Estuvimos abrazados al menos dos minutos. Yo lloraba desconsoladamente y me disculpaba sin parar y mientras Todd me consolaba. No me decía nada, no soltó ni una palabra, pero su abrazo valía mucho más que unas simples palabras. Nunca pensé que llegaría el momento en que Todd me perdonase. Estaba muy feliz.
-¿Mejor?
-No me puedo creer que me perdones después de lo que he hecho, ni siquiera se como Ahrielle pudo...
-Primero, yo aún no he dicho nada de perdonar, y segundo, es normal en ella, siempre fue demasiado buena con todo el mundo.
-Si.. Siempre lo fue...
Agaché la cabeza al hablarle. No sentía que tuviese derecho a mirarle a la cara... Al fin y al cabo, aún no me ha perdonado. Puede que nunca lo haga y no me extrañaría nada... A fin de cuentas, no me merezco el perdón de nadie.
-Y, dime, ¿Cómo puedes hablar con ella?
-Puedo escuchar su voz en mi cabeza. Es como telepatía supongo.
Sinceramente, no sabía como explicárselo. Me sentía una completa inútil.
-¿No puedes concretar un poco más?
-No... Lo siento...
Agaché aún más la cabeza mientras acababa de bajar del todo mis orejas. Mis colas ya hacía rato que estaban posadas en el suelo, sin ningún movimiento.
-Deja de hacer eso.
-¿El qué?
-De agachar así la cabeza y las orejas. Pareces un cachorro cuando le pillan rompiendo un cojín.
-¿Un qué?
No entendía nada de lo que me decía. Un cachorro se lo que es pero, ¿un cojín?... Me sentía muy estúpida.
-Es verdad... Lo siento, supongo que no sabes demasiado del mundo humano ni sus objetos.
-Ninguno... A no ser alguno que hayáis nombrado delante de mi cuando estaba aquí, pero son un par de cosas contadas...
-Entiendo... Bueno, luego ya resolveremos eso, ahora dime, ¿Sabes usar bien tus poderes?
-Supongo... Soy bastante ágil y rápida.
-No me refería a eso, las kumihos según tengo entendido, tienen poderes sobrehumanos muy poderosos.
-Puede... Pero yo todavía no he desarrollado ninguno.
-Bueno... Supongo que es normal, no han pasado más de dos semanas desde que todo empezó.
-Es verdad... Que rápido pasó todo...
-Si...
Nos quedamos un par de segundos en silencio, supongo que ambos estábamos pensando en lo mismo. En todo lo que ha pasado hasta ahora...
-Han pasado muchas cosas desde el día en que te convertiste y yo estaba totalmente dispuesto a matarte, pero lo que ha pasado lo cambia todo...
Me erguí y levanté la cabeza, mis orejas estaban en punta y mis colas bailando detrás de mí. Creo que se me notaba mucho lo feliz que me hacía escuchar eso. Sabía que no era un perdón, pero al menos era un comienzo.
-... ahora se que me mintieron, se que no eres mala, aunque me cueste creerlo. No puedo perdonarte, o al menos no por ahora, pero sí hay algo que podemos hacer juntos.
Un rayo de esperanza cruzó frente a mí con una luz tan cegadora que casi me hizo llorar.
-¿Que quieres que haga? -Dije con una sonrisa de oreja a oreja.
-Puede que sepa una manera de darle una forma a Ahrielle. Una forma determinada.
-¿A qué te refieres?
-Me refiero a que podríamos devolverla su antigua forma. Seguiría siendo azul, como un fantasma o fuego o lo que sea, pero al menos tendría la forma que recordamos.
-¡Eso sería fantástico! Pero, ¿cómo?
-No creerás que lo único interesante que he hecho estas dos semanas fue torturarte. -el vello de mis orejas se me erizó y las eché hacia atrás instintivamente. Tenía que aprender a controlarme mejor frente a mis emociones...
-Lo siento.
-Tranquilo, no pasa nada...
-Bien.. Además de eso, estuve buscando en la biblioteca espiritual sobre kumihos y otros seres y...
-¿Librería espiritual?
-Si, y no me interrumpas. Encontré...
-Pero, ¿qué es?
Su cara de enfado era clara. Creo que incluso la estaba exagerando a propósito. Definitivamente, tenía que aprender a controlarme.
-Es una librería a la que solo pueden acceder los muertos, pero yo puedo gracias al permiso del dios Shinto.
-Uuuuuu mola.
-Esa expresión se la has copiado a Ahrielle, ¿verdad?
