Capítulo 15

203 7 1
                                        

Capítulo 15

No pude dormir en toda la noche. El sabor de la sangre quedó impregnado en mi boca, lo que es el constante recuerdo de lo que había ocurrido. Me siento terrible por ese chico y no sé si está bien o no, realmente tengo miedo de lo que estuve a punto de hacerle. Di vueltas en mi cama toda la noche y cada vez que cerraba mis ojos, veía la pálida cara de Zed.

<<Vamos Rhymond hay que levantarse y seguir con tu vida>>

Me levanto de la cama y la tiendo. Pongo mis pies en mis pantuflas y camino al baño, veo a duras penas mi reciente reflejo en el espejo y puedo ver que mi piel luce fantástica y más brillante, mi cabello se ve más fuerte, mis uñas están más largas. Lo único que desentona son mis ojos, en ellos se ve él cansancio y la preocupación. Me lavo la cara y luego cepillo mis dientes con determinación, para poder eliminar cualidad rastro de sangre, cuando termino puedo ver sangre en el lavabo. Dejo el agua correr y sacudo mi cabeza en un intento de apartar los pensamientos torturadores.

Me meto a la ducha y mientras el agua cae sobre mi, yo me siento y pongo mis rodillas contra mi pecho. Respiro y trato de calmarme, esta posición me ayuda a pensar. Me levanto y retomo mi rutina de baño, para luego salir en busca de una atuendo apropiado para el funeral.

<<Los funerales son terribles>>

Escojo un vestido negro manga larga, no es pegado, es hasta la rodilla, tiene cuello en V pero no es de corte bajo. No es revelador y tampoco es anticuado, es perfecto para la ocasión. No me pondré tacones, así que opto por unas flats negras con un lazo discreto. Me hago una especie de diadema con dos mechones de cabello, me veo en el espejo, tomo mis cosas y bajo las escaleras.

-¿Estas bien hija? - me pregunta mi madre.
-Solo estoy un poco cansada.
-Rhymond sé lo que pasó -me dice mi padre -Debes tratar de que la sed no se apodere de ti.
-Lo sé...
-Vamos ya tus hermanos nos esperan  en el auto.
Toda la familia estamos en el auto de mi padre y todos iríamos al funeral. Somos una de las familias importantes y debemos mostrar nuestros respetos. Tristán conduce, Anneth está en el asiento del copiloto, mis hermanos y yo estamos en el asiento de atrás. Nadie habla, cada quien está sumido en sus propios pensamientos

Al llegar a la escuela, puedo ver la enorme cantidad de autos estacionados. Probablemente todo el pueblo está aquí, es algo normal, pues como es un pueblo pequeño casi todos nos conocemos, además en Bethel las personas son muy solidarias.

Todos bajamos del carro y caminamos hasta el campo de fútbol, mientras lo hacemos veo el mar de gente vestida de negro. A medida que nos acercamos el mar va en aumento, veo el campo y la cantidad de personas me agobia. Hay sillas en el césped y también están las gradas, hay un podio y a los costados están los ataúdes de Olivia y Henry. Por fortuna están cerrados, realmente odio que exhiban los cadáveres, me parece algo muy tétrico.

Mi familia y yo nos acercamos a darle el pésame a los familiares de mis compañeros. Me parte el alma ver lo mucho que están sufriendo, siento algo en mi pecho y no me agrada. Tengo mis lentes de sol, ya que no quiero que se note el cansancio y el dolor que muestran mis ojos. Me alejo de mi familia y comienzo a dar vueltas en busca de alguna cara conocida. Hasta ahora no he tenido la oportunidad de ver a nadie que conozca, es que con tantas personas se me hace difícil.

-Hey chicas es Rhy
Volteo y veo a Katrin, Alissa, Gia y Mary. A simple vista se ven conmocionadas.
-Hola chicas -digo para luego abrazar a cada una en señal de saludo -¿Cómo se encuentran?
-Es horrible por que concomíamos a Henry -dice Gia -Era un buen chico
-Siempre estábamos en su casa -dice Katrin
-¿Eran muy amigas de él?
-El era mi primo -me explica Mary. No puedo creer que no haya notado el parecido entre ambos. El mismo cabello negro, los ojos azules, la afable y amigable sonrisa.
-Henry era primo de Mary por parte de su madre y siempre se llevó bien con nosotras -me dice Alissa.
-No tenía idea, en verdad lo siento mucho Mary - pongo mi mano sobre su hombro.
Una lágrima cae rápidamente por su mejilla -Gracias Rhymond -ella limpia su mejilla, con la misma rapidez con la que la lágrima surgió -Será mejor que busquemos lugar, la ceremonia no tardará en empezar.
-Las veré luego
-Adiós Rhy

Luna de Sangre Donde viven las historias. Descúbrelo ahora