El timbre nos dice que tenemos que irnos. David se me acerca.
-¿Nos vamos?-.
-Amor, hoy tengo que quedarme hasta tarde, ya que prepararé...- ¡PUM!, es como una bala, me sacude los pensamientos. <<¡No puedes decirle que estás preparando sus cumpleaños!, ¿Eres tarada?>> -Preparando un informe...- Parece tan poco creíble. -¡Si!, se me había olvidado... Han dejado un trabajo y tenemos que preparar un informe largo. Descuida, es en grupo. Me quedare haciéndolo por ti.-
-Ha, pues en ese caso te acompaño-. Dice el mientras se sienta.
-¡No!-. Grito. -Es decir, me encanta tú compañía. Pero es que... Prefiero hacerlo sola, ya sabes, eres tan lindo que no puedo distraer me...- Veo algo de duda en su mirada, pero luego, me da un beso y se despide.
-¿Te recojo?-.
-No, pasare a mi casa para terminar todo...- ¡Otra vez! -Todo el informe, claro. Feliz cumpleaños, bebe-.
Cuando por fin se va, suspiro de alivio. Como el director es el padre de Loli, la chica que conocimos en el Parque de Diversiones, le pedí que dejara a los amigos más cercanos de David (Qué son bastantes) y a mí, para planear sus cumpleaños que son el día de hoy.
Cuando la pandilla suya se acerca, trago saliva y hablo:
-Bueno chicos, está fiesta sera en casa de Dhamar, ya que su madre es muy amiga de la de David. Helena y Jade llevaran la comida. Pablo y Maria, ustedes la musica. Kate y las gemelas llevaran la decoración. Yo llevare lo demás. Los restantes, ya que somos muchos, inviten a los otros y por favor. ¡Qué David no se entere!-. Asienten.
Luego de unas horas, estamos en la casa de Dhamar. Sus padres se han ido con los de David para distraerlos unas horas. Todo esta repleto de mesas con comida, alcohol y reproductores de musica. Y decoración, globos, afiches y demás. Los regalos están en una encimera grande. Le he traído una nueva Skate (Ha David le encantan las Skates)
El primer invitado llega, ponen a sonar los reproductores y, en unos minutos, todo se encuentra repleto de personas. Sonrió triunfal. Salgo y me dirijo a mi casa para cambiarme. Es un milagro que hoy mis padres hayan tenido que trabajar hasta la madrugada.
Me ducho, me aliso el pelo, me cepillo los dientes y busco algo en mi armario. Un vestido palabra de honor blanco corto y unas zapatillas cortas color lila. Me coloco un lazo azul en el cabello (El azul es el color favorito de David) y agarro una cartera color marrón y guardo mis cosas.
Llego a la casa de Dhamar. Si bien, solo demore unos minutos, el cambio es por completo: Adolescentes ebrios, musica a todo volumen y el olor a alcohol y vomito ya hace efecto. De seguro David ya habrá llegado y ya habrá comenzado la fiesta de verdad.
Empiezo a buscarlo por la cocina, el patio y la sala, pero nada. Me tomo una pequeña copa de alcohol y sigo buscando. Ahora es peor, la multitud de borrachos y el alcohol en la sangre no ayuda mucho.
Empiezo a buscar en los baños y habitaciones, pero solo encuentro gemidos. (¿Tan rápido ya ha empezado a tener sexo?)
Cuando llego a la ultima, me rindo. Tal vez este vomitando en la calle.
Estoy por irme hasta que escucho su débil gemido. Me hiela la sangre, abro los ojos como platos y trago saliva. El gemido salió de la habitación.
Giro la manija y la veo: Clove y David en la recamara principal. Suspiran y gimen. Siento como algo se desgarra en mí, se retuerce, y luego, se deja caer como basura.
Un liquido salado me baja por la mejilla. Las lágrimas brotan sin poder detenerlas.
-¡Maggie!-. Grita David al verme.
-Te...- Una segunda tanda de lágrimas me interrumpe. -¡Te odio David Holmes!-. Grito alterada, le lanzo un jarrón que está a mi lado y me lanzo a correr.
No se donde estoy, mi cabeza me duele y los ojos me pican. Tengo la garganta seca y las manos con rasguños. Me levanto poco a poco y veo el tronco de mi casita del árbol. ¿Cuando subí?, ¿Cuanto tiempo he estado aquí?, ¿Ya amaneció?, ¿Tan rápido?
<<Clove... David... Clove y David...>> Solo eso viene a mi mente. Odio a esas dos personas, odio a mi madre por siempre tener la razón y sobretodo, me odio.
Me meto en mi cuarto, me baño y me arregló, me quito toda la vestimenta y me pongo la pijama. Lanzo el lazo azul por el desagüe y veo como el agua ayuda a tragárselo. Me meto en la cama, me pongo las mantas encima y espero... Entonces empiezo a recordar.
Luego de aquella escena, salí corriendo y choque con alguien. Alex me agarro antes de desplomar me por completo y en un ataque de rabia e ira por ser la estúpida a la que engañaron, le bese. Fue tan rápido, pero aún así, lo recuerdo perfectamente. El aceptó el beso y luego, lo empuje como el fuese el que me beso. Seguí corriendo, subí las escaleras de mi casa del árbol, (Probablemente me caí varias veces, ya que tengo las manos con feos arañazos), agarre la falda del vestido, me lo puse en la boca, y empecé a gritar mientras las lágrimas me caían por las mejillas como la lluvia cae por el cielo. Probablemente me dormí en ese momento.
Alguien entra por la puerta. Mi madre. Tiene una bandeja de fruta picada y zumo de fresa. Se sienta en mi cama y me la da. De seguro ya sabe que paso con David, ya que la madre de Dhamar y la mía son muy buenas amigas, y la madre de Dhamar sabrá que me engañó por que muchos me vieron salir corriendo y habrán unido los puntos.
En ese caso, mi madre me dirá cosas como <<-¡Te lo dije, Maggie!->>, o <<-Las madres siempre tenemos razón->> Y tiene todo el derecho de decirlo, ya que es verdad.
Abro la boca para protestar, pero, en vez de decir algo insultante, rompo a llorar. Ella me abraza y me consuela, diciéndome cosas tranquilizadoras:
-Descuida nena... Todo estará bien, mami esta aquí...- Esas palabras eran las que me decía cuando me golpeaba o lloraba por alguna razón.
-Siento... Decirte... Que te... Odio...- Digo entre llantos. -No... Es verdad-. Me aferro a su cuello y me quedo así como estoy, porque de verdad la necesito y porque ella sera la persona que mejor me entienda en este momento.
Me como la fruta, me tomo el zumo y me acuesto. Mi madre me da un beso de buenas noches y me duermo más cómoda que nunca, olvidando aquella fea imagen de mi novio.
Me corrijo, de mi ex novio.
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Amor Rebelde.
Teen Fiction-¿Sabes por qué no te puedo dejar?-. -¡¿Por qué?!-. Grito. -¡Porque te amo Maggie!-. Grita él. Suspira y en unos segundos, estoy en sus brazos, uniendo nuestros labios en un beso tan cargado de emociones.