Me avergoncé un poco pero aún así respondí.
-Si...
-Anda...
-¿Qué ocurre?
-Pareces hasta mona así de roja.
Noté como el calor se me subía a las mejillas. ¿Me acababa de "ruborizar"? ¿Se decía "ruborizar"?
-Déjame en paz...
'Uuuyyyyy'
-¿Qué?
No se porque pero mi voz sonó muy borde de repente.
-No he dicho nada
-Hablaba con tu hermana.
'¿Te gusta mi hermanooo?' -Ese rintintín burlón me hizo que quisiese pegarla.
-Seguro que se estaba metiendo contigo, ¿a que sí?
-Si... Tiene esa costumbre.
-Entonces alégrate. Ella solo es así con las personas que realmente quiere... Normalmente era muy fría y solitaria con los demás. Decía que era tímida pero nose..
'Ya empezamos'
No puede evitar reírme con el comentario de Ahrielle. Por el tono en que lo dijo parecía que no era la primera vez que su hermano sacaba ese tema.
-¿Que pasa?
-Nada nada... -Todavía me seguía riendo por lo bajo.
-Ha dicho algo Ahri, ¿verdad?
-¿Ahri?
-Es un diminutivo de Ahrielle.
-Ahhh... Vale.
-No sabes lo que es un diminutivo.
-No...
-Es una forma de acortar el nombre para hacerlos más fáciles de decir y a veces más monos o divertidos.
-Vale, creo que lo entiendo.
-Bien, y ¿qué? Dijo algo, ¿verdad?
-Si, que ya estas como siempre, y por su tono de voz me ha sonado a que eras muy pesado con ese tema.
-¿Yo? Que va...
'Y un cuerno que no'
-Dice que "y un cuerno que no"
-Muy suyo.
Estuvimos hablando por lo menos media hora más hasta que nos dimos cuenta que nos estábamos llendo por las ramas. Entonces Todd volvió al tema realmente importante. La posibilidad de devolver su forma a Ahrielle.
-En el libro de los muertos habla sobre la posibilidad de devolver a los fantasmas a su antigua forma. Es algo poco común, pero según entendí no sería difícil. Solo queda saber si funcionará.
-Podemos intentarlo... Oye, por curiosidad, ¿Qué más ponía en ese libro?
-La curiosidad mató al gato, eso fue lo que me dijo el dios Shinto cuando se dio cuenta que estaba leyendo ese libro, y me pareció muy extraño, porque ese fue el único libro que no me dejaba ni tocar.
-Que extraño... Tampoco te dijo nada de que Ahrielle seguía "viva"... De alguna forma.
-Cierto... Solo me manipuló a su antojo ocultándome información... Maldito hijo de...
-Eh, no llevo siendo medio humana mucho tiempo pero hasta yo se que eso que ibas a decir no esta bien.
-Vale, lo siento... Pero me intriga porque no me dejaría seguir leyendo el libro.
Todd estaba preocupado, se le notaba en la voz y en su forma de moverse. Había aprendido mucho de lenguage corporal humano desde que Ahrielle me rescató... Parece que hubiesen pasado años desde entonces....
-A mi también, pero ahora centrémonos en lo que podemos y sabemos hacer, ¿cómo le devolvemos su antigua forma a Ahrielle?
-Hay que hacer un ritual... Es algo lioso pero nada difícil en comparación con otros que vi. ¿Sabías que puedes invocar íncubos o súcubos y pactar con ellos para que no te drenen la energía mientras los usas de esclavos sexuales?
'Ya estuvo mirando cosas guarras... Que raro...'
El tono irónico de Ahrielle fue demasiado exagerado.
-La has mirado, ¿qué a dicho?
-En resumen, que eres un cerdo.
'Y aún encima tonto, porque ese tipo de demonios te usan a ti de exclavos sexuales, no al revés'
-Y un tonto.
-Sigue igual de maja que siempre... Se nota que es ella.
'Tu sigues igual de tonto, y no te digo nada'
-No se lo dices porqué no puedes -Le dije a Ahrielle riéndome. Todd ya prefirió no preguntar.
-Vale, dejémonos de tonterías y hagamos los preparativos.
-Dime que hago.
-Ve a la cocina, en el estante que hay sobre el fregadero, segunda puerta a la derecha, ahí encontrarás un bote lleno de sal, tráelo.
-Voy.
Salí disparada hacia la cocina y en dos pasos ya estaba enfrente del fregadero. Abrí el cajón y... Solo había una cajita de decoración con ilustraciones de flores.
