Capitulo 27

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- Todavía no me puedo creer lo que a echo el gobernador. - dijo Gabi.

- El Gobernador a sido muy bueno. - dijeron Nano y Manuel, chocando sus botellines en el aire.

Nos habíamos ido a cenar a un restaurante para celebrarlo. No podía creer que a partir de mañana vaya a formar parte de las fuerzas de el orden. Espero, mama y papa, que estéis orgullosos de mi.

- Aquí viene la comida. - dijo Ethan. Lo invité a que viniera con nosotros. Sus padres no pudieron quedarse porque todavía no se han recuperado. - Estoy muerto de hambre.

Cuando la camarera nos puso el plato por delante a cada uno, intentó echarle los tejos a Isaac y yo, como no soy celosa, me lancé y le di un beso delante de la camarera. Ella enfadada se fue sin decir una sola palabra.

- Que mala has sido. - dijo Nano riéndose. - Vaya ostia sin mano le has dado.

- Mala, ¿yo? Por favor, lo que es mio es mio. - dije cogiéndole la mano a Isaac. Todos empezamos a comer y a beber. Estaba tan entretenida que no me percaté de que Emma no estaba con nosotros en la mesa. Me puse a buscarla y la encontré sentada en la arena de la playa. Me levanté sin pensármelo y me fui hacia donde estaba. Cuando me paré detrás de ella, se giró y palmeo la arena en señal de que me sentara. Me senté y vi, con la poca luz que desprendía la noche, que estaba llorando.

- ¿Por qué lloras Emma? - dije abrazándola. No eramos amigas de toda la vida pero, me dolía verla así.

- Me ha dejado, mi novio me ha dejado. - dijo aumentando el llanto, y no dude en volverla a abrazar.

- Lo siento mucho Emma. Pero no llores, que entonces me haces llorar a mi.- dije soltando una lágrima. Desde que era niña, siempre que veía llorando a alguien que yo conocía y quería, me ponía a llorar con ella. Es triste pero, yo soy así y así seré siempre.

- La verdad, casi siempre, la pasábamos discutiendo y, estaba cansada de tantos celos que tenía. Dijo que iba a cambiar, por mi, porque me quería y hoy por teléfono me acaba de dejar. - dijo llorando en mi hombro.

- ¡Espera! ¿¡COMO QUE TE HA DEJADO POR TELÉFONO!? ¿¡ES QUE NO TIENE HUEVOS DE DECÍRTELO EN LA CARA!? ¿Donde esta Emma? - dije levantándome de el suelo indignada. No había cosa en el mundo que mas odiara que una pareja se dejara por teléfono.

- Grace, ya dejalo, ya no vale la pena. - dijo levantándose de la arena.

- ¡EMMA!

- Vale, creo que esta en un bar cerca de aquí, ¿por que? - dijo sacudiéndose la arena de el vestido que yo le había dejado.

- Pues tu ex-novio, me va a conocer. - dije cogiéndola de la muñeca y llevándomela hacia donde estaban los demás. - Isaac, dame las llaves de el coche, por favor. - dije tendiéndole la mano para que me la diera.

- ¿Pero para que quieres las.......? - dijo confuso.

- Vamos a ir a darle una visita sorpresa a una persona. - dije con una sonrisa malvada o eso intenté.




















Emma y yo buscamos por el bar, que ella antes me había dicho a su ex-novio. Se iba a cagar el perro. Cuando nos fuimos a unas de las terrazas, ella me cogió de la muñeca parándome en seco.

- ¿Qué pasa? - dije mirándola.

- Es ese. - dijo señalándome a un hombre, todo rodeado de mujeres y casi babeando.

- Se va a cagar. -dije con los puños apretados y dirigiendo me hacia el. Cuando llegué a su lado, empujé a todas las mujeres que estaban con el.

Mi vida como policiaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora