Grace, una chica buena y sencilla, sufre desde pequeña. Con el paso del tiempo, se da cuenta que por mucha cosas malas que le pasen, tiene que seguir hacia delante.
Cuando se ve sola en un situación critica, aparece alguien inesperado que le cambia...
Llegamos a casa de los padres de Isaac y ellos nos esperaban afuera. Allí estaban sus padres y Gabi. Me extrañó, ver a Gabi solo. ¿Habría dejado a la novia?
Hubo un año, mientras yo estaba con Isaac, que venía detrás mía. Parecía que no se daba por vencido.
Nos bajamos de el coche y de la mano, nos dirigimos hasta donde estaban ellos. Cuando estuvimos lo bastante cerca, me acerqué para abrazar a mi suegra y a mi suegro. Después le di dos besos a mi cuñado. Entramos adentro y Gabi me cogió del brazo.
- Quiero enseñarte una cosa. Es un regalo.
- Vale.
Me llevó a las escaleras y subimos. Me llevó hasta su habitación pero antes de entrar me tapó los ojos con una venda.
- Pero..... ¿que haces?
- Tu confía en mi.
- Esa frase hace que piense lo contrario. No confío en ti.
- Que bonitas palabras. Me haces llorar.
- Bueno..... enseñame lo que has venido a enseñarme.
- Paciencia.
Me agarró por la cintura y me condujo por la habitación para no chocar con nada. Estaba nerviosa. La ultima vez que me tapó los ojos, acabamos los dos en el interior de una piscina y fue en invierno. Solo de recordarlo, se me ponen los pelos de punta.
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Me dejó sola encima de la cama. Cuando volvió, me dijo:
- Ya puedes quitarte la venda.
- Como sea algo malo te vas arrepentir........
Cuando abrí los ojos y vi, ese enorme oso, me abalancé sobre Gabi y le abracé haciendo caer el oso de peluche.
- Te quiero mucho Gabi, es precioso. No tendrías que habérmelo comprado.
- Desde que nos conocimos nos hemos echo perrerías el uno al otro y como te vas, pues he decidido regalarte algo para que no te acuerdes de las cosas malas.
- Ohh, que mono eres. Te comoooo.
Le di dos besos y bajamos las escaleras. Cuando Isaac me vio bajar con el oso de peluche, se empezó a reír.
- Isaac, deja de reírte y ven a ayudarme, por favor.
- Voy. -dijo conteniendo la risa.
Cuando cogió el oso y lo puso encima del sofá, se siguió riendo.
- Gabi, ¿intentando conquistar a Grace? Pensé que ese episodio de tu vida ya había pasado.
- No seas malo, me lo a regalado para pedirme disculpas.-dije intentado que la guerra entre hermanos no se produjera.
- No me hace falta regalarle nada a una chica para conquistarla, tu más que nadie debes de saberlo.-dijo Gabi con una sonrisa burlona.