-Aquí no está. -Grité.
-¿No hay ahí una cajita muy ortera con flores?
'Será capullo'
-Si. -Volví a gritar.
-Pues dentro.
Abrí la caja y allí estaba la sal. Antes de salir de la cocina le pregunté a Ahrielle porqué le había llamado capullo a Todd.
'Porque dijo que la cajita era una orterada, y eso solo dice de las cosas que yo elijo. Se aprovecha que no le puedo contestar para meterse conmigo'
-Qué malvado.
Que monos eran... Ojalá puedan volver a hablar entre ellos...
Entré al salón para darle la sal a Todd y enseguida la cogió. Estaba muy concentrado dibujando un extraño símbolo en el suelo.
-¿Qué quieres que haga ahora?
-Nada, solo espera.
Me quede sentada mirando como hacía los preparativos. Me fastidiaba no poder ayudar pero tampoco quería molestar siendo pesada. Todd ya había acabado de dibujar el símbolo en el suelo con permanente negro y ahora esparcía la sal por encima. Cuando acabó dijo un par de palabras en un idioma extraño y acto seguido sacó una cuchilla que llevaba oculta en la empuñadura de su katana. Que útil.
-¿Qué estás haciendo?
-Darle el toque final al ritual. Mi sangre.
-¿Qué?
-Necesitamos la sangre de un familiar.
-¿Y tiene que ser la tuya?
-No, si te parece voy hasta Hong Kong a pedirles sangre a mis padres.
-¿Hong Kong?
-Otro país que esta algo lejos de aquí.
-A, ¿y porqué estan tan lejos?
-Negocios.
-¿Negocios?
-Mira, me están entrando unas ganas de matarte ahora mismo casi mayores que las que tenía antes.
-Perdón, ya me cayo.
Ups.
Cogió la daga y se cortó la mano. La apretó y fue manchando el símbolo hecho con sal de sangre. Cuando acabó sacó una flor a la que los humanos llaman Romero y otra llamada la flor del infierno. Ambas las puso en el centro del símbolo y sin salirse de el comenzó a recitar como un poema en lo que parecía el mismo idioma de antes.
Estuvo repitiendo lo mismo al menos por dos minutos seguidos, pero de lo que no me había dado cuenta era de que Ahrielle estaba haciendo cosas raras. Normalmente era como un fuego tranquilo, casi congelado, pero en aquel momento bailaba como si una chispa la prendiese desde dentro haciéndola moverse como una llama recién encendida.
-Parece que no funciona...
-Algo se movía...
-Pero no volvió a su forma, ¿no? Pues entonces es que no sirve.
'No será porque en sí no soy un fantasma'
-¡Tienes razón! Eres una genio.
-¿Que pasa?
-Ahrielle no es un fantasma, ¡es un fuego fatuo!
-Es cierto... Ven, probemos una cosa.
Me acerqué a el y rápidamente me corto la mano.
-Ay.
-Lo siento...
-No pasa nada.
Agarró mi mano y me la apretó, dejando caer la sangre encima de las flores.
-Recita conmigo.
Comenzamos a decir lo mismo que el había estado recitando unos minutos antes, pero esta vez no hizo falta recitarlo durante tanto tiempo. Solo hizo falta decirlo una vez para que Ahrielle volviese a su forma original.
-Ahri...
Los ojos de Todd se llenaron de lágrimas. Por mucho que intentaba contenerlas no era capaz de hacer otra cosa que poner el brazo frente a sus ojos para que no viésemos sus lágrimas salir. Ahrielle se acercó a Todd y le acarició la cara, y la movió como si sintiese su caricia.
-Lo que había rezado por volver a verte solo lo sabe dios...
-Solo que esta vez, dios esta en nuestra contra.
'No dejaremos que nos gane'
-Ahora solo queda responder a una pregunta.
Todd me miró interesado, sabía que iba a decir algo de Ahrielle.
-¿Qué otras cosas podríamos hacer con ese libro?
-Y... ¿Qué mas cosas podríamos hacer por Ahri?
Entonces nos miramos a los ojos y enseguida supimos lo que estábamos pensando, como si nos conociésemos desde hacía años. Había que hacerse con ese libro.
ESTÁS LEYENDO
Touch my heart Kumiho
ФэнтезиTras mil años de espera Ahryelle consigue su sueño de renacer como Kumiho, lo que no sabía era que ese deseo se convierte en una pesadilla. Tras convertirse realiza el peor pecado posible y se condena de por vida. Tras esto, huye al bosque donde rom...
