Cerre la puerta y me quede pensando que habia sido demasiado dura con él.
Sin darme cuenta fui por el pasillo hasta la habitacion de August con intencion de hablar con él, cuando cruce el umbral de la habitacion me acorde que él ya no esta alli.
Suspire y sali de alli, pense en ir a visitar a Nick al hospital pero deseche la idea ya que mañana iba a ir a verle.
Mientras pensaba que podia hacer en el resto de dia que me quedaba alguien abrio la puerta.
-¿Hay alguien?- pregunto una voz que ya me conocia muy bien.
Colin.
-Si, estoy yo - dije apareciendo ante su vista.
-Ah, hola Emma.
No le respondi y le di la espalda mientras iba a la cocina, la verdad estaba muerta de hambre.
Entre y abri el frigorifico pensando que podia comer.
-¿No prefieres ir a comer fuera?- cerre la puerta y destras me enconte a Colin apoyado contra la pared mirandome.
-Sabes que lo nuestro acabo ¿verdad?- suspire cansada.
-Quien dice que no te estoy invitanto en calidad de amigo.
-Esta bien....
Se acerco a mi y me susurro.
-Es una cita.-se separo de mi y vi en su cara una maliciosa sonrisa.
Senti como un escalofrio me recorria el cuerpo al notar sus labios pegados a mi oreja y me entraron unas ganas enormes de besarle, pero me contuve.
-----------------------------------
-¿Estas bien?-me pregunto Colin.
-¿Eh?... si, si, - conteste distraida.
-A penas has tocado la comida y eso que estabas muerta de hambre.- se rio.
Tenia razon no podia comer, pero tenia hambre.
-¿Sigues pensando en Neal?, me lo conto todo- me aclaro, le asenti- bueno pues unas copas no te vendran mal ¿no?.
Sinceramente acepte gustosa a la oferta.
-Se el lugar perfecto....-me comento mientras nos ibamos.
------------------------------------
-¿El Jolly Roger?- pregunte al leer el cartel del bar.
-No te dejes llevar por su aspecto o su nombre, pone las mejores copas que puedas imaginar- me advirtio-¿entramos?- me pregunto abriendo la puerta, cuya manivela era un timon.
Entramos, era un local bastante bonito y muy limpio, todo era de madera barnizada, habia algunos cuadros con nudos o algo por el estilo, tenia un aire marine creo.
-¡Mira quien esta aqui!- exclamo un hombre bajito desde detras del mostrador- ¡Colin!.
-Hola Smee, yo tambien me alegro de verte- le saludo Colin.
Ambos nos sentamos en la barra.
-Dos aqui- le dijo Colin a Smee.
-Marchando mi capitan- se rio.
Al rato Smee nos sirvio un liquido de color blanco en unas copas.
Lo tome y lo saboree ¡Dios mio! Era la mejor bebida que habia probado nunca, mire a Colin para ver si él estaba pensando lo mismo que yo y me lo encontre mirandome y sonriendo.
—¿Te gusta?.— asenti mientras tomaba otro sorbo—es una creacion mia.
—¿Tuya?— pregunte extrañada—¿Has trabajado aqui antes?.
—No exactamente, soy el dueño, — hizo una pausa para evaluar mi cara de asombro—abrimos este bar mi hermano y yo, —dijo mirando cada uno de los rincones del lugar.
—Pero, tu trabajas en unas ofincinas ¿no?.
— Si, cuando mi hermano y yo abrimos el local teniamos todo nuestro empeño puesto en él solo eramos dos jovenes ilusos cuyos sueños siempre fueron ser marines, estuvimos un año y poco mas empleandonos a fondo con el bar, hasta que un dia se marcho, mi hermano y yo estuvimos desde que teniamos no mas de 14 y 11 años respectivamente entrenandonos para la mar, la amabamos, y antes de abrir el bar habiamos hecho un examen un tanto inusual, ya que querian marines cualificados, como al cabo de un tiempo no nos avisaron a ninguno de los dos supusimos que no habiamos entrado asi que pensamos en abrir el bar, pero ese desgraciado dia mi hermano aparecio radiante de alegria diciendo que le habian admitido, me alegre por él, pero en el fondo me dolio que él no dimitiera y se quedase conmigo.
Esa fue la ultina vez que lo vi, se marcho y al dia siguiente se fue en alquel barco.
Semanas despues unos oficiales tocaron a mi puerta con un unirforme en las manos, sabia lo que significaba, mi hermano habia muerto.
Los dias siguiente fueron muy duros para mi, tenia que sobrellevar la muerte de mi hermano y mantener yo solo el bar.
Pasaron los meses y un dia Smee se presento en mi puerta, lo conocia desde que era pequeño ya que estuvimos en la misma escuela y se ofrecio a trabajar en mi bar gratis con la unica condicion de vivir en mi casa ya que no tenia a donde de ir, me parecio bien. Cuando consegui reunir el dinero suficiente, contrate a mas personal e intente buscar otro trabajo.
Y el resto ya lo sabes—toque su rostro al ver que las lagrimas se le habian saltado, se lo acaricie suavemente.
—Lo siento —le murmure.
