Piscis.
Me gusta mirar por la ventana cuando estoy esperando algo, sobre todo cuando estoy nerviosa, ver como las nubes blancas se disuelven en el profundo cielo azul, me da tranquilidad, me recuerda a épocas más bellas.
Sin pensar mucho en ello me perdí en mis pensamientos, recordando el pasado, me dirigí al piano, y dejé que mis dedos se pasearan por las teclas...mezclándose con la música, así como las nubes lo hacían con el cielo y mis recuerdos con mi alma.
De pronto, en medio de la canción, la canción que era para ella, apareció.
Tenía los rizos sueltos, como muy pocas veces en la vida, sus ojos ámbar me miraban con dulzura, sus labios estaban fruncidos en la más maternal sonrisa, su poca altura estaba recargada en el marco de la puerta, justo detrás de mi.
Mis dedos pararon de golpe, me cohibía, siempre lo había hecho,e quedé estática.
- No pares - Pidió, con cuidado volví a tocar, cada vez más nerviosa, comencé a equivocarme, mi corazón palpitaba a mil por hora, estaba a punto de echarme a llorar, cuando sus manos cortas y blancas se posaron sobre las mías, su pecho se pegó a mi espalda, y su barbilla reposó suavemente sobre mi cabello.
- Cierra los ojos -Me dijo, yo me puse aun más nerviosa - Ciérralos - Insistió con voz suave, obedecí con nerviosismo - Respira... - Lo hice - Más fuerte - De nuevo obedecí - Imagina que estás en el gran salón...estamos solas...como cuando eramos pequeñas...estás tocando para mi, solo para mi, no importa si fallas...a mi me encantará - Susurró - ¿Ya estás en casa? - Preguntó, en mi mente, lentamente todo fue cobrando forma, las paredes, los muebles, el piano, la pequeña Virgo sentada junto a la ventana mis pies que apenas rozaban los pedales...asentí, Virgo se alejó de mi lentamente, mis dedos volvieron a las teclas...y...me dejé llevar, como si no hubiera un mañana...toqué, con toda el alma, para ella, solo para ella.
Cuando por fin me detuve, y la miré, estaba llorando, tratando de no dejarse llevar por ello
- Fue hermoso, como siempre..
Extrañaba tanto ese sonido... - Me dijo con la voz entrecortada.
- Tú también sabes tocar...- Le dije - Pudiste haberlo hecho tú...
- No toco hace años, nunca tuve talento... - Me respondió.
- Dominaste siempre mejor las partituras - Le respondí bajando la mirada, ella siempre había sido mejor que yo en todo.
- No confundas la perseverancia con el talento- Respondió - De cualquier forma no era a lo que me refería...extrañaba...el sonido de tu alma...no sabes cuanto - Dijo conteniendo el llanto.
- Eso no es cierto - Susurré apretando los puños - Tú me odias...y a todo lo que soy...te doy vergüenza...me desprecias...- Le dije, conteniendo el llanto.
- Eso no es cierto Piscis, eres mi hermana...- Trató de decir sumamente consternada.
- ¡No soy tu hermana! - Grité a punto de lágrimas, Virgo se quedó estática mirándome - Lo sé... - Susurré - Lo sé todo...sé que mi madre no es la tuya...y que papá no te deja verla...y que mamá te odiaba por ser hija de otra mujer...y que me odiabas por ser quien soy...por que no somos hermanas...ahora entiendo...que no me quisieras nunca...que me odiaras, lo entiendo, todo...es que no somos herma...- Estaba a punto de decir cuando la mano de Virgo se estampó en mi cara y su mirada furiosa se clavó en mi mente, estaba totalmente en shock, Virgo...me había golpeado.
- Si vuelves a decir algo como eso... - Dijo con voz temblorosa - Si te atrevez a decir que no somos hermanas, una vez más - Dijo apretando los dientes - Voy a tener que prescindir de mi auto control y hacertelo entender a tortazos, ¡Tú eres mi hermana! - Dijo a punto de soltar el llanto - ¡Te vi nacer, crecer, aprender a caminar, a hablar, tu primera palabra fue mi nombre, rompiste mis cosas, pintaste mis paredes, cortaste mis peluches, mi golpeaste, me moriste y arañaste, te he levantado del suelo más veces que cualquiera en esta vida, he soportado tus berrinches, tus corazones rotos y tus ensoñaciones, he peleado, reído y llorado contigo, más pelado que otra cosa, pero lo he hecho, tengo cicatrices de cuando te he tenido que rescatar de alguna tonta situación, y tu tienes cicatrices de cada pelea en la que te metiste por defenderme! ¡Eres mi hermana! ¡Peleamos todo el tiempo, no nos soportamos, pero somos hermanas! ¡Y te amo más que a nada en el mundo! ¡Y si tú o cualquiera dicen lo contrario se las verán conmigo! - Gritó con tal energía, tenía las mejillas sonrojadas, los puños apretados, y respiraba agitadamente, nunca, pero nunca, me había hablado asi, jamás la había visto tan molesta, tan alterada, y era por mi ¿Estaba bien que verla tan enojada por mi culpa me hiciera tan feliz?
- ¿Entendiste? - Me preguntó aún hecha una furia, la miré, asentí y me eché a llorar, como siempre, Virgo entró en pánico y creyó que lloraba por el golpe, se disculpó durante una hora mientras me abrazaba, y aunque se supone que se disculpaba por el golpe, sentí que lo hacía por muchas otras cosas.
Me aferré a ella y lloré en su regazo mientras ella acariciaba mi cabello y me prometía que todo iría bien.
Habían pasado tantas cosas, tanto dolor, tanta desesperanza, tristeza, soledad, incertidumbre y añoranza, pero ahora estábamos juntas, Virgo no me dejaría de nuevo.
Las chicas llegaron, nos encontraron en medio del llanto, Virgo enrojeció de vergüenza, pero yo no la solté, al final las chicas nos abrazaron también, incluso Capricornio, aunque virgo quisiera que la tierra se la tragase yo la abracé con fuerza, deseando no volver a perderla jamás.
Virgo iba a casarse, la situación en si era hilarante, había cientos de conflictos entre todas nosotras, pero justo en ese momento, estábamos juntas, sabíamos que a pesar de todo, nos amábamos.
Tal vez, el futuro era un poco incierto, pero el ese momento, ese hermoso momento ¿Que más daba?
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Ofiuco
Short Story¿Qué sucedió con Libra y Leo? ¿Quien fue dama de honor? ¿Al fin Acuario pudo casarse con géminis? ¿Acuario me devolvió mi bufanda? ¿Fueron Capricornio y Escorpio a la boda? ¿Pasó algo entre Escorpio y yo? ¿Piscis y yo nos reconciliamos? ¿La mejor am...
