protagonista. Podría ser alguien que solamente se había perdido, pero al rescatar a dicha persona comienzan a surgir cosas muy extrañas que asombran a la chica. Una intrep...
