La cosecha y las pérdidas

315 16 8
                                        

No puedo creer que hoy otra vez sea la cosecha. Parece hace unas semanas que gané los Juegos. O tal vez sean las pesadillas las que me hacen creer que ha pasado tan poco tiempo.

-¡Toc, toc, toc!- escucho una voz aguda desde la puerta.

Me acerco a la puerta y veo una silueta a través del vidrio tipo catedral. Abro la puerta para encontrarme con nada más y nada menos que...

-¡Zea!- la abrazo.

-Annie, bella, solo vine a visitarte antes de La cosecha- me aplasta entre sus brazos.

-Eso no comienza hasta dentro de una hora ¿No quieres pasar a tomar algo?

-Me encantaría, pero tengo que ir a supervisar la construcción del atrio-, hace un puchero- Nos vemos ahí, linda ¡Ah! Y casi lo olvido- saca una caja de su bolso- Luberry mandó este vestido para ti. Dice que lo uses hoy.

-Gracias- digo recibiendo la caja

-Bueno, ahora sí me tengo que ir ¡Agh! Lo olvidé, dentro hay una camisa para Finnick. Ahora sí, eso es todo-.se queda un segundo pensando- Sí, eso es todo. Nos vemos más tarde.

-Nos vemos, Zea

Va caminando rápido saliendo de la aldea, pero voltea poco antes de salir.

-¡Mags! Hay una blusa para ella- grita- Ahora sí ¡Adiós!

Me despido con la mano. Entro y cierro la puerta. Es una caja pequeña , del tamaño de mis dos manos juntas ¿Cómo entra todo eso en ella?

-¿Qué pasó?- Finnicn baja por las escaleras aún en pijama.

-Vino Zea- le digo- Me entregó esto- levanto la caja que tengo en las manos- Dice que Luberry lo mandó para nosotros.

-¿Qué es? ¿Ropa para usar en la cosecha?

-Sí- respondo sacando la cinta de embalaje.

El vestido es blanco y suelto, pero elegante. La blusa de Finnick es pegada y la de Mags tiene encaje e la parte de atrás. O algo así.

-¿Puedes ir a traer a Mags? Esa blusa es para ella. Anda y yo voy a comenzar a cocinar algo para comer...

-Annie

-Después de limpiar la cocina y planchar estas cosas que están un poco arrugadas...

-Annie

-Finnick ¿Qué haces aquí? Tienes que ir por Mags...

-¡Annie!- me agarra la cara y hace que lo mire- ¿Cómo te sientes?

-Bien, bien, bien, estoy bien. Solo tengo que hacer todas estas cosas...

-No, Annie, no hemos hablado de esto porque siempre me evitas el tema, pero sé que no estás bien. No tienes que hacer nada hoy

-No, yo sí tengo que, Finnick. Tengo que hacer todas estas cosas, sino me voy a desmayar.

-Tranquila- me pega a su pecho y acaricia mi cabeza- Sueltalo todo.

-Tengo miedo, Finnick. Preferiría que mi nombre esté en la urna en lugar del de ella- comienzo a llorar.

-Estará bien, Annie. Su nombre solo está tres veces. Nada va a pasar.

-Sí, supongo que tienes razón.

-¿Cuándo no la he tenido?

-¿Quieres que te haga una lista?- respondo ya más tranquila.

-Ve a tomar una ducha para relajarte. Yo me cambiaré e iré por Mags para que nos pongamos lo que trajo Luberry ¿Bien?

Annie Cresta: Vida después de VencedoraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora