Un nuevo inició, una nueva vida, nuevos amigos todo es algo que jamás vi pero aun así el recuerdo seguirá plantado en mí, en mi memoria, en mi corazón tatuados por toda una eternidad, una eternidad que jamás pedí, la oscuridad siempre invadió mi vida sólo que ahora me doy cuenta de que tan profunda es, lo único que puedo hacer es aceptarla, vivir con ella, hacer de esta un beneficio más para mí.
Aquel chico no dejaba de pasarse por mi cabeza, no quería que esto pasará, yo amo a James nadie debe interponerse entre los dos, he esperado mucho tiempo, muchos años de sufrimiento e incertidumbre, negué en mi mente esperando alejar todos esos pensamientos de mi cabeza, seguí peinando mi cabello, mirando mi reflejo en el espejo, el reflejo de lo que quiero ser pero no me es posible.
El sonido de algo golpeando mi ventana me sacó de mis pensamientos, mire por estas, encontrándome con aquellos ojos azules en los que no había podido dejar de pensar, era el, no sabía cómo o porque pero estaba hay en frente de mi habitación, enfrente de mi ventana.
Lo mire desconcertada, como era posible que haya burlado la guardia del castillo, o peor aún cómo es posible que después de lo que habíamos dicho siguiera aquí, el trato había sido que él se fuera y no volviera, le diría a su familia que yo le había rechazado, asumiera las consecuencias.
— ¿qué demonios haces aquí? — dije después de abrir la ventana de mi habitación.
— ¿Así tratas a todos tus invitados?
— ¿de qué hablas? No eres un invitado.
—Eso es oriente...
Una risa escapó de mi involuntariamente, algo que no sucedía hace años. Un guardia salió de la nada y lo tomó con brusquedad, decía una y otra vez que se tenía que ir, yo miraba la escena divertida pero tenía que hacer algo.
— Basta — grite lo suficientemente fuerte para que este me escuchara, el de detuvo de inmediato y lo soltó.
— Disculpe me señora— dijo antes de hacer una reverencia.
Asentí y este se retiró.
Cristopher se veía molesto lo que se me hacía bastante gracia.
— ¿quieres pasar? — pregunte.
— si, donde nadie me agreda por favor— dijo acomodándose el abrigo.
— Bien— envié a varios de los guardias a escoltarlo entro del castillo, lo espere en la sala.
— Y... — comenzó rompiendo el silencio— ¿cómo estás?
— Cliché— me apresure a decir
—Al menos lo intento— respondió más como un berrinche que como una afirmación
Reí
— salgamos de aquí— sugirió
— No puedo— respondí tomando un sorbo del té que había preparado Rose—como verás, soy la encargada de que haya paz en este lugar.
— hay vamos han pasado años, ya es hora de que disfrutes la libertada.
— años en los que no he salido de aquí, las cosas han cambiado desde que me aparte de esa parte del mundo.
— con mayor razón, las cosas han cambiado, debes salir de aquí ¿no te aburres?
Lo pensé por unos minutos, pero al final accedí ya que su irritante e incesante voz no paraba de pedirlo.
— bien, pero que debo vestir, digo no creó que vestidos y esta ridícula corona sean apropiados.
— bueno... Tienes razón, pero traje algo— sacó una pequeña bolsa negra
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SUSURROS DEL PASADO
FantasíaLa oscuridad reinará en la vida de esta joven chica, un mundo de dolor, mentiras secretos ocultos. Un final inesperado al igual que su principio. La única realidad aquí es la de la muerte, el único final seguro en este mundo colmado de miseria. La ú...
