-Es asombroso....- murmuré.
-Bueno, intento que sea acojedor- se rió Haensel- por favor sientate- me dijo señalando el sofá.
-Gracias.
-Hans, ofrecele algo ¿no?- le recriminó su hermana.
-No es necesario, muchísimas gracias- respondí rapidamente.
-Gretel, tenías razón cuando me dijiste que podríamos contarle a ella nuestra historia- le dijo a su hermana.
-¿Qué te hizo cambiar de opinión?.
-Estaba observando los grabados de la puerta- continuó hablando Haensel.
-Te lo dije- sonrió triunfante- Emma, toma tu lápiz y papel- comenzó a relatarme- mi hermano y yo nacimos felizmente en el seno de una humilde familia de leñadores, ambos nacimos el mismo día aúnque Haelsel unos minutos antes. Nuestra madre falleció unos años después debido a unas fiebres las cuales no pudo superar, padre estaba desesperado y enloqueció buscando una mujer adecuada para sustituir a nuestra madre.
La encontró- continuó Haensel- Oriana, era la mujer más despreciable que pudieses conocer, pero nuestro padre estaba ciego de dolor para enterarse de nada.
Cuando mi padre no estaba, Oriana nos maltrataba. Pasamos muchos años maltratados por nuestra madastra, un día, el día de nuestro cumpleaños, nuestro padre volvió antes del trabajo para darnos una sorpresa, la sorpresa se la llevó él cuando pilló a su segunda mujer pegando a sus hijos con todo lo que pillaba.
Nuestro padre se marchó y no volvió hasta la hora de costumbre- interrumpió Gretel- cuando ya estaba bien entrada la noche nos despertó, nos dió unos zurrones con un poco de comida y nos mandó a casa de nuestra abuela, en el corazón del bosque, nos dijo que era por nuestro bien, y nos dejó allí-miró a su hermano pidiendole que continuara.
Gretel estaba aterrada y no puedo decir que yo no sentí ni una pizca de miedo porque estaría mintiendo, pero no quería asustarla más asi que me hice el duro pero por dentro estaba totalmente aterrado.
Comenzamos a andar y lo único que escuchabamos eran los aullidos de lobos en la lejanía y a algún que otro animal al que habíamos despertado.
Por fin llegamos a casa de nuesta abuela, era preciosa, en las paredes tenía pintado todo tipo de dulces y en el tejado la tejas estaban pintadas como si fueran trozos de chocolate.
Tocamos entusiasmados a la puerta, nos abrió una anciana bastante mayor, nos reconoció.
Los primeros días fueron muy agradables nos mimaba y quería.
Pero conforme pasaban los día veíamos algo extraño en su conducta, es decir no trataba igual, pero por las noches se escuchaban ruidos raros.
Una noche mi hermana y yo decidimos investigar y nos quedamos despiertos, a eso de las doce o así empezaron a entrar jóvenes, no vimos nada extraño en eso, cada una se metió en una de las habitaciones que había en la planta de abajo, al rato entraron varios hombres e igual que anteriormente las mujeres, entraron en una habitación, al rato comenzaron a escucharse gemidos y pequeños gritos de placer , yo a esas alturas ya sabía que mi abuela tenía montado un... llamemoslo Motel, fuimos en silencio a nuestras respectivas habitaciones pero mi abuela nos pillo, intenté cargar con toda la culpa para que no le pasase nada a mi hermana pero ella fue la única que sufrió castigo.
-Es mejor que siga yo- le interrumpió Gretel.
-¿Estás segura?.
-Se lo que hago Hans, esa noche fui violada por cuatro hombres a la vez, cuando acabaron yo llorado, subí a mi habitación donde estaba mi hermano y me abrazó y asi me quedé con él toda la noche.
Pensamos en escaparnos, y una mañana bien temprano nos marchamos de allí y llegamos al pueblo, no teníamos con que subsistir, mi hermano para mantenernos a los dos comenzó a trabajar muy duro y yo decidí ayudarle, poco a poco fuimos ahorrando un poco de dinero e invirtiendolo correctamente, aún más.
No hemos vuelto a ver ni a nuestro padre ni a nuestra abuela.
-Pero no importa, aveces la familia te da la espalda ¿no?- finalizó Haensel mientras miraba a su hermana.
Vi como la miraba y supe que la quería profundamente por encima de su vida y la protegería siempre, la envidié un poco no voy a negarlo, pero es lo mínimo que se merecía, lo había pasado muy mal.
