- Qué tal este?
Micaela dijo desde desde su lugar en el piso de madera frente a su armario. Camila estaba parada al borde de su cama, ayudándola a desempacar y de paso encontrar algo para ponerse en su cita con Nacho. Los ojos verdes de Camila recorrieron el vestido bordado de lentejuelas doradas que Micaela le estaba mostrando y sacudió la cabeza.
- Ese es como más de fiesta. O por lo menos de una cuarta cita.
Camila se rió y puso el vestido en una percha.
- Y te vas a congelar el orto también. No veo nada de abrigo que combine con tanto brillo.
Micaela sonrió cuando Camila sacó de la valija un vestido rojo bordado con piedras.
- Mis sacos y esas cosas deben estar en la otra valija.
- Y también algo como para tu cita con Nacho en Il Sogno? Enserio no tenés un vestidito negr- Ajá!
Micaela se levantó del suelo y agarró la ropa que había sacado Camila por las perchas. Las colgó en el espacio del armario que no estaba ocupado por la ropa de Francheska. Juntó la ropa de marcas que ni podía pronunciar para obtener más jugar.
- Qué es Il Sogno, igual?
- Un restaurante bien glam en la ciudad. Es muy esto-
Camila levantó un vestido beige con transparencias. Era simple y elegante al mismo tiempo a pesar de ser tan corto.
- ... Y opuesto a esto.
Levantó un vestido de algodón gris suelto, uno de sus favoritos.
Micaela sacó los vestidos en perchas de las manos de su amiga y los guardó en el armario.
- Esto es inútil. No vamos a encontrar nada. Ese lugar no es de mi estilo.
- Micaela, estás en el Berna. Hacé el lugar de tu estilo. O mejor todavía...
Micaela miró intrigada a Camila. Sus ojos verdes estaban distantes, como si estuviera armando un plan maestro.
- Mejor todavía qué?
Camila volvió a prestarle su atención, una sonrisa traviesa en su rostro.
- Nacho es conocido por andar con todas.
- Ya me lo dijeron. Varias veces.
- Bueno, pero vos querés saber si de verdad le gustas?
Micaela mordió el interior de su mejilla. Quería que Bruno gustara de ella. Nacho era dulce, divertido y ... sí, estaba bueno, pero no era Bruno. No le hacía sentir mariposas en el estómago como Bruno. No se imaginaba con él charlando en el muelle del lago escondido o calentandolo en el medio de la noche. Pero, y si Bruno y la amiguita con la que iba a salir iban al mismo restaurante esta noche? Y si el plan para saber si Nacho gustaba enserio de ella funcionaba también con Bruno? Micaela lo pensó un minuto antes de asentir y dejar que Camila la saque del cuarto.
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Bruno se apoyó en el capó de su auto mientras observaba a otros estudiantes caminar por el estacionamiento del colegio. Era un mar de Range Rovers y BMWs. Su auto, y el de los demás Catanias y Bernas era un diamante en medio de un montón de zafiros. Aunque no era uno de los que alardeaban la gran cantidad de dinero que manejaba su familia, su Maserati GranTurismo S Automatic como que grita ' Soy uno de los que más guita tienen acá '. A la derecha estaba estacionado el Escalade Premium negra de Gonzalo, esperando a ser usado mañana por la noche. Y a la izquierda se encontraba uno de los pocos autos que le hacían sombra al de Bruno, el Ashton Martin DBS de Matt. Bruno se dobló las mangas de su camisa negra hasta los codos y miró el auto estacionado frente al suyo. El estúpido Audi A5 gris de Nacho Nayar. Si fuera pretencioso y presumido, cuando lo viera con Micaela podría decirle que ni vendiendo tres autos como el suyo podría comprar el de Bruno.
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En Sólo Dos Segundos
FanfictionSegún la experiencia de Micaela Viciconte, en toda escuela hay tres cosas: la chica más popular, el chico más popular y algún nuevo alumno. Y su nuevo colegio no será la excepción. Bienvenidos al Colegio Privado San Antonio del Valle de los Arrayane...