Capítulo 4 "A los 15 años..." Parte 1 Naruto

896 85 0
                                        


"Ahí está. Sé que es él, estoy seguro".

Alejo la mirada de mis amigos, que me esperan en la puerta de la estación, y me centro en un chico que está parado a casi cien metros del lugar en el que me encuentro. Una fuerza invisible parece tirar de mi en esa dirección, y por todo lo que más quiero en el mundo, no puedo detenerme de dar los pasos que me llevarán más cerca de él, a pesar de que Sakura y Sai me esperan en la puerta de la estación.

Luego de que Sasuke dejó la escuela, cambiamos de asientos. Frente a mi se sentó Sakura, y a mi lado Sai. Con el pasar del tiempo, y tras muchos problemas y pobres intentos de mi parte para acercarme a ellos, nos volvimos amigos. Y aunque fuimos a diferentes secundarias, nunca perdimos el contacto y nunca más volví a estar solo. Ahora iremos a la misma preparatoria y siguen siendo mis mejores amigos, pero una parte de mi, siempre sintió que faltaba algo para hacer mi felicidad completa.

Con el pasar de los días, los meses y los años, finalmente me di cuenta de que quería que Sasuke experimentara la misma felicidad, que tuviese con quien compartir sus alegrías y sus penas, sus éxitos y fracasos. Siempre esperé que Sasuke cambiara, hiciera amigos, y verlo reír. Pero ahora, mientras lo veo, me doy cuenta de que, al parecer, dentro de suyo nada cambió.

Años pasaron antes de que volviera a verlo, pero aún así nunca lo olvidé. Aquel chico que tenía una historia parecida a la mía, y aún así se alejaba de todos. Que vivía de una manera tan diferente a mi.

Estoy frente a la estación, el primer día de mi primer año en la preparatoria. Él se ve diferente. Mayor y más maduro. Su cara se ve más dura, como si se hubiese alejado de todo rastro de inocencia de la infancia, a pesar de tener la misma edad que yo.

Su cuerpo es parecido al mío, por lo que noté que comenzó a hacer ejercicio. Probablemente seguido. Lo miro a la distancia, y camino lentamente hacia él. Él no me ve, pero yo no puedo quitar mis ojos de su figura. Está parado a unos setenta metros de mi, pero aún así se que es él. Puedo sentirlo en mis huesos.

Su aura sigue siendo fría, impidiendo a todos que se acerquen, pero aún así se ve tan genial como siempre. Su rostro tiene marcas de preocupación, pero no tiene marcas de la risa. Las marcas que han comenzado a aparecer en mi rostro desde que Sakura y Sai comenzaron a pasar su tiempo libre conmigo. Todo en mi parece haber cambiado, pero en él todo parece igual.

Me acerco lentamente, y él deliberadamente no mira en mi dirección. Se que es probable que ya me haya visto, y se que no mira hacia donde estoy de forma consciente. Sin embargo, no se aleja. Está apoyado en un pilar, con los brazos cruzados y la rodilla doblada, de forma que su pie está en el pilar. Intenta aparentar relajado, pero se nota tensión en sus hombros.

Estoy a casi veinte metros de él, cuando me doy cuenta de que una chica se acerca a él. Me quedo de piedra de la impresión. Tal vez se va a reunir con alguien antes de ir a a escuela, pero no llevan el mismo uniforme, y con una sola mirada de parte de él, ella se da media vuelta, con el rostro azul del miedo.

Llevo mi mano a mi boca, y escondo una sonrisa idiota que está por aparecer en mi rostro. Sus ojos recorren el lugar, evitando, una vez más, el lugar en el que me encuentro en mi camino hacia él, y una tirantez se hace presente en la comisura de sus labios, como si estuviera intentando evitar sonreír con fuerza.

El corazón me late pesadamente en el pecho al ver la tristeza tras su expresión. Se que él también se siente solo. Se que también busca un poco de calor humano, pero trata con todas sus fuerzas evitar su lado más humano, y eso hace que también me sienta triste.

Suspiro y sigo en mi camino hacia él. Poco a poco la tensión se empieza a notar en el resto de su cuerpo. Baja su pie, y cruza sus tobillos, y se apoya más pesadamente en el pilar cuando estoy a cinco metros de él.

Abro mi boca para hablar, cuando solo estoy a dos metros de él, cuando una voz me interrumpe...


NaruSasu - Toda Una Vida, Alma GemelaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora