Capítulo 26 "A los 22 años... " Parte 4 Sasuke

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Aturdido, me dejo abrazar por Naruto. Al estar entre sus brazos, las represas que puse a mis lágrimas hace tanto tiempo atrás, se rompen, sin importar que estemos rodeados de desconocidos. Sin importarme nada, me abrazo a él, y dejo que Naruto me atrape.

Por varios minutos nos quedamos abrazados en esa cafetería. Mi café, ya frío, me mira desde la mesa, y la tarde, que estaba nublada, parece que decidió que coincide con mi estado de ánimo, y deja caer una fuerte lluvia.

Naruto seca mis lágrimas con sus manos, y mira en mis ojos, aún rojos y húmedos, como los suyos.

-¿Gaara no te dirá nada por estar conmigo? -Le pregunto a Naruto, rompiendo el ambiente que había entre nosotros.

Naruto hace una mueca con sus labios, y toma mi mano en la suya. Lleva nuestras manos a sus labios, y besa suavemente el dorso de la mía.

-Gaara y yo no tenemos ese tipo de relación.

-No me mientas. Yo se que ustedes están juntos ahora.

-Error. Gaara me ayudó cuando lo necesité, y hemos sido algo como mejores amigos y amigos sexuales desde que tú y yo terminamos. Ninguno de nosotros ha puesto su corazón en nuestra relación. Y es algo que sabíamos que terminaría en cuanto nos graduásemos. Y ya nos graduamos, por lo que terminó nuestra relación sexual.

Suelto un suspiro, y rápidamente hago que la ira se hunda sin siquiera aparecer. Naruto no era mío para pedirle fidelidad. Y yo sabía que ellos tenían algún tipo de relación. Y siempre supe que Gaara sentía algo por él. Supongo que como Naruto nunca pudo ir en serio, Gaara nunca se atrevió a decirle la verdad.

-Ahora vamos a irnos de aquí. Tú necesitas volver al cuartel, y yo tengo que ir a dejar mis nuevos uniformes y mi placa a mi casa.

-En realidad no necesito ir al cuartel. Lo único que tenía que hacer hoy era ir a la graduación para representar a mi capitán -Digo, aclaro mi garganta, y tímidamente miro a sus ojos -. Podemos ir a mi casa por hoy. No tienes que trabajar hasta la próxima semana, y yo tengo el día libre mañana.

Naruto me mira con los ojos como platos, pero su mirada comienza a oscurecerse por el deseo. Me aclaro la garganta rápidamente, y digo sólo por si alguien más escucha -Digo, para ponernos al día.

Le da un apretón a mi mano, y se pone de pie. Con mi mano en la suya, paga la cuenta y nos lleva fuera de la cafetería.

Sin soltar su mano, nos llevo al estacionamiento del recinto donde se hizo la graduación, hacia mi auto. La lluvia es pesada, quedo calado hasta los huesos en los pocos metros que tuvimos que caminar. Naruto se detiene, tirando de mi mano mientras mira mi nuevo automóvil.

-Parece que te ha ido bien últimamente -. Dice, con un deje de algo que no logro identificar en la voz.

Sonrío, por primera vez en lo que parecen siglos, suelto su mano y abro el vehículo, subiendo tras el volante. Bajo la ventanilla y lo miro.

-¿Vienes?

Corriendo, Naruto se sienta junto a mi, y toma mi mano una vez más. Ese es el lugar al que pertenece. Mi mano en la suya, y la suya en la mía.

NaruSasu - Toda Una Vida, Alma GemelaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora