Una chica normal, de un pequeño pueblo casi inexistente a la vista de un mapa.
¿ Perfección? ¿ A caso eso existía? No era perfecta, ni pretendía ser lo.
Un pelo rubio que colgaba de mis hombros hasta llegar un poco por encima de mis caderas, ondulado por las puntas. Unos ojos color miel, casi verdes cuando los rayos del sol se posaba en ellos, de los que salían unas pestañas largas y negras intensas.
A pesar de todo eso no me definía como una ''barbie'', esas muñecas de plástico superficiales que solo causaba que las niñas las copiaran para parecerse a ellas, para estar más cerca de esa ''perfección''.
A mi eso me parecía patético, yo para mi era única, una chica ordinaria de pueblo a la que no le importaba ir al Burguer King, comer helados o hacer la idiota una y otra vez sin cansarme.
Ahora viene el amor, pero, ¿ quién puede asegurarme que ese sentimiento realmente existe?
Nadie sabe exactamente lo que significa esa palabra, dicen que es algo inexplicable, pero si no se puede explicar es que no existe o que no se sabe lo que verdaderamente es.
Esa deducción de las cosas que no se pueden explicar lo aprendí de mi profesor de matemáticas, quien me hizo la asignatura un poco difícil de superar ese curso, a lo que iba, nadie sabe lo que es el amor, ni si quiera sabes si lo sientes de verdad o si es solo una indigestión causada por la comida de la que te alimentaste anteriormente.
Yo nunca había tenido esa sensación, solo atracción física, era divertido no tener compromiso y poder jugar con ellos al igual que ellos juegan con nosotras.
No me considero una ''chica mala'' solo una ''chica lista''.
La verdad es que nunca me había centrado mucho en los chicos, sí había salido con algunos pero nada serio, todo pasajero.
Aún no había sentido la necesidad de entregarme a alguien para obtener satisfacción o algo parecido.
Yo prefería mis estudios antes de comprometerme con un chico que, a mi edad, solo pensaba con la entrepierna en vez de con el cerebro, yo no era así, no era una chica que abría sus piernas fácilmente al primero que me llamara ''princesa'', sobre todo porque no me creía nada de esas chorradas de princesas, príncipes, sapos y coronas.
Todos los cuentos terminaban con un ''y vivieron felices para siempre'', pero, ¿quién sabe si la princesa aguantó toda su vida con el príncipe?
Bah, la ''princesa'' valía mucho más que ese estúpido ''príncipe'' que la perseguía como loco con un zapato en su mano.
No me creía nada de esas historias típicas de películas.
Yo personalmente no me veía casándome y aguantando durante toda mi vida a un tío al que le tendría que dar de comer y lavar su ropa, pensaba en un futuro en el que las mujeres seríamos libres sin tener la necesidad de buscar ''nuestra media naranja'', ¿ ahora que somos frutas también? Vaya chorrada.
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Shadow
RomanceUna chica de un pueblo pequeño cumple su sueño y va a uno de los sitios más maravillosos del mundo LONDRES. Allí conoce a una de las personas más importantes de su vida, una con la que quiere rehacer su vida y olvidarse de la mierda del pasado. Pero...