Capitulo 5: Traición.

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¿Que acaba de pasar?, ¿Estoy soñando o de verdad, David me acaba de besar? No logro reponerme después de eso, porque, cuando creo hacerlo,¡Bum! La imagen suya me impacta como bala. Nada de lo anterior vivido se compara con esto... ¡Mi primer beso fue estando ebria! Mi cabeza es un remolino. Gira y gira entorno a él y sus labios. Mi corazón empieza a latir fuertemente. Los gemidos de auxilio de Dhamar son los que me despiertan de mi estado. La miro; Se ha levantado un poco, se remueve y luego, vuelve a caer dormida. ¿Qué hora es?

Como mi cerebro no me permite hacer grandes acciones, empiezo con lentas ordenes, las cuales sigo al pie de la letra, con lentas movidas, como <<-Levanta te, respira hondo, intenta mantenerte en equilibrio->> después, sigue la siguiente. Hago todo lo que mi cerebro me pide, hasta que, me doy cuenta, de que ya estoy en el auto, con una dormida Dhamar en la parte de atrás y una ebria conductora como yo. Milagrosamente, logro llegar a casa de Dhamar, ella se despierta y camina lo más normal que puede. Resulta hasta cómico verla caer en su patio a medio camino de la puerta. Esta vez, no voy a socorrerla. Sigo adelante hasta llegar a mi casa.

Dejo el auto dentro del garaje y entro lo más silenciosa que puedo. No tengo suerte. Mi madre y mi padre están en la sala, con los brazos cruzados, esperándome.

-¡Maggie Ariana Hawthorne!-. Dice mi padre y mi madre al unísono, evidentemente, molestos. -¿Qué son estás horas de llegar?-.

Abro la boca para defenderme, pero, al hacerlo, algo se apaga en mi. Vale, estoy mirando al techo. ¿Qué ha pasado?, ha, claro. Me he dormido.

Despierto en mi cama, bañada y arreglada, con vestimenta fresca e incluso, tengo aroma a rosas. Me levantó, y cuando voy al baño a verme mejor, el alcohol reaparece. Sabe el doble de malo y arde mucho más. Me duele la cabeza y la fatiga no tarda en llegar. ¿Tanto tome ayer? Y, si así estoy yo, ¿Como estará Dhamar?

Me aseo nuevamente y me cambio unos pantalones cortos negros ajustados y una blusa color negra azulada, me pongo un abrigo (Porque el día esta lluvioso) y bajo.

Como suponía, mis padres ya se habrán ido a su bochornoso trabajo de Doctores y yo, debería irme ya. Agarro la mochila, y cuando ya estoy en la puerta, Roset, la ama de llaves, me detiene.

-Señorita, venga a desayunar-. En general, me llevo muy mal con los demás sirvientes que rondan por la casa, pero Roset me quiere de verdad. Asiento sonriendo. Seguro ya sabe lo de mi borrachera anoche.

Tengo de desayuno rodajas de manzana muy pequeñas, picadas a la perfección y un caldo claro. Me tomo todo rápido. Sorpresiva mente, el caldo disminuye un poco el dolor de cabeza. Me despido de Roset y salgo corriendo a la universidad.

Llego rápido y entro pitando. Vale, no he llegado tan tarde. Al entrar a aquella universidad, una muy fea imagen me destruye. David besa apasionadamente a una rubia chica de ojos esmeralda llamada Clemm.

Me iría de aquí rápidamente, pero mi cuerpo no responde. De echo, no responde nada. No puedo respirar y empiezo a temblar. Él me ve. ¡Me ha visto! Finalmente, doy señales de vida y me dirijo al salón de clase.

Solo una palabra logra aparecer en mi cabeza, y no deja de perseguirme.

...Traidor...

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