Hay veces que Cielo Rojas se pregunta por qué no escribió Orgullo y Prejuicio, pero la respuesta es clara: ella no es Jane Austen, no nació en Inglaterra y no considera que tiene un talento de tal magnitud. Sin embargo no puede evitar rodearse de Li...
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Qué importante es ser amable.
Cuan admirable es tener un buen corazón.
Si no tienes algo bueno que decir, no lo digas.
Si tus actos no hacen bien, solo detente.
Una sola palabra puede devastar al otro.
Una vil crítica puede deshacer un sueño.
"Contando estrellas", fragmento de Cielo Rojas.
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No sé la forma correcta de explicar lo que sentí al ver a Kéven en mi puerta, y más si ya era bastante tarde...y más si tenía muchas ganas de hablar con él. Me había desahogado con Agnus, pero todavía tenía en el pecho la tristeza de haber despedido a mi hermano mayor. Siempre fui muy familiera y pegada a cada uno de los integrantes, así que no fue fácil y ni quiero imaginarme cuánto lo extrañaré. Pero ahora, con Kéven frente a mí, mi corazón pareció dar un vuelco de ciento ochenta grados y palpitaba de emoción...sin embargo no entendía la razón exacta de que esté acá.
―Kév... ¿qué hacés acá? ―Le pregunté.
―Te desperté, ¿no?
―No, no podía dormir ―expuse.
―Entonces, vine a traerte esto ―Levanta el helado y el jugo de naranja que traía con él―. Sé que estás triste por Bruno y te entiendo bastante. Creo que esto te hará sentirte mejor o eso espero.
Le sonrío porque no puede ser tan bueno.
―Merci, no me lo esperaba ―susurro algo anonadada―. Acertaste, con solo ver esos envases ya me siento mejor. Pero no puedo creer que hayas salido a esta hora para conseguir helado. ¿Por qué, Kéven?
Entiendo, soy su mejor amiga y eso me lo dijo un millón de veces (sí, estoy exagerando, pero a veces se siente de esa manera), pero hay que ser sinceros: Kéven crea situaciones que confunden bastante, aunque lo haga sin querer y sin esas intenciones. No obstante, no quise preguntarle porque ya sabía la respuesta a todo: porque eres mi mejor amiga. Sin embargo, al final lo que me dijo me terminó por levantar el ánimo; sinceramente fue lo que menos esperé